10.9.12

La buena discriminación

...
Aldo Mariátegui escribe una más de sus tonterías habituales en Correo y uno de sus muchísimos lectores lo recoge, lo cita, lo comenta graciosamente en una entrada pública de Facebook. El texto de Mariátegui es su undécimo intento de producir una definición de la palabra "caviar". En el subibaja de chistes sin humor, Mariátegui se refiere a los derechos humanos como una de las "webonadas" que los caviares defienden porque "está de moda".

El lector al que aludo parece encontrar muy inteligente y muy divertida la observación: luego de citarla y resaltarla, como para no quedarse atrás, le añade una comentario surgido de su propio vasto ingenio: "jajajajaa".

Contra cualquier expectativa, resulta que el lector no es un ignorante, no es nuevo ante la noción de derechos humanos. Es más, es un profesor universitario. Se llama Óscar Súmar. Es un graduado summa cum laude de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica, es estudiante de postgrado en Berkeley, es profesor a tiempo completo en la Universidad del Pacífico.

Días más tarde, sucede el hoy célebre accidente automovilístico que un grupo de colegiales protagonizó en Lima hace poco. Ya saben a cuál me refiero: un puñado de irresposables, aparentemente bajo el efecto del alcohol, vuelca un carro en plena vía pública, poniendo en riesgo la vida de los transeúntes, y, cuando una cámara de televisión se acerca para reportar el hecho, uno de ellos, con el racismo soez en la punta de la lengua, con años de buena familia en el espíritu, con una formación adquirida en uno de los mejores colegios de Lima, le grita al camarógrafo: "cholo de mierda". O más precisamente: "me llega al pincho tu jato, cholo de mierda; me llega al pincho tu vida, cholo de mierda".

El profesor Súmar no espera a que Mariátegui diga una barbaridad para copiarlo: escribe directamente la suya, otra vez en una entrada pública en su muro de Facebook. Se refiere a los muchachos racistas como "niños" que han sido victimizados por la intrusión del periodismo. Dice que si alguna falta hay en la escena no es la que han cometido los muchachos, sino la que comete el periodista al filmar su reacción después del accidente. Y una cosa más: en ese contexto, dice, gritarle "cholo de mierda" al periodista no le parece grave.

(Días después, Súmar retira el post de su muro, o le quita el carácter de "público", y es por ese motivo que no coloco aquí un enlace al texto original).

Una rápida búsqueda en Internet nos permite conocer un poco más la manera de pensar de Súmar. El 13 de enero de este año publicó en el blog El Cristal Roto, bajo los auspicios de la Universidad del Pacífico y debajo del logotipo de la Facultad de Derecho de esa casa de estudios, un artículo titulado "¿Existe la 'buena discriminación'?: el caso de la chica con síndrome de Down a la que le negaron la afiliación a un seguro".

Como es de esperarse, Súmar dice que sí, que sí existe la "buena discriminación", y que cuando una empresa de seguros le niega aseguración a una niña con síndrome de Down, está dándonos, precisamente, un ejemplo de ella. Su argumentación comienza así:
"En el caso materia del comentario, Rimac [la compañía aseguradora] tenía una razón para no otorgar cobertura: las personas con SD tienen mayores probabilidades de sufrir enfermedades, por lo tanto un riesgo mayor. Dado esto, ¿tenía el deber de otorgar la cobertura? Los defensores de la postura del Indecopi argumentarán que no era necesario negarle la cobertura, sino que se podía otorgar una cobertura especial (más limitada) o subir la prima".
Hay que darse cuenta de una cosa: lo que Súmar llama "la postura de Indecopi" implica que una víctima del síndrome de Down sólo tiene derecho a conseguir aseguración de dos maneras: obteniendo una cobertura limitada u obteniendo una cobertura más cara. En otras palabras, si alguien tiene síndrome de Down en el Perú, sólo puede aspirar a coberturas parciales, no las coberturas a que pueden aspirar los demás, o puede aspirar a una cobertura normal si y sólo si tiene el dinero suficiente para solventarla a precios mayores de los normales.

Sumando dos más dos: si una persona tiene síndrome de Down y no tiene mucho dinero, su derecho al seguro deja de existir. El mismo Súmar ha observado por qué: porque alguien con síndrome de Down "tiene mayores posibilidades de sufrir enfermedades" y representa por tanto "un riesgo mayor" para la empresa aseguradora.

Las variables están claras: el riesgo de morir para una criatura con síndrome de Down no debe preocuparnos tanto como el riesgo de que una empresa pierda unos dólares. ¿Total? Lo primero sólo puede afectar nuestra fibra moral; lo segundo, en cambio, afecta los bolsillos de una corporación.

Lo peor, claro, es que Súmar ni siquiera defiende la postura de Indecopi: Súmar piensa que ninguna empresa aseguradora tiene por qué cubrir a un paciente con síndrome de Down, porque de lo contrario, si existiera una obligatoriedad, se estaría violentando el derecho de la empresa al libre negocio. Una vez más, variables evidentes: los derechos humanos no son tan relevantes como los derechos de las corporaciones.

Dice Súmar, de inmediato:
"Esas soluciones suenan perfectamente razonables, si es que nuestro objetivo es que todas las personas --siempre-- tengan acceso a lo que quieren".
Con eso, y con los ejemplos que enumera a continuación y que ustedes pueden ver en el artículo original, este profesor de Derecho construye una peculiar categoría: "lo que quieren las personas". Como si querer, digamos, una MacAir, o un par de zapatillas rojas, o que gane Alianza, fueran lo mismo que querer estar sano o al menos con vida. Súmar, en resumen, parece preguntarnos: ¿acaso queremos un país donde todo el que quiera vivir tenga derecho a vivir?

El argumento proviene de la misma persona que considera que la prensa no tiene derecho a difundir un ataque racista cometido en plena vía pública porque más importante que denunciar el racismo y más importante que la libertad de información, es la libertad de un racista a ser racista sin que se le critique por ello. De alguna manera retorcida y difícil de comprender, Súmar supone que manejar alcoholizado y arriesgar la vida de terceros en plena calle y luego repetir a gritos la frase más vieja del racismo peruano --"¡cholo de mierda!"-- son, todos ellos, actos que deberían respetarse como parte de la privacidad de quienes los perpetran.

Entonces uno comprende por qué la estúpida parrafada de Mariátegui emociona a Súmar hasta hacerlo reproducirla laudatoriamente. Este es el párrafo de Mariátegui completo:

"Por extensión, ahora se le aplica también el término caviar -o caviarines- a toda esta nueva hornada de jóvenes y weberitos que subyugados por lo "políticamente correcto" porque se sienten especiales, inteligentes, interesantes y nada generosos si son zurdillos; porque sus románticos idealismos los vuelven "socialconfusos"; porque no han gozado de las "mieles" de las políticas de izquierda (Velasco, Sendero, la hiperinflación) y han tenido todo fácil; porque los derechos humanos están de moda; porque hay que dar la contra; porque les gustan las marchas; porque la moda zurda (anteojitos raros, bufandas, etc...) es más chic; porque hay que ser ecologistas, gatófilos y hasta medios panteístas con los cerros y lagunas; porque la izquierda es supuestamente más permisiva con las conductas sexuales y las drogas. Webonadas".

Mariátegui y --al citarlo y aprobarlo-- también Súmar, consideran que entre los jóvenes de clase media y alta en el Perú hay una especie de subconjunto digno de toda burla: aquellos que, sin pasar mortificaciones económicas ni ser marginados por la sociedad, emprenden la defensa del ideal de una comunidad equitativa, con pleno respeto a los derechos humanos: esos son "caviares", sus ideas son "webonadas". Para Súmar, como queda claro en su intervención, hay otros jóvenes limeños que sí merecen ser defendidos: los que se emborrachan y estrellan una cuatro por cuatro en plena calle y le gritan "cholo de mierda" al reportero que se aproxima a cubrir el incidente. Gracias, profesor Súmar: difícil hacer que las opciones para nuestras clases medias y altas sean más claras.

En estos días, Súmar estará organizando en Lima (esto no es invento mío), en la Universidad del Pacífico, un seminario sobre discriminación. Imagino que se trata de uno con instrucciones para ejercerla "bien".

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84 comentarios:

Juan Carlos dijo...

No funciona el link al blog.

Abogado del Diablo dijo...

¿O sea que está mal que haya diferencia de precios de seguro entre fumadores y no fumadores?

Luis Vélez dijo...

¿Y la UP le da tribuna? Así como "jajaja" Súmar avala al baboso de Mariátegui, la UP hace lo propio con Súmar ¿Así funciona la cadena?

Anónimo dijo...

