16.3.12

Campaña en favor de la ignorancia de los peruanos

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Una cosa hay que reconocerle a Martha Meier Miró Quesada: una vez que ha decidido que su periódico, El Comercio, se entregue en cuerpo y alma a explorar los límites últimos de la ignorancia y ejerza el periodismo de opinión como un instumento para la masiva lobotomía de sus lectores, ella no se ha escondido en una trinchera de retaguardia, para ver desde allí a su gente entregarse como carne de cañón. Claro que no. Ella se pone en la primera fila y gobierna con el ejemplo.

Como ejercicio de vergüenza ajena ya hemos tenido de sobra con la lectura del infame artículo de Diego de la Torre. Como ejemplo de las cosas que puede hacer Martha Meier desde las oficinas de la dirección del diario, tenemos un reciente artículo suyo, Terrorismo y antipatriotismo en los libros escolares, en el que acusa a la Editorial Santillana de ser "la fachada de un ente de contrabando ideológico, de un partido clandestino cuya misión es debilitar la fibra moral de nuestro pueblo".

Con la torpeza de unas preguntas retóricas que hubieran ruborizado a Joseph McCarthy, Martha Meier acusa a Santillana de "infiltrar en las aulas peruanas", a través de sus libros escolares, "ese híbrido criminal y antipatriota llamado marxismo-leninismo-maoísmo-pensamiento Gonzalo". En otras palabras, acusa a la editorial Santillana de promover el resurgimiento de Sendero Luminoso. Su artículo, está de más decirlo, no ofrece una sola prueba, una sola cita, una sola línea o una sola idea proveniente de un libro de texto de Santillana; sólo acusa. Es maledicencia presentada como periodismo.

Pero hay algo más. Así como el torpe Diego de la Torre veía en César Vallejo y Julio Ramón Ribeyro a dos culpables de la subsistencia de la miseria en el Perú, del mismo modo Martha Meier elige la caza de brujas literaria para acusar ya no sólo a Santillana-Perú, sino a toda la corporación editorial Santillana y a todo el grupo empresarial español Prisa de algo que podríamos describir como una generalizada defensa y apología del terrorismo. Así como lo oyen.

¿Y cuál es el ejemplo que cita a manera de demostración? Escandalizada, como sólo los ignorantes por voluntad propia se pueden escandalizar ante la difusión del arte y la producción cultural, Martha Meier levanta su dedo acusador para hacernos notar que, en el año 2007, Santillana publicó la novela La buena terrorista , traducción al español de The Good Terrorist, de la premio Nobel de literatura Doris Lessing. Y en un gesto exegético que, si no fuera emblemáticamente idiota, parecería audaz, y que no creo que se base en otra cosa que el título de la novela, Meier concluye que Santillana y Prisa (es decir, Alfaguara, Taurus, El País, Sogecable, Rolling Stone en español, dos decenas de radios, la Televisión Independiente de Portugal, etc) piensan que los terroristas son buenos.

Primero hablemos del libro y de lo que Meier dice sobre el libro (que he estado leyendo con bastante placer los últimos dos días). La novela, por supuesto, no es ninguna defensa del terrorismo. Si lo fuera, no habría sido propuesta al Man Booker Prize y no habría sido designada como uno de los libros del año por ni más ni menos que The Christian Science Monitor. The Good Terrorist es, en todo caso, una durísima sátira de lo que podríamos llamar el radicalismo trivializado de cierta izquierda y, ciertamente, una feroz crítica de la banalidad esencial de los grupos terroristas. Martha Meier acusa de pro-terrorismo a un libro que intenta desmontar la lógica terrorista. No sé cómo dejarlo más claro: Meier acusa de victimario al abogado de la víctima; acusa de "X" a "no X", a "anti-X".