Te faltó el párrafo más escandaloso:

"Se puede poner aquí el ejemplo de las discotecas. Los dueños de las discotecas saben que si discriminan podrán atraer a un nicho de público (de racistas) que valora dicha discriminación. Sin embargo, aún en este caso, la discriminación debería repercutir en un mayor precio del servicio, lo cual constituye –a su vez- la internalización. Esto no quiere decir que la discriminación va a desaparecer, sino que está siendo pagada por quienes la realizan"

Carlo Emilio Gadda dijo...

Esto es grave. Un verdadero foco infeccioso de prejuicios y odio fácil que supura en el corazón de la academia peruana, ni más ni menos que en una de las universidades privadas más importantes de nuestro país, cuna de ministros y profesionales varios que le dan forma a nuestra sociedad en algunos de sus ámbitos de decisión más importantes. ¿No hay manera de hacerle saber a esa universidad que como sociedad civil sabemos qué clase de personas acoge, no hay manera de mostrar nuestro rechazo contra tanta barbaridad que, si no estuviera avalada institucionalmente, sería mucho, muchísimo menos preocupante, de la misma manera en que Aldo Mariátegui, que alarma allí, en el directorio de un periódico, no preocuparía si pasara sus días en donde debe, es decir, en un sanatorio, limpiando su perturbada cabeza?

Este sujeto, Súmar, entre los comentarios de la entrada que citas en tu post, parece incómodo por la participación de un comentarista que, con argumentos sólidos, contraría su fundamentalisto econocimista y falsamente amoral (en realidad, es o inmoral o de una moralidad perversa que no quiere reconocer, atrincherado como está en sus "tecnicismos", en su "discusión profesional"). Argumentos al margen, en repetidas oportunidades, le reprocha tener cierta "sensibilidad", aunque nunca se entiende ni el porqué de las comillas ni qué es exactamente lo que entiende por el término. Al parecer, según se desprende de su argumentación, Súmar repudia que algunas personas consideren indeseable el sufrimiento de alguien con Síndrome de Down a manos de lo que a todas luces es una arbitrariedad en términos constitucionales. Repudia el sentido (y el correlato afectivo) de una comunidad capaz de exigir que se trate como a un igual a alguien que padece dicha condición.

Más abajo, en otros comentarios, justifica, con malabares penosos, su uso de la expresión "comprar poder de discriminación", ostentando una retórica nuevamente técnica en lo superficial, que es, de hecho, el único nivel que muestra su discurso. Y añade que se trata solo de un uso del lenguaje, de meras palabras, que no se alarme el lector sensible, que así como esos términos se pueden usar otros. "No es lo que parece, ¿ok?"

Me parece que el profesor este apunta a que la sensibilidad no se desarrolle en ningún sentido y, por supuesto, nada que se base en la sensibilidad (la solidaridad, por ejemplo). ¿Palabras brutales? Qué va, escoge las que quieras. Mis ideas están más allá de la manera como las exprese. ¿Discriminación de un Síndrome de Down? Qué va, piensa lo que quieras. Mi lógica económica está más allá de las consecuencias morales que tu "sensibilidad" quiera endilgarle.

O el tipo vive en una burbuja donde las gestiones económicas no tienen efectos en la percepción ciudadana sobre lo que es valioso o está buscando establecer una escala de valores invertida de la democrática-pluralista. O ambas alternativas al mismo tiempo: sus ideas, absolutamente sobreestimadas por él mismo, que se incluye en el grupo "de los que no renuncian a pensar", son su mundejo, uno absolutamente discordante con el que deseamos quienes tomamos en cuenta una idea del bien compartida antes de calcular costos, beneficios y riesgos "exclusivamente" mercantiles.

zeta dijo...

Sencillamente alucinante. Por eso que aquí existe todo lo que existe: hay de cualquier sitio dónde sacar... Sospecho que nuestra realidad es la culpable de tanta buena y mala literatura, pero eso es obvio. Suerte, y gracias por aclararme las ideas.

Fidel dijo...

lo de los seguros: una muestra pura y dura de ese capitalismo ke nos está llevando al 'éxito'

Anónimo dijo...

Si seguimos el razonamiento del profesor Súmar, entonces también podríamos legalizar la pornografía infantil, ya que es una actividad donde están todos los actores que un mercado necesita: la demanda,la oferta(porque los adolescentes pobres estarían dispuestos a hacerlo voluntariamente), y el estado que podría regular y cobrar impuestos.

Anónimo dijo...

El comentario de Súmar sobre el caso de la niña con SD suena mal pero es correcto.

Todo el derecho de seguros se basa en los riesgos. Y es innegable que una niña con SD tiene mayores riesgos.

Existe una diferencia clara entre discriminación y diferenciación objetiva. Hay mucha jurisprudencia de Indecopi y del TC al respecto.

Todo lo anterior no implica que la niña no debería contar con un seguro; sin embargo, no es posible obligar a las empresas a brindarlo. Si ninguna empresa quiere asegurarla, debería acudir al Estado (como sucede en EEUU).

Susana dijo...

Fumadores y no fumadores no son categorías comparables a Sindrome Down - no Síndrome Down. Lo primero depende, de alguna manera, de la "voluntad" del fumador, es de algún modo su opción, a su cuenta y riesgo. Lo segundo es un albur del destino que le puede tocar a a cualquiera, no es voluntad ni opción de la persona. ¿Es esto tan difícil de ver, que hay quien se hace la pregunta????

JC de la Puente dijo...

Los fumadores eligen fumar, a pesar de que se conocen los efectos negativos del cigarro.
Las personas con Sindrome de Down no eligen nacer asi. Tu comentario solo denota estupidez: no entiendes que se trata de dos categorias muy diferentes.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Al Anónimo de las 18:44. No: es falso, eso no sucede en EEUU. Justamente la reforma de Obama ha eliminado, por inmorales, la posibilidad de las empresas de no asegurar a personas con "pre-existing conditions". Y la Corte Suprema, como sabes, ya se pronunció sobre la ley de reforma diciendo que es perfectamente constitucional. Debo añadir que, además, es un ejemplo de cómo la moral no se puede someter ni a las leyes del mercado ni a las regulaciones caprichosas ni a los lobbies comerciales, sino al contrario.

Anónimo dijo...

Fumar es un acto libre y voluntario donde el fumador intencionalmente gasta su dinero para adquirir su vicio. Tener sindrome de down no es algo que se elija. Nadie puede decidir tener el sindrome la proxima semana, pero si puede decidir fumar. Osea, hay cosas que no elegimos sino padecemos, ya te iras dando cuenta.

Anónimo dijo...

La persona que habló acerca de recurrir "al estado, como en los EEUU" debería ver el documental de Moore "SiCko", para que se informe antes de comentar.

Anónimo dijo...

Como estudiante de la Universidad del Pacifico me siento profundamente avergonzado por este tema. He tenido la suerte de no llevar ningun curso con dicho profesor, pero creo que es preciso recordar a los lectores que no todos los estudiantes, por estar en dicha universidad, estamos contentos con despreciables opiniones como las de Aldo Mariategui o el profesor Sumar. (Tildes omitidas)

Anónimo dijo...

He leido el editorial de Mariategui y veo que aquí, como en otros foros "caviares", se fragmentan y se tergiversan sus argumentos a propósito al citarlo incompletamente, y sin contextuar sus palabras. Quien lee desapasionadamente se da cuenta que Mariátegui no ataca los derechos humanos concretos, sino la versión abstracta, tendenciosa y convenenciosamente oportunista que le suelen dar a menudo los izquierdistas rojos y rosados.

José R. Nina C. dijo...

Yo también reaccioné ofendido por el caso de la chica con sindrome de Down, pero ese "abogado" no fue el unico que estuvo a favor de esa discriminación "positiva". No está mal que un abogado defienda los intereses de una empresa porque para eso le pagan, pero tomó un argumento tan estúpido que da verguenza compartir profesión con sujetos así. Hasta el abogado del Diablo se cuidaria de un razonamiento tan descarado.
Mariategui desde hace mucho que contagia esa risa cinica por los medios. Pensara q uno es tonto para no notar que escribe los reportajes que otros periodistas leen en su programa que todos sus prejuicios saltan a la vista.
Excelente artículo.

Anónimo dijo...

Error, ya que en EEUU es ilegal que una empresa de seguros niege asegurar a una persona con enfermedades preexistentes. Es mas, es ilegal preguntar sobre enfermedades preexistentes antes de asegurar a alguien.
Las empresas de seguros probablemente sean de las empresas con mas margen de ganacia por la cantidad de personas sanas que pagan seguro por años sin usarlo. Es por eso que en estas circunstancias si debería estar regulado el deber de asegurar a personas con enfermedades preexistentes

Anónimo dijo...

Como sera de caviar el autor que considera normal que las empresas sean benefectoras. No tiene que ser down, basta que tenga un cancer para que el seguro te salga carisimo, o como crees que van a pagar los 2 millones de dólares que le va a costar a la compañía la clínica??
El articulo paraece algo personal con Sumar.

Susana dijo...

What money can´t buy. The moral limits of markets... de Sandel. Recomiendo esa lectura.

Mariano Abel dijo...

Estimado Faverón,

1) "Dice que si alguna falta hay en la escena no es la que han cometido los muchachos, sino la que comete el periodista al filmar su reacción después del accidente. Y una cosa más: en ese contexto, dice, gritarle "cholo de mierda" al periodista no le parece grave." Acá usted está poniendo palabras en la boca de Súmar. Oscar NUNCA dijo que la única falta fuera que los filmaran. Oscar ha dicho públicamente que los niños (PORQUE SON NIÑOS!) han cometido una falta grave y que deben ser sancionados. Pero, muy aparte de que se hayan equivocado, estas personas tienen un derecho: no ser filmados sin su autorización. ¿Para qué filmarlos? Tu puedes filmar ese hecho, pero ¿para qué ridiculizarlos? Estas personas tienen el derecho de no aparecer públicamente en las redes sociales si es que no tienen su consentimiento. Mostrar sus caras en internet es una falta a la privacidad de las personas. Lo que Sumar dijo que podía hacerse sin que hayan ningún problema es haber filmado el accidente pero haber tapado los rostros de los culpables. ¿Para qué queremos saber exactamente quiénes son? ¿Acaso es de interés público?

2) "Las variables están claras: el riesgo de morir para una criatura con síndrome de Down no debe preocuparnos tanto como el riesgo de que una empresa pierda unos dólares. ¿Total? Lo primero sólo puede afectar nuestra fibra moral; lo segundo, en cambio, afecta los bolsillos de una corporación." Usted no entiende el problema. Usted cree que las desgracias de los demás los tiene que pagar determinada empresa. Si alguien tiene que asumir los costos de la gente discapacitada, al MENOS, lo tiene que asumir el Estado. No podemos obligar a una persona "x" que asuma los costos por otra, por más que sea una empresa multimillonaria o lo que tu quieres, la empresa NO TIENE POR QUÉ asumir el costo de algo que no tiene culpa. Si todos queremos que las personas con SD tengan acceso al crédito, entonces el Estado debería subsidiar a la aseguradora por cada cliente con SD que tenga. Y el Estado financiaría eso con los impuestos de todos los peruanos. Esa me parece una alternativa éticamente correcta. Yo la defendería. Rímac no tiene ninguna obligación de asumir pérdidas para determinados clientes. Y Rímac no ha cometido ningún acto de discriminación. Defender esta idea NO CONVIERTE A UNA PERSONA EN DISCRIMINADOR, ni mucho menos significa que Súmar apoye la discriminación. De ninguna forma. Es complementa inmoral lo que usted hace en este post, sinceramente.

3) "De alguna manera retorcida y difícil de comprender, Súmar supone que manejar alcoholizado y arriesgar la vida de terceros en plena calle y luego repetir a gritos la frase más vieja del racismo peruano --"¡cholo de mierda!"-- son, todos ellos, actos que deberían respetarse como parte de la privacidad de quienes los perpetran." La identidad de los culpables NO ES DE INTERÉS PÚBLICO. Súmar nunca dijo que lo que hicieron no fueran actos graves, NUNCA. Los culpables merecen castigo de acuerdo a la ley por dichos actos, pero estoy de acuerdo con él de que filmarlos y pasar las imágenes por todo el país es un atentado contra la privacidad de estas personas, que no quita para nada el deber que tienen las autoridades de inflingirles el castigo adecuado.

Podría enumerar más atrocidades en su post, pero prefiero dejarlo ahí porque ya dije lo más importante. Lo peor de su post es que hace quedar a un profesional íntegro como una "mala" persona, discriminador y racista, sólo por tener ideas (bien fundamentadas, por cierto) sobre determinados puntos que usted no llega a comprender, porque si lo hubiera hecho, habría intentado refutarlo en una conversación alturada. Pero usted prefiere insultarlo y, de pasada, hacer quedar mal a la institución donde trabaja.

Omar Pinedo dijo...

Sr. Faverón,

Creo que no se puede hablar de "la moral" en estos tiempos en los cuales ha sido completamente deconstruída y se han construído moralidades alternas. Es peligroso hablar de "la moral". Es mejor la sinceridad de poder decír "mí moral".

Luego, creo que tampoco existe un "derecho al seguro"; el seguro es un contrato de intercambio contingente de flujos financieros. Yo no tengo "derecho a los instrumentos financieros": o puedo comprarlos o no. Así de sencillo. Si no tengo plata, no puedo comprar acciones, si no tengo plata no puedo comprar derivados para coberturar mis posiciones financieras, etc. Es exactamente el caso de los seguros.

Por otra parte, me parece de mal gusto aprovechar la indignación que ha surgido en las redes sociales acerca de los temas de discriminación para trazar una analogía del tipo:

Aldo Mariátegui = Óscar Súmar = Universidad del Pacífico = Burgueses = Fascistas = Enemigo común de los abanderados de "la moral" y la dignidad humana.

Y en ese solapado "ataque" se evidencia un incómodo ánimo de polarización. No invente enemigos que no existen con ánimos de guiarnos en la lucha contra ellos. Las personas no somos idiotas.

Ave dijo...
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Ave dijo...
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Ave dijo...
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x dijo...

En: http://works.bepress.com/oscar_sumar/
se informa que Súmar: "was the Chief Editor of Themis-Revista de Derecho".
Resulta que Themis (Revista de Derecho de la PUCP) es conocida por manejar criterios fenotípicos-económicos para seleccionar a sus miembros; parafraseando un slogan publicitario: "prueba de la blancura". A tal punto es escandaloso el tema que hace algunos años un alumno especialmente destacado (por desgracia no recuerdo su nombre) postuló a Themis para poner a prueba la observación. El resultado: no se aprobó su ingreso. Por cierto, el mencionado postulante no podría ser identificado como un "blanco" en los términos que se manejan en Themis.

Ave dijo...
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Anónimo dijo...

La discriminación puede analizarse desde muchos puntos de vista científico: económico, ético, legal, etc.
En todo este alboroto no se llega a ningún debate útil mientras no se delimite la discusión solo será intercambio de opiniones con matices ideológicos y posturas de clase.
Al menos deberíamos todos de estar de acuerdo que debería aplicarse la ley: Lex, dura lex.
Tampoco estoy de acuerdo con los argumentos ad hominem.

Anónimo dijo...

De acuerdo con Mariano Abel... Este articulo esta sesgado. EL seguro es un servicio que uno paga. El estado debe proveer aquellos servicios donde el privado no los pueda dar.

Anónimo dijo...

En http://works.bepress.com/oscar_sumar/ se informa que Súmar: “was the Chief Editor of Themis-Revista de Derecho”. El hecho es relevante porque confirma el evidente racismo de Súmar, ya que Themis (revista de Derecho de la PUCP) también se caracteriza por ser abiertamente racista en la selección de sus integrantes. Esto es un hecho público y notorio. Basta preguntar a los alumnos de la Facultad de Derecho PUCP, claro, no a los racistas de Themis, sino a todos los demás.

Anónimo dijo...

Con el argumento del Sr. Abel nos quedamos sin noticieros, porque, ¿se imaginan, si cada vez que haya que cubrir un incidente los periodistas van a tener que pedir permiso a los involucrados para filmarlos? Evidentemente, nadie quiere salir en el noticiero si ha chocado y está con unos tragos encima. El juez corrupto ampayado con una coima tampoco querrá que lo filmen, los "marcas" detenidos asaltando un banco menos. Sus abogados repetirán también la frase "sus identidades no son de interés público". Si van a ser los abogados y no los periodistas quienes decidan qué es de interés público, entonces estamos jodidos.

Anónimo dijo...

Mariano,

Tu defensa en el punto 1 es patética. El periodista estaba cubriendo un accidente en la vía pública. Si aparece de repente un energúmeno borracho, vomitando frenéticamente insultos racistas, cuya apariencia puede inducir a pensar que es un adulto joven, después de saber que ha estado dentro de un auto o manejándolo en esas condiciones, con el consiguiente riesgo de provocar la muerte de alguien, no está siendo ridiculizado por el periodista, el se está ganando estúpidamente su escarnio en medio de la calle y deslizar aviesamente la idea de su niñez como paliativo, es risible e igualmente ridículo. Desde luego, ahora el resto de noticieros al saber que era una criatura inimputable ya cubrieron su rostro. Al fin y al cabo, los chicos son chicos.

Anónimo dijo...