La "buena terrorista" del título, Alice Mellings, la protagonista, es lo que en el mundo anglo llamarían una squatter, es decir una okupa, una anarquista que vive en edificios abandonados y que poco a poco se va dejando subsumir en un grupo terrorista. Pero es además una burguesa modosa, hija de un empresario adinerado, una mujer con educación universitaria y con problemas para relacionarse con su propia clase social. Y comparte con Martha Meier un rasgo (o un rasgo más): como Meier, Alice Mellings tiene una notoria propensión a hablar sobre libros que no ha leído; en su caso, libros de Marx, Engels y Lenin.

La tontería que Martha Meier comete al sindicar a The Good Terrorist como una defensa del terrorismo o una idealización o justificación de la figura del terrorista sólo puede explicarse de tres maneras: (a) Martha Meier no ha leído el libro y su ética es tan endeble que se siente autorizada para acusar de pro-terrorismo a una autora y a toda una corporación sólo a partir del título de la novela; o (b) Martha Meier ha leído el libro y es tan incapaz intelectualmente que no ha entendido ni lejanamente su significado; o (c) Martha Meier ha leído el libro (lo dudo), lo ha comprendido (lo dudo más aun) y no se hace problemas en torcer su significado para injuriar a medio mundo (curiosamente, no lo dudo).

Lo único que el libro tiene de polémico, en todo caso, es que Lessing parece sugerir que el terrorismo (al menos el terrorismo de sus personajes, parias que acaban por asociarse al IRA) no es tanto un programa político sino el instrumento a través del cual ciertas personas expresan una psicopatología. Es decir, dice que los terroristas son básicamente desequilibrados que expresan violentamente su rechazo ante una sociedad en la que les es imposible encajar. El adjetivo "good" aplicado al personaje protagónico es una clave de lectura: ¿cómo puede un terrorista verse a sí mismo como un ser altruísta, estar convencido de la bondad de sus acciones y al mismo tiempo colaborar en la destrucción de sus semejantes? Y la respuesta de Lessing es: sólo en las trampas de la insanía, sólo si se es presa de profundas carencias psíquicas y emocionales.

En todo caso, no importa si a uno le complace o no la aparente hipótesis de la novela, el hecho puntual es que The Good Terrorist es la sátira de lo que en el Perú llamarían una caviar radical que casi sin darse cuenta acaba estúpidamente convertida en terrorista gracias a su ineptitud para lidiar con las carencias de su personalidad y de su psiquis. Decir que ese libro es una defensa del terrorismo es como decir que Pantaleón y las visitadoras es una apología de la prostitución o que el Quijote es una alabanza de la violencia individualista. Ese es el nivel intelectual de Martha Meier.

Pero es importante ver en qué contexto dice estas tonterías: el artículo finalmente no es sobre Lessing, sino que es una denuncia de la inflitración del discurso senderista en los libros escolares peruanos, inflitración promovida, increíblemente, por un grupo empresarial español. Hace pocos días vimos una denuncia no del todo distinta: Luciano Revoredo denunció que un discurso pro-senderista era claramente visible en un manual de historia del Perú de la editorial Bruño, que pertenece a la orden católica de los hermanos de La Salle.

Y no sé qué impresión les den estas cosas a ustedes pero a mí me parece que todas estas denuncias no están impulsadas por ningún afán patriótico ni mucho menos, y que debemos estar pendientes de qué cosas pasan en el futuro con los millones de dólares implicados en el mercado editorial de libros de texto escolares. No vaya a ser que la recomendación de no leer a Vallejo y a Ribeyro no sea el único proyecto que tienen Martha Meier y El Comercio acerca de qué debemos enseñar y qué no a nuestros hijos en los colegios peruanos. Y si El Comercio de pronto termina inmiscuido de alguna manera en el comercio de libros escolares, ya saben cuáles fueron los primeros pasos.

Pero no quiero dejar la impresión de que este asunto solo sería grave si detrás de él hay algún interés económico. Es ya sumamente grave en sí mismo: Vallejo, Ribeyro, Doris Lessing: ¿cuáles serán los siguientes libros que la Inquisición de El Comercio y la Torquemada Meier condenen a la hoguera? ¿Dónde se detendrá esta campaña en pro de la ignorancia? ¿Cuántos libros más van a satanizar en un país como el nuestro donde la falta de lectura es de hecho el origen secular de infinitos males?