Básicamente el argumento del profesor Súmar es el siguiente: como la filmación era una intrusión ilegítima a los derechos de los "niños", estos, haciendo uso de una suerte de legítima defensa retorcida, tuvieron el derecho de repeler la agresión llamando reiteradamente "cholo de mierda, me llega al pincho tu vida" y algunas otras cosas de similar tenor al camarógrafo.
Es decir, como conclusión, para el profesor Súmar existe el derecho de llamar "cholo de mierda" de la manera más despectiva posible a alguien, bajo ciertas circunstancias. El mismo ordenamiento jurídico que enarbola en su norma fundamental el derecho a la no discriminación, les asignaría a estos individuos, bajo ciertas circunstancias, el poder de discriminar verbalmente y de forma injuriosa a alguien.
Hasta una tortuga ecuestre se daría cuenta de la atrocidad que implicaría aceptar semejante razonamiento y, ciertamente, hay que ser un genuino inepto (o un discípulo del profesor Súmar con un adoctrinamiento en fase terminal) para considerarlo como un argumento "bien fundamentado".
¿Acaso no existían medidas más coherentes y efectivas para repeler la amenaza ilegítima (aceptando que lo sea, pues es dudoso que filmar un aparente hecho delictivo fragrante no sea de interés público teniendo en cuenta la cantidad de imbéciles irremediables que causan accidentes todos los días por tales causas)? ¿Acaso los "niños" no podían irse de la escena, tapar la cámara o simplemente solicitar a los policías con quienes estaban que impidan la filmación?
Pero no, el “ilustre” profesor Súmar aprecia acá un justificativo idóneo para el surgimiento del derecho de vejar a alguien (nada menos que con una injuria especialmente sensible en una sociedad racista y discriminadora como la nuestra).
Este señor ni siquiera está a la altura de un provocador intelectual porque para calificar como tal hay que cumplir ciertos mínimos respecto de los que Súmar no tiene ni para comenzar.

dediego dijo...

Excelente opinión, comparto las opiniones plenamente. Respecto a algunos comentarios opino que la sociedad crea las leyes y las normas de convivencia, y si una empresa se ampara en "asegurar su rentabilidad" pues nosotros como sociedad podemos cambiar las reglas de juego mañana mas tarde, para que el interés de ganancia de corporaciones no esté por encima de los derechos básicos, incluso en aquellos que movidos por una sociedad de consumo han caído en algún vicio, menos aún en aquellos que sin buscárselo padecen de alguna condición o enfermedad, para quienes el estado y la sociedad deberían reservar el apoyo y los recursos necesarios para dotarles de calidad de vida por encima de intereses empresariales. Finalmente, es lamentable que los llamados "intelectuales" no hagan otra cosa que defender irracionalidades y prejuicios sociales a través de argumentos retorcidos y psudoacademicismos basados en la inequidad y el pensamiento egoísta preponderante en nuestro medio pero no por ello justificado éticamente.

Anónimo dijo...

Básicamente el argumento del profesor Súmar es el siguiente: como la filmación era una intrusión ilegítima a los derechos de los "niños", estos, haciendo uso de una suerte de legítima defensa retorcida, tuvieron el derecho de repeler la agresión llamando reiteradamente "cholo de mierda, me llega al pincho tu vida" y algunas otras cosas de similar tenor al camarógrafo.
Es decir, como conclusión, para el profesor Súmar existe el derecho de llamar "cholo de mierda" de la manera más despectiva posible a alguien, bajo ciertas circunstancias. El mismo ordenamiento jurídico que enarbola en su norma fundamental el derecho a la no discriminación, les asignaría a estos individuos, bajo ciertas circunstancias, el poder de discriminar verbalmente y de forma injuriosa a alguien.
Hasta una tortuga ecuestre se daría cuenta de la atrocidad que implicaría aceptar semejante razonamiento y, ciertamente, hay que ser un genuino inepto (o un discípulo del profesor Súmar con un adoctrinamiento en fase terminal) para considerarlo como un argumento "bien fundamentado".
¿Acaso no existían medidas más coherentes y efectivas para repeler la amenaza ilegítima (aceptando que lo sea, pues es dudoso que filmar un aparente hecho delictivo fragrante no sea de interés público teniendo en cuenta la cantidad de imbéciles irremediables que causan accidentes todos los días por tales causas)? ¿Acaso los "niños" no podían irse de la escena, tapar la cámara o simplemente solicitar a los policías con quienes estaban que impidan la filmación?
Pero no, el “ilustre” profesor Súmar aprecia acá un justificativo idóneo para el surgimiento del derecho de vejar a alguien (nada menos que con una injuria especialmente sensible en una sociedad racista y discriminadora como la nuestra).
Este señor ni siquiera está a la altura de un provocador intelectual porque para calificar como tal hay que cumplir ciertos mínimos respecto de los que Súmar no tiene ni para comenzar.

Anónimo dijo...

Así que para "jajaja" Súmar las barrabazadas que escribe constituyen un gran aporte intelectual, fruto de las elucubraciones mentales de nada más y nada menos que una de las promesas lorchas, a la Themis, del "Análisis" económico del Derecho. No sé si reír o llorar.

Para colmo este sujeto se pica maleado si alguien le refuta algo, como si nada de lo que escribiera pudiera ser materia de crítica, como si todo debiera quedar written in stone.

Lamentablemente, como queda evidenciado en este post, su pensamiento parte de premisas fácilmente refutables, dando lugar a consecuencias absurdas que carecen de sentido en nuestra realidad.

Algo que tampoco puedo dejar de mencionar, como comentaron por ahí, es que "jajaja" Súmar desliza la peligrosa idea de la creación de espacios donde “todo valga”: quien quiere discriminar puede crear o formar parte de una discoteca racista, total si tiene plata puede “internalizar el costo”, lo cual resulta eficiente. Es decir, si alguien quiere ser esclavizado, bajo esa lógica, también resultaría eficiente que quien quiera esclavizar lo haga... total, para "jajaja" Súmar, la moral, los valores de la sociedad quedan en segundo lugar frente a la consecución de la eficiencia y en aras de la funcionalidad del mercado.

Así que ya párale a la fumada, mijo. Eres profesor universitario y como tal tienes un deber ante tus alumnos, no deberías (ojo, nadie dice que no puedas, ah) colmar con semejantes ideas el cerebro de los que tienen la mala suerte de ser tus alumnos. Imagino que estos pobres ilusos deben quedar fácilmente deslumbrados (como incluso sucede en la PUCP) al escuchar lo que entiendo yo es, la mala interpretación de ideas extranjeras, no siempre aplicable a rajatabla en nuestra realidad.
Quizás este curso debería venir con una advertencia, de modo que ex ante, esta gente sepa a lo que se mete.

De acuerdo, libertad de cátedra y de pensamiento pero nunca para avalar semejante idiotez.

Exalumno de la UP dijo...

Pues a mí esto no me sorprende para nada.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Esos liberales que dicen que la empresa privada debe dedicarse a hacer los mejores negocios y que el Estado debe correr con todos los gastos de todo lo demás, no son liberales: son idiotas. Si el libre mercado no permite corregir las desigualdades de una sociedad y ni siquiera es capaz de proveer seguridad médica a los ciudadanos, y para hacerlo tiene que pedirle al Estado que se comporte como un Estado socialista, entonces el libre mercado no sirve para nada más que para enriquecer a algunos. "Lo que necesitamos es un Estado socialista que nos permita jugar al liberalismo". Así se resume su tontería. Back to school, muchachos.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Dicho sea de paso, hasta ahora sólo se conoce la edad exacta de uno de los "chicos". Según declaraciones de sus padres: 20 años. ¿Pobre niñito, no?

Anónimo dijo...

Exacto! Pseudoliberales! Cuando les conviene quieren que el Estado aparezca, fuiiiiiiiiiira

Abogado del Diablo dijo...

Los pobres no tienen la culpa de ser pobres; los pobres tienen derecho a la vida; ¿por qué nadie protesta porque los pobres no pueden pagar un seguro médico privado?

¿Que no es lo mismo?

Opinan así por ignorancia (en el caso de JC de la Puente, por estupidez). Ignoran que sí es lo mismo. Ambos no pueden pagar el seguro que necesitan, ambos vivirán menos años. Es exactamente lo mismo bajarle el precio a un pobre que no subírselo un niño Down: en ambos casos la empresa no está cubriendo su costo oportunidad. Me explico: de todas las actividades que la empresa puede realizar, ésta elige la combinación con el margen de ganancias más alto (incluyendo otros factores, por supuesto; algunos servicios se ofrecen sólo para completar el paquete) que está a su alcance. Es posible que puedan vender un seguro a la mitad del precio actual y aún así ganar dinero; pero o sale mejor negocio dedicarse a otra actividad o, en el tira y afloja del libre mercado, llegan al precio actual. Todo administrador de empresas profesional sabe que no ganar dinero equivale a perderlo.

Así que sean coherentes y exijan tarifas diferenciadas por el ingreso del solicitante. ¿O acaso creen que la esperanza de vida de un pobre es la misma que la de un rico?

Anónimo dijo...

Ex alumno Derecho PUCP:

Qué lamentable tener que haber compartido las aulas con alguien así...

Anónimo dijo...

Según debo entender, la ley que prohibe la exhibición de menores de edad en medios de comunicación, hay que pasársela por el forro cuando se trata de menores que gritan "cholo de mierda". Y las compañías de seguro privadas deben ser obligadas a trasladar a sus clientes el costo de externalidades... Buena ah, realmente buena, con esos detractores, con razón aldito se alucina un genio

Abogado del Diablo dijo...

Por su puesto que en el libre mercado algunos se hacen ricos y otros pobres, de otra forma no se llamaría "libre". La justicia social NO es trabajo de los participantes en el libre mercado sino de la sociedad a través del estado. Back to school yourself, Gustavo.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

No se llama "libre mercado" porque "unos se hacen pobres y otros ricos". Se llama "libre" porque el Estado no interviene en él. Y la idea subyacente es que ese libre mercado es suficiente para componer los problemas económicos de la sociedad sin tener que esperar que el Estado intervenga. Si la idea fuera que "unos se hacen pobres y otros ricos", entonces el genio del libre mercado sería... ¿cuál? ¿Mantener la existencia de la pobreza? Hay que ser muy bruto para defenderse con ese argumento, la verdad. Por suerte lo haces anónimamente; de otra manera nadie te quitaría el ridículo.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Como dije, Abogado Pobre Diablo: hasta el momento se ha confirmado la edad de uno solo de los "niñitos": 20 años. Si ese es todo tu argumento, creo que mejor será que lo dejes ahí nomás. Por otra parte: no existe ningún delito en filmar a un menor de edad en la vía pública. Si eso fuera un delito, serían ilegales todas las imágenes desde las de una telenovela filmada al aire libre hasta una vista panorámica de Mistura hasta una de la tribuna del Estadio Nacional. Si yo paso por la calle con una cámara prendida, no puede venir un "niño" a gritarme insultos racistas. No seas ignorante. Hay una prohibición relativa a la propalación de imágenes. Como sabes, la propalación de estas imágenes fue varias horas posterior a los gritos de "cholo de mierda". Así que si hubo delito, hubo delito de ambos lados (no tengo el menor interés en defender a América Televisión, te lo puedo asegurar). Recomendación: la próxima vez, antes de hablar, asegúrate de que haya dos dedos de frente encima de tus cejas.

Mariano Abel dijo...

Sr. Faverón,

Es lamentable que un PhD como usted se exprese de una manera tan mediocre y vulgar. Decir un argumento en medio de insultos no está a la altura de alguien que ha terminado un doctorado en el extranjero. Si usted desea, puede leer un post que dentro de unos días publicaré (le pasaré el link), donde explicaré: 1) por qué usted no ha leído bien a Súmar, y 2) por qué usted ha realizado un acto inmoral al escribir este post. Y si no está de acuerdo conmigo tampoco, al menos espero que esté a la altura de refutarme con argumentos y no con insultos (que es lo que se espera de todo académico que se respeta). Gracias.

jonetlazo dijo...

Me parece genial que cada vez haya más gente leyendo este blog.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Y yo le recomiendo al señor Abel que lea un artículo mío del año 2053 en que refutaré la teoría de las súper cuerdas.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Por cierto, espero que su lección sobre ética del lenguaje incluya una reflexión sobre las expresiones "cobarde", "webonada", "me llega al pincho tu vida, cholo de mierda" y "discriminación buena".

Juan Hernandez dijo...

Mariano Abel, son ninos!!!, ninos completamente borrachos en la via publica en el centro de un hecho publico y de interes publico; si un energumeno, por mas nino que fuera; amenaza la vida de otras personas ingresa ya al plano de un interes publico. " ¿Acaso es de interés público?" se pregunta mariano abel, si!, si es de interes publico mariano. Si las camaras hubieran entrado a una fiestecita en su casa hubieran llenado horas de gritos de "cholo de mierda", pero no, estaban en una situacion provocada por ellos, una situacion delicada, en la via publica.

Susana dijo...

A los 20 años nadie es niño, ni legal ni psicológicamente. Bueno, algunos lo son psicológicamente, y ahi está justo el problema en este caso.

Susana dijo...

Gustavo ha refutado bien la idea de los seudo-liberales de llamar al estado para cubrir aquello que las empresas, para no perder plata, no les da la gana de asumir. ¿Qué otro debate hace falta? A ver, que contesten a eso de manera alturada.

Anónimo dijo...

Primero: Decir "cholo de mierda" es una barbaridad lo diga un chico de diez años o uno viejo de ochenta y lo que debe merecer siempre esa expresión (salvo que seamos racistas y busquemos justificaciones para ello) es una condena moral (sino legal) contra quien lo dice.
Segundo: Poner en péligro la vida de terceros es un tema de carácter delictivo, lo delictivo es de interes público, porque es la sociedad la que resulta agraviada. Los periodistas tienen todo el derecho a filmar a las personas que se encuentren inmersas en hechos aparentemente delictivos (con la salvaguarda de cubir los rostros de los menores de edad, sólo eso), pues es su deber informar sobre situaciones que ponen en péligro a la sociedad.
Tercero: Los liberales, antes que nada, creemos en los Derechos Humanos, y nunca nos puede parecer una estupidez o criollada la defensa de los mismos, lo haga quien lo haga, sea de derecha o de izquierda. Eso nos diferencia. Aquel que dice ser liberal y considera que los Derechos Humanos (libertad, igualdad ante la Ley, vida, propiedad, participar en la vida política y económica del país, etc.) son conjudeces, entonces se engaña a si mismo, en realidad en un Facista o en el mejor de los casos un conservador confundido. Por favor dejen de darnos mala imagen a los liberales, sáquense la careta y descubran, por fin, al facho que llevan dentro.
Cuarto: Me considero liberal y creo en el análisis económico del derecho como una buena herramienta para mejorar nuestra sociedad. Sin embargo, considero que el libre mercado debe ser una herramienta, nunca un fin. Carajo, entiéndanlo bien: ser liberal es poner al individuo por encima de todo, nunca como medio, nunca como un objeto.
Miguel Torres.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

Bien dicho.

Crisia dijo...

Estimado, Sr.Faverón

Es lamentable que utilice un medio de comunicación para expresar sus ideas de una manera intolerante en contra del artículo del Doctor Súmar. Me parece que usted discrepa con vulgaridad y no con opiniones fundamentadas.

Francis Hutcheson dijo...

Después de pasearme entre el cambiante olor de la parte trasera de un post por lo menos atendible (de fétida podredumbre a desinfectante y, por qué no, a la frescura del algunas ráfagas de aire que traen también los colores de una lejana primavera), cincuenta y cinco comentarios después de una sencilla y virginal curiosidad, estoy mareado, contener la náusea me cuesta y es probable que el malestar no se vaya hasta mañana, por lo que mi plan de ir hoy a Mistura, perfilado semanas atrás, se ha ido irremediablemente al garete. No obstante ello, la frustración y el desvanecimiento, estoy contento, y paso a explicarles, caros congéneres míos, por qué:

1.- Un tema de veras relevante ha concitado un interés considerable entre lectores peruanos;

2.- Falacias al margen, muchos han hecho el esfuerzo de exponer sus ideas con consistencia y claridad (salta a la vista quiénes llegaron a buen puerto y en qué puntos y quiénes no);

3.- Aunque no muchos se hayan dado cuenta, ha salido a flote un tema de fondo: la búsqueda de la justicia;

4.- Ganaron los buenos.

Escrito el cuarto punto de estas modestas impresiones al vuelo, me entra de súbito una pena, un viejo remordimiento, como si la muerte de pronto me hubiera visto a los ojos no con los suyos, sino con los míos. Ocurre que en este breve paseo por aquí, que es un reflejo del breve paseo que todos sin excepción damos por la vida, lo único que se observa con nitidez, finalmente, es que hay una entrada y una salida. Lo que ocurre entre ambas lo riega el lenguaje con el fango no de la simple mentira, sino con el de la eterna ambiguedad, esa que abre espacio para que duerman los caprichos del abuso y la arbitrariedad.

Ganaron los buenos, sí, pero los malos seguirán hablando y arropándose entre las risotadas que son locura antes que gracia. ¿Qué nos queda luego? Palestra, lenguaje y mundo hay para todos. Me da asco y pena reconocerlo.

Wonhyo dijo...

Hay gente que no entiende que debe de haber una idea del bien antes que una idea de la ganancia. Aunque no la tengan clara, deberían esforzarse por crearla. Antes de estudiar y acumular títulos. Eso es, la idea del bien que defiendes a pesar de cualquier cientismo o rapto de egomanía, la que te define y la que te hace digno de ser escuchado o merecedor de los abucheos.

Algunos de los comentarios lo olvidan. Citan fórmulas ciegas ciegamente (el adverbio es el problema, desde luego, no el carácter de la fórmula). ¿En serio quieren redibujar el mundo desde esos criterios tan estrechos? ¿O es solo una reacción ante las amenazas que sienten por parte de lo que han interiorizado como "enemigos de clase"?