(Dedicado a César Vallejo, hoy, en su cumpleaños número 120).
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25 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno, Gustavo. Felicitaciones.

Anónimo dijo...

Que asqueroso todo lo que dice esa señora. Ojalá Marco Sifuentes y Godoy se atrevan a decir la verdad sobre estos libros escolares desde el espacio que les dieron en ese diario.

tito dijo...

Es increíble, pero cada columna del "nuevo" Comercio es una más idiota que la anterior.

¿Ya leyeron lo que escribió el embarrado ex-vasallo fujimorista Fernando De Trazegnies o la poesía digna del Chavo del Ocho que sale en El Tábano?

¿Es esto El Comercio o el Trome?

tito dijo...

Es increíble, pero cada columna del "nuevo" Comercio es una más idiota que la anterior.

¿Ya leyeron lo que escribió el embarrado ex-vasallo fujimorista Fernando De Trazegnies o la poesía digna del Chavo del Ocho que sale en El Tábano?

¿Es esto El Comercio o el Trome?

Anónimo dijo...

Detesto las ideas estúpidas, me jode, supuesta mente la gente con dinero tiene posibilidad a una mejor educación, una mayor sensibilidad con la cultura pero la estupidez desafiante que brota de los periódicos de comercio, peru21, correo me hace pensar que cualquier imbécil puede escribir con derecho estupideces y los programas de TV me dopan de estupidez.

Anónimo dijo...

Mira lo que has provocado, Gustavo. No sè por què la gente es tan sobona. Asì digas una idiotez ahì estaràn los sobones para aplaudirte.¿ Acaso no han leìdo en este o en el post anterior el comentario de Juan Manuel Robles? Me parece que generalizas mucho, Gustavo, e incluso eres malo a veces. ¿ Còmo puedo comprender que te burles de Marco Aurelio Denegri? El señor es antiguo sì, desfasado a veces tambièn, de acuerdo. Anacrònico, lo que gusten, ok. Pero de ahì a mofarse como si fuera un ignorante total. No te pases, Gustavo.

Anónimo dijo...

Y pensar que la Meier era también (¿o sigue siendo?) editora del Dominicial (spuestamente suplemento cultural de El Comercio).

Anónimo dijo...

aprendemos a sumar y nos refrescamos leyendo el Tromercio

Anónimo dijo...

Por cierto ¿han leído en el diario "Gestión" -también del grupo empresarial de los Miro Quesada- a un imberbe que se pregunta si "merecemos la presencia de Paul Auster en Lima"? Obviamente el tipo este termina diciendo que deberíamos aprender a caminar antes de correr (sic) con lo que responde él mismo a su pregunta. No, no nos merecemos a Auster (previamente escribe que los argentinos y chilenos sí, nosotros no) ¿Qué le pasa a esta gente?. Alfredo Vanini. (Por si acaso, diario "Gestión" del martes 6 de marzo, pág. 30. El imberbe se llama José María Salazar y se hace llamar "Escritor". Sí, aunque no lo crean).

Anónimo dijo...

Si pues, lo peor no es lo que dice sino su metodo de "conocimiento del mundo". Que terrible eso de hablar y citar sin leer, es abominable el desprecio que haces hacia el autor y el nivel de mediocridad que inculcas con ese metodo. Bien dijo Nietzsche que a la clase dirigente solo le interesa mantener el unico rollo que legitimiza su poder y para eso expectoran todo lo que va en contra pero francamente, citar sin leer para fundamentarse me parece demasiado. Mejor que hable sus huevadas asi nomas sin tratar de fundamentarse de esa forma, porque total los que le van a creer son tan mediocres, ignorantes y roboticos como ella... es mas, creo que hasta un adolescente con muy poca experiencia en la vida y en la literatura se daria cuenta que un libro con ese titulo no es una pologia al terrorismo sino que probablemente se trate de todo lo contrario...