¿Qué rayos está ocurriendo?

Abogado del Diablo dijo...

¿En serio alguna vez han escuchado alguien decir que el libre mercado le dio el voto a las mujeres, la libertad a los negros, o le va a dar el matrimonio a los gays?

No se manten buscando, acá está la definición de wikipedia:

"A free market is a market where the price of a good or service is, in theory, determined by supply and demand, rather than being subjugated to governmental regulation.[1] A free market contrasts with a controlled market or regulated market, where price, supply or demand are subject to regulation or direct control by government."

En la práctica, lo que están pidiendo ustedes es control de precios. Ahora justifiquen por qué la niña con síndrome de down de clase media merece un seguro médico privado al que no tiene acceso la niña con síndrome de down de clase baja.

Susana: ¿Eso fue un ad hominem?
Carlos Torres (¿Rotondo?): Bacán, pero eso no justifica que se le imponga a específicamente esa empresa la tarea de tomar en cuenta al individuo.

Anónimo dijo...

Free Market, según la definición de Wikipedia, implicaría que la riqueza del subsuelo, por ejemplo en el caso de Conga, sería propiedad exclusiva de la comunidad dueña de esas tierras y no de todos los peruanos. ¿Por qué será que nunca he escuchado a Aldo Mariátegui o a cualquiera de sus columnistas defender esta posición auténticamente liberal?

Anónimo dijo...

Gustavo,
1. Antes de la reforma de salud de Obama, mi seguro medico demandaba el 7% de mi sueldo mensual.Luego de la reforma, y debido a que las aseguradoras deben incluir mas casos y pacientes, nos subieron a el 18% del ingreso mensual, y el precio de las consultas se cuatriplicaron.

Hoy en mi trabajo ya nadie tiene seguro, todos decidieron salirse.

Tu que perteneces a la minoria elitista academica liberal (los mejores sueldos academicos del mundo) deberias esforzarte en informarte mas sobre las reales consecuencias del Obamacare para las "Brick and Mortar" empresas que son la mayoria aqui.

Enterate por fin que el Obamacare lo escribieron las aseguradoras, les dio la perfecta coartada para limitar servicios y subir los premiums.

Siempre un placer leer tus articulos, gracias por dejarnos expresar nuestra opinion.

Anónimo dijo...

La doctrina del libre mercado no es las cuatro cosas que a alguien se le ocurre leer de la Wikipedia: es una tradición de pensamiento amplia, variada y que, como todas las relacionadas con el desarrollo, capaz de sustentar una determinada idea del bienestar humano, no solo de la ganancia.

Andrés Tenorio Bambarén dijo...

Sinceramente en una sociedad como la nuestra, seguir recayendo en la discriminación sólo denota una excesiva falta de identidad nacional, incluso llegando a bordear los límites de la hipocresía -como dice Josefina Barrón en el diario El Comercio: "De cholear sabe el limeño".

En cuanto a la "buena discriminación" se puede entender que siempre se vaya a dar en ciertos rubros que atienden las necesidades de la sociedad, como es el caso de las discotecas y sus pares; sin embargo, es una idiotez que se de incluso con las necesidades más básicas como es la salud, el hacerlo refleja una increíble escasez de criterio y de empatía. Marca Perú.

Pedro Cazorla S. dijo...

Es lamentable que su artículo se base en posts que el profesor Oscar Súmar haya publicado en facebook o en citas sacadas de contexto. Si bien las opiniones de Sumar puedan ser controversiales a veces, sus argumentos son bien justificados, objetivos y serios. Algo que lamentablemente no he podido encontrar en su artículo. Lo único que leo son resentimientos y prejuicios sobre personas que opinan distinto a usted. Es más, tranquilamente se podría resumir si artículo en una frase: "estoy en desacuerdo que los derechos de las empresas estén por encima que los derechos de las personas (algo que claramente Sumar no afirma pero que usted así lo asume". Cada vez que leo un artículo del profesor Sumar siento que gano un poco más de comprensión sobre el tema así no esté de acuerdo con su tesis principal (o bien porque si estoy de acuerdo o bien porque me ayuda a afianzar mi punto de vista). Por otro lado, este artículo no genera valor agregado a la discusión sino le resta.

Luis Daniel Collazos dijo...


Más allá de las ideologías y de las ópticas que definen para cada uno el desarrollo, la cuestión es también de perspectiva a largo plazo. Las ideas de profesor en cuestión abogan centralmente en el desarrollo económico (crecimiento), pero éste es solo debe ser el tránsito hacia el desarrollo (salud).
Las ideas que apologizan la “buena discriminación” cuidando los intereses corporativos, o las prerrogativas por las libertades económicas son defendibles, argumentables y hasta inteligentes. Pero no son suficientes. Pero esto no es producto de una doctrina ni de una materia universitaria, esta insuficiencia es resultado de una falta de sensibilidad social. Y esto no se enseña.
Por otro lado, no está demás aplicar ideas mercantilistas que funcionaron y que llevaron a sociedades al desarrollo, éstas, una vez satisfechas las necesidades básicas, voltearon a ver a sus propios excluidos y le abrieron la puerta al desarrollo. Todos debían entrar en su justa medida. Este no es el problema, el problema es que se trata del Perú, un país que en infraestructura y educación está a la altura de Bolivia, Paraguay. Un país fracturado socialmente, centralizado y que le es muy difícil conseguir meritos culturales dentro de sus países hermanos. Aplicar estas doctrinas mercantilistas no solo trae exclusión, sino que sólo una élite nuclear conseguirá los beneficios de la economía libre, y en nuestras circunstancias regionales, se llama latifundismo o bananerismo (América Central), repúblicas que siguiendo ese camino jamás se desarrollarán. La regla es simple: Creceremos cuando todos, y en su justa medida crezcan, desde el obrero hasta el empresario.
Porqué no obligar a las compañías aseguradoras que, dependiendo del margen de utilidades, aseguren a un número finito de deficientes. Que la corporación crezca y que nos ayude a ser una sociedad más coherente. No es tan difícil, debe haber una manera inteligente de resolver esta exclusión. Obvio que hay mas riesgo, pero este debe ser compensando.
Además esto ya se viene implementando en ciertas empresas que, no sé si por obligación o imagen, contratan a empleados deficientes.


LuchinG dijo...

¿Por qué el subsuelo no es propiedad de las comunidades de Cajamarca? Por la misma razón por la que a ningún defensor del libre mercado se le ocurriría pedir la legalización de la pornografía infantil: porque hay un consenso sobre qué puede hacerse en el libre mercado y qué no. (Y este consenso podría cambiar).

En el caso del seguro médico: es cierto que, en una evaluación económica, es lo mismo bajar el precio del seguro que no subirlo en el caso de la niña con síndrome de down; es cierto que, de alguna forma, no es más "humanitario" exigir la reducción de precio en sólo uno de los dos casos; es cierto que esto equivale a un control de precios. Pero también es cierto que una sociedad puede llegar al acuerdo que, en casos de alta gravedad como este, el cuerpo humano no puede ser un criterio válido para la fijación de precios.

Además, ¿de qué se quejan? Todos las demás empresas aseguradoras están sujetas a la misma regla, y el próximo año, en la evaluación de precios, todas van a distribuir el aumento del costo por la aceptación de los niños down entre el resto de los asegurados. No estoy contando nada nuevo.


(PD: ¡Y váyanse a sacarle la tasa interna de retorno a su abuela!)

Anónimo dijo...

Efectivamente, Sr. Cazorla, es lamentable que el autor de este blog sostenga una barbaridad como que los derechos de las personas deben estar por encima de los derechos de las empresas. ¿Cómo no se da cuenta este intelectual que el fin supremo de la sociedad es el bienestar de las personas?

Anónimo dijo...

Sr. Luching, infórmese un poco antes de hablar. La doctrina del libre mercado no se somete a cualquier tipo de acuerdo. Si fuera así entonces bastaría que una sociedad estableciera por consenso que conviene estatizar todas las empresas y podría seguir aduciendo que son defensores del libre mercado. Y en cuanto a la propiedad del subsuelo, en muchos estados de los EE.UU es así. Para ser defensor del libre mercado hay que ser coherente por encima de cualquier tipo de consenso: lo otro se llama mercantilismo y es lo que hemos tenido siempre aquí en el Perú, y es lo que les gusta a nuestros empresarios. Y el ejemplo de la pornografía infantil justamente pone a prueba el discurso de libre mercado.

Anónimo dijo...

La economía es un asunto humano. Seamos más humanos, al menos para comenzar.

LuchinG dijo...

Anónimo: no es lo mismo el fenómeno llamado libre mercado que la doctrina del libre mercado, de la misma forma en que "Guerra" no es lo mismo que "Sed de sangre". Piensa un poco antes de hablar.