Anónimo dijo...

felicitaciones , claridad y presición para argumentar una sólida respuesta a la idiotez intelectual de la señora qu está destruyendo este diario.

Anónimo dijo...

felicitaciones , claridad y presición para argumentar una sólida respuesta a la idiotez intelectual de la señora qu está destruyendo este diario.

Hernán Dez-Neva dijo...

Esto es el Tromercio, señores!

Anónimo dijo...

Lo de citar como "prueba" de sus afirmaciones a La buena terrorista tiene que ser una joda o_O

PD: Creo que el adverbio "solo" ya no se tilda.

vargasluna dijo...

Quisiera que alguien desmienta tus últimos posts, Gustavo. Que alguien diga que estas tergiversando lo dicho por El Comercio, o que al menos alguien diga que sí, que es verdad que ese diario es el desastre que es, pero que hay otros diarios con artículos que sí valen la pena, algún espacio de formación cultural a los lectores, de discusión, no sé, algo. Pero no, en el país en el que alguna vez Vallejo o Salazar Bondy eran columnistas de diarios, en el que Mariátegui publicó una revista que formó intelectualmente a, al menos una generación, hemos llegado a estos niveles de vergüenza intelectual. Es hora de hacer algo en serio... o el último que salga que apague la luz...

Victory dijo...

Yo creo que la alternativa es la "A" :)

Sara-juegos gratis dijo...

Muy buen articulo, bastante interesante

Anónimo dijo...

que repelente..osea que si esta señora ve la pelicula le chinoise de godard me imagino que diria que es apologia al terrorismo (quizas dentro de su escasa vision y analisis achatado)y ni se da cuenta de la ironia que contiene, que sea de paso tambien encuentro cierta similitud el personaje femenino con la de la novela.
de mal a peor el comercio.

Anónimo dijo...

Uhmm, ínfulas del todopoderoso que quiere controlar la opinión, el pensamiento y la cultura de la gente. No sé, pero ¿eso no es lo mismo que pretendía el pensamiento Gonzalo?

Víctor P.

Anónimo dijo...

Gustavo,
Felicitaciones por tu artículo. Es una pena que los peruanos vivamos entre sombras, que algunos menos afortunados deban aguantar el maltrato gratuito (en este caso le tocó a Santillana) y que hayan tan pocas personas como tu que denuncian a estos destructores de la opinión pública. Me temo que la razón es porque muchos ya no leen y se dedican a ver y escuchar lo que otros quieren, sin pensar.

Anónimo dijo...

O sea que si Martha Meier leyera "La Noche y sus Aullidos" de Sócrates Zuzunaga, diría que es el libro de cabecera de Abimael Guzmán y que deberían enjuiciar a los funcionarios de Petroperú por su publicación. Pero, claro, estoy suponiendo que lee libros...

Anónimo dijo...

Es hora de que se creen nuevos diarios en el Peru, en vez de solo quejarnos por la pobreza intelenctual y moral de los existentes.

Luis Ortigas dijo...

Definitivamente la (b).

Anónimo dijo...

Excelente artículo. Felicitaciones. Un análisis claro y unas conclusiónes válidas desde el punto de vista lógico.
La gente que escribe para muchos debe tener una vocación por la verdad. Esa señora, no sé que estudios tiene, y por qué habríamos de creerle (creo que ella piensa que es ser una M.Q. ya la califica.
Los de "El Comercio" nunca deben dejar de agradecer el momento en que despareció el diario "La Prensa", verdadero ejemplo de un periodismo abierto, plural y democrático. Ya sabemos a quiénes y qué defienden... pero disimulen ¿no?

Fadrique Iglesias Mendizábal dijo...

Estimado Gustavo,
Hace varios años que te leo. No sé por qué no puedo seguirte en twitter, estoy bloqueado. Si es un error, te pediría que lo cambies. Gracias
@fadriquei