Susana: gracias por la recomendación, ya voy por el primer tercio.

Anónimo dijo...

Es realmente una verguenza que un profesor de Derecho de una prestigiosa universidad como La Pacifico se exprese asi y tenga esas ideas racistas. Si asi es un profesor que clase de educacion se estara brindando a nuestras futuras elites?
Un profesor con esas ideas nunca podria conseguir trabajo en una universidad norteamericana.

Anónimo dijo...

Anónimo de las 10:39: tiene razón Luching. No es lo mismo el fenómeno del libre mercado que la doctrina del libre mercado. Tampoco debemos confundir la política del libre mercado con la filosofía del libre mercado y menos con la economía de libre mercado. De la misma forma que "Paz" no es lo mismo que "barriga llena" o "corazón contento". Piensa un poco antes de hablar.

Anónimo dijo...

Algunos comentaristas defienden el "pensamiento Mariátegui" argumentando que él no está en contra de los DDHH, sino contra la versión sesgada, parcializada, de los caviares. Supongo que tienen razón, esto explicaría por qué "Eme" dijo que a quienes robaban víveres (luego del huracán Katrina), había que matarlos. Y es que, para "Eme", tener hambre es un delito grave, sobre todo si un huracán ha destruido tu casa y llevas varios días sin comer.
Por cierto, "Eme" insinúa en su "diario" que las víctimas de La Cantuta y Barrios Altos eran terroristas, sin tener pruebas concretas al respecto. Y aún si hubiesen sido terroristas, ¿no debían ser juzgados y encarcelados por sus delitos, si es que los cometieron? Gracias a "Eme", ahora me entero que no, es mejor ejecutarlos mediante un escuadrón de la muerte como el Grupo Colina, luego, ya nos enteraremos de su inocencia (o culpabilidad).
¿Y por qué "Eme" se ensañaba (se ensaña) en sus columnas con la congresista Supa, Toledo y Magaly Solier (tres personas de origen serrano)?? ¿Será ésta una mera coincidencia?
Es muy criticable que los caviares lucren con la defensa de los derechos humanos, pero el desprecio (y burla) de Mariátegui hacia hacia los DD HH, es vomitivo.
Saludos, César.

Anónimo dijo...

http://puenteareo1.blogspot.com/2010/08/bukowski.html

te pasaste, injuriando a Bukowski,que no tenía ideologías y nunca le sobó a Hitler, por allí que hizo comentarios irónicos sobre el asunto, pero nada más; siempre opinas de la floja investigación de los demás, y tú haces lo mismo. esta nota no ofrece ninguna investigación, mejor lee este fragmento de una entrevista y uno de sus poemas famosos:

Bukowski también se sintió atraído ilógicamente por el nazismo: de forma artística, tal como se puede leer en la entrevista que le hizo Fernanda Pivano, en: “Lo que más me gusta es rascarme los sobacos”, de Anagrama.

Bukowski: Fingía que era nazi cuando iba al colegio.

Pivano: ¿Y por qué?

Bukowski: Porque estaba hasta los cojones de que todos estuvieran a favor de la guerra, todos iban en una sola dirección.

Pivano: ¿Era una manera de ser antiamericano?

Bukowski: Sólo era una manera de no ser como ellos. Creo que es una cosa muy común a todos los escritores, cuando ven que todo el mundo ven una dirección, ellos automáticamente quieren ir por el lado contrario. Por ese motivo son escritores. Son criaturas extrañas (…) No espero que tú entiendas esto.
Manual de combate



dijeron que Céline era un nazi
dijeron que Pound era un fascista
dijeron que Hamsun era un nazi y un fascista.
pusieron a Dostoievsky frente a un pelotón
de fusilamiento
y mataron a Lorca
le dieron electroshocks a Hemingway
(y vos sabés que se pegó un tiro)
y echaron a Villon de la ciudad (París)
y Mayakovsky
desilusionado con el régimen
y luego de una pelea de enamorados,
bueno,
también se pegó un tiro.
Chatterton se tomó veneno de ratas
y funcionó
y algunos dicen que Malcom Lowry se murió
ahogado en su propio vómito
borracho.
Crane se tiró a las hélices
del barco o a los tiburones.

El sol de Harry Crosby era negro.
Berryman prefirió el puente.
Plath no encendió el horno.

Séneca se cortó las muñecas en la
bañera (es la mejor manera:
en agua tibia)
Thomas y Behan se emborracharon
hasta morir y
hay muchos más.
¿y vos querés ser un
escritor?

es esa clase de guerra:
la creación mata,
muchos se vuelven locos,
algunos pierden el rumbo y
no lo pueden hacer
nunca más.
algunos pocos llegan a viejo.
algunos pocos hacen plata.
algunos se mueren de hambre (como Vallejo).
es esa clase de guerra:
bajas por todas partes.

está bien, adelante
hacelo
pero cuando te ataquen
por el lado que no ves
no me vengas con
remordimientos.

ahora me voy a fumar un cigarrillo
en la bañera
y luego me voy a ir a
dormir

Anónimo dijo...

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te pasaste, injuriando a Bukowski,que no tenía ideologías y nunca le sobó a Hitler, por allí que hizo comentarios irónicos sobre el asunto, pero nada más; siempre opinas de la floja investigación de los demás, y tú haces lo mismo. esta nota no ofrece ninguna investigación, mejor lee este fragmento de una entrevista y uno de sus poemas famosos:

Bukowski también se sintió atraído ilógicamente por el nazismo: de forma artística, tal como se puede leer en la entrevista que le hizo Fernanda Pivano, en: “Lo que más me gusta es rascarme los sobacos”, de Anagrama.

Bukowski: Fingía que era nazi cuando iba al colegio.

Pivano: ¿Y por qué?

Bukowski: Porque estaba hasta los cojones de que todos estuvieran a favor de la guerra, todos iban en una sola dirección.

Pivano: ¿Era una manera de ser antiamericano?

Bukowski: Sólo era una manera de no ser como ellos. Creo que es una cosa muy común a todos los escritores, cuando ven que todo el mundo ven una dirección, ellos automáticamente quieren ir por el lado contrario. Por ese motivo son escritores. Son criaturas extrañas (…) No espero que tú entiendas esto.
Manual de combate



dijeron que Céline era un nazi
dijeron que Pound era un fascista
dijeron que Hamsun era un nazi y un fascista.
pusieron a Dostoievsky frente a un pelotón
de fusilamiento
y mataron a Lorca
le dieron electroshocks a Hemingway
(y vos sabés que se pegó un tiro)
y echaron a Villon de la ciudad (París)
y Mayakovsky
desilusionado con el régimen
y luego de una pelea de enamorados,
bueno,
también se pegó un tiro.
Chatterton se tomó veneno de ratas
y funcionó
y algunos dicen que Malcom Lowry se murió
ahogado en su propio vómito
borracho.
Crane se tiró a las hélices
del barco o a los tiburones.

El sol de Harry Crosby era negro.
Berryman prefirió el puente.
Plath no encendió el horno.

Séneca se cortó las muñecas en la
bañera (es la mejor manera:
en agua tibia)
Thomas y Behan se emborracharon
hasta morir y
hay muchos más.
¿y vos querés ser un
escritor?

es esa clase de guerra:
la creación mata,
muchos se vuelven locos,
algunos pierden el rumbo y
no lo pueden hacer
nunca más.
algunos pocos llegan a viejo.
algunos pocos hacen plata.
algunos se mueren de hambre (como Vallejo).
es esa clase de guerra:
bajas por todas partes.

está bien, adelante
hacelo
pero cuando te ataquen
por el lado que no ves
no me vengas con
remordimientos.

ahora me voy a fumar un cigarrillo
en la bañera
y luego me voy a ir a
dormir

Anónimo dijo...

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te pasaste, injuriando a Bukowski,que no tenía ideologías y nunca le sobó a Hitler, por allí que hizo comentarios irónicos sobre el asunto, pero nada más; siempre opinas de la floja investigación de los demás, y tú haces lo mismo. esta nota no ofrece ninguna investigación, mejor lee este fragmento de una entrevista y uno de sus poemas famosos:

Bukowski también se sintió atraído ilógicamente por el nazismo: de forma artística, tal como se puede leer en la entrevista que le hizo Fernanda Pivano, en: “Lo que más me gusta es rascarme los sobacos”, de Anagrama.

Bukowski: Fingía que era nazi cuando iba al colegio.

Pivano: ¿Y por qué?

Bukowski: Porque estaba hasta los cojones de que todos estuvieran a favor de la guerra, todos iban en una sola dirección.

Pivano: ¿Era una manera de ser antiamericano?

Bukowski: Sólo era una manera de no ser como ellos. Creo que es una cosa muy común a todos los escritores, cuando ven que todo el mundo ven una dirección, ellos automáticamente quieren ir por el lado contrario. Por ese motivo son escritores. Son criaturas extrañas (…) No espero que tú entiendas esto.
Manual de combate



dijeron que Céline era un nazi
dijeron que Pound era un fascista
dijeron que Hamsun era un nazi y un fascista.
pusieron a Dostoievsky frente a un pelotón
de fusilamiento
y mataron a Lorca
le dieron electroshocks a Hemingway
(y vos sabés que se pegó un tiro)
y echaron a Villon de la ciudad (París)
y Mayakovsky
desilusionado con el régimen
y luego de una pelea de enamorados,
bueno,
también se pegó un tiro.
Chatterton se tomó veneno de ratas
y funcionó
y algunos dicen que Malcom Lowry se murió
ahogado en su propio vómito
borracho.
Crane se tiró a las hélices
del barco o a los tiburones.

El sol de Harry Crosby era negro.
Berryman prefirió el puente.
Plath no encendió el horno.

Séneca se cortó las muñecas en la
bañera (es la mejor manera:
en agua tibia)
Thomas y Behan se emborracharon
hasta morir y
hay muchos más.
¿y vos querés ser un
escritor?

es esa clase de guerra:
la creación mata,
muchos se vuelven locos,
algunos pierden el rumbo y
no lo pueden hacer
nunca más.
algunos pocos llegan a viejo.
algunos pocos hacen plata.
algunos se mueren de hambre (como Vallejo).
es esa clase de guerra:
bajas por todas partes.

está bien, adelante
hacelo
pero cuando te ataquen
por el lado que no ves
no me vengas con
remordimientos.

ahora me voy a fumar un cigarrillo
en la bañera
y luego me voy a ir a
dormir

Anónimo dijo...

http://puenteareo1.blogspot.com/2010/08/bukowski.html

te pasaste, injuriando a Bukowski,que no tenía ideologías y nunca le sobó a Hitler, por allí que hizo comentarios irónicos sobre el asunto, pero nada más; siempre opinas de la floja investigación de los demás, y tú haces lo mismo. esta nota no ofrece ninguna investigación, mejor lee este fragmento de una entrevista y uno de sus poemas famosos:

Bukowski también se sintió atraído ilógicamente por el nazismo: de forma artística, tal como se puede leer en la entrevista que le hizo Fernanda Pivano, en: “Lo que más me gusta es rascarme los sobacos”, de Anagrama.

Bukowski: Fingía que era nazi cuando iba al colegio.

Pivano: ¿Y por qué?

Bukowski: Porque estaba hasta los cojones de que todos estuvieran a favor de la guerra, todos iban en una sola dirección.

Pivano: ¿Era una manera de ser antiamericano?

Bukowski: Sólo era una manera de no ser como ellos. Creo que es una cosa muy común a todos los escritores, cuando ven que todo el mundo ven una dirección, ellos automáticamente quieren ir por el lado contrario. Por ese motivo son escritores. Son criaturas extrañas (…) No espero que tú entiendas esto.
Manual de combate



dijeron que Céline era un nazi
dijeron que Pound era un fascista
dijeron que Hamsun era un nazi y un fascista.
pusieron a Dostoievsky frente a un pelotón
de fusilamiento
y mataron a Lorca
le dieron electroshocks a Hemingway
(y vos sabés que se pegó un tiro)
y echaron a Villon de la ciudad (París)
y Mayakovsky
desilusionado con el régimen
y luego de una pelea de enamorados,
bueno,
también se pegó un tiro.
Chatterton se tomó veneno de ratas
y funcionó
y algunos dicen que Malcom Lowry se murió
ahogado en su propio vómito
borracho.
Crane se tiró a las hélices
del barco o a los tiburones.

El sol de Harry Crosby era negro.
Berryman prefirió el puente.
Plath no encendió el horno.

Séneca se cortó las muñecas en la
bañera (es la mejor manera:
en agua tibia)
Thomas y Behan se emborracharon
hasta morir y
hay muchos más.
¿y vos querés ser un
escritor?

es esa clase de guerra:
la creación mata,
muchos se vuelven locos,
algunos pierden el rumbo y
no lo pueden hacer
nunca más.
algunos pocos llegan a viejo.
algunos pocos hacen plata.
algunos se mueren de hambre (como Vallejo).
es esa clase de guerra:
bajas por todas partes.

está bien, adelante
hacelo
pero cuando te ataquen
por el lado que no ves
no me vengas con
remordimientos.

ahora me voy a fumar un cigarrillo
en la bañera
y luego me voy a ir a
dormir

Melissa Vizcarra dijo...

Cuando vi el video, lo primero que pensé es que el chico que grita "Me llega al pincho..." se parece muchísimo a algunas de las personas con las que me tocó crecer y estudiar :S. Me dio pena que no me sorprendiera una reacción así, la he visto miles de veces sólo que no frente a cámaras, y cada vez que escucho una de estas barbaridades vomito un poco. Ese chico es el reflejo de la educación que ha recibido y los valores que le han inculcado y lamentablemente son muy pocos los que son capaces de decir dentro de ese ambiente "esto no está bien".

Por otro lado, un conocido mío presenció el accidente y los chicos que aparecen en el video no estuvieron en el accidente, llegarón después porque eran amigos de la chica que iba de copiloto. El chico que manejaba, el de 20 años, dio negativo en la prueba de alcohol por lo que parece que esto fue un accidente en todo sentido. Si estaba yendo muy rápido o estaba distraído, eso si no se.

Me parece aborrecible la reacción de estos muchachos, pero también me parece terrible que los reporteros estuvieran metiendo sus cámaras a la ambulancia. El morbo en este país vende y acá lo que buscaban no era informar sino explotar.Será legal lo que estaban haciendo porque no hay ninguna ley que evite que se filme algo en la calle, pero definitivamente no es ético querer meter una cámara dentro de una ambulancia con heridos

Anónimo dijo...

La realidad en el Perú está tergiversada y en ello han y siguen contribuyendo los medios de comunicación que defienden un modelo facista-capitalista radical haciéndole creer al la gente que el racismo es bueno, que el Perú es un paraíso, que el PBI los salvará de todo, que prácticamente vivir en Perú es vivir en el primer mundo. ¿Cuándo reaccionaremos como peruanos? www.estamosjodidos.com

Anónimo dijo...

Posteado en http://lamula.pe/2012/04/30/una-mirada-a-la-izquierda-peruana/xileone/comment-page-1
"Los caviares son sin duda los más mentados por la derecha porque se trata de hipócritas que acusan a su misma clase social y critican el estilo de vida que ellos mismos practican. Son señalados básicamente por su doble moral, su fariseismo, su afectación histriónica por algunas causas como la discriminación social, acción en la que no dudan en caer cuando quieren sobresalir por sobre los demás,o por su estupidez dogmática que los lleva a provocar crisis sociales por defender meras entelequias retóricas, adornos quiméricos que suponen logros sociales.
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Los caviares son gentita educada, chicos bien que pese a su distinguida cuna han terminado con el cerebro retorcido hacia la izquierda. Son de sectores sociales altos, educados en las instituciones más prestigiosas y caras, desde el colegio hasta la universidad, con estudios en el extranjero, y que nos exhiben sus grados y títulos como si fueran modernos títulos nobiliaros que los posiciona por encima de los demás. Se desenvuelven en el ambiente académico, las instituciones burocráticas internacionales y las ONGs, además de ser obligados columnistas de los principales medios. Erigidos sobre su pedestal se muestran como la conciencia ética y moral del país. Les dan apoyo ideológico a los rojos legitimando su accionar subversivo con argumentos que apelan a la defensa ecológica, la “licencia social” y otros extravagantes conceptos que gustan copiar de la sociología foránea, como la “inclusión social”, el “empoderamiento” de las comunidades, etc. Han inventado una cantidad inagotable de supuestos “derechos” que ya no caben en una lista. Hoy todo es un “derecho”.
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Un caviar ha escogido ser de izquierda tan solo porque siente que eso le otorga cierto caché a su perfil. Son gente culta, fina, bien educada, que no se ensucia las manos en las acciones directas salvo elegantes marchas pacíficas donde muestran su compromiso social mediante acciones tan simbólicas como estúpidas, tales como un lavado de bandera, una chalina de la esperanza, un museo de la memoria, una caminata por la paz o una bicicleteada en contra de la discriminación. Conquistan a los jóvenes con mensajes llenos de cursilería y esnobismo".

Anónimo dijo...

Dante Bobadilla haciendo honor a su apellido.

Ernesto Gianoli dijo...

Coincido totalmente con las ideas del post.

Respecto a los comentarios, comparto la mezcla de desazón y optimismo que alguien más arriba manifestaba. Desazón por el nivel deplorable de tantos, pero optimismo porque los que no defienden el derecho a discriminar son mayoría. Desde los tiempos de mi infancia en Lima las cosas sin duda han mejorado en cuanto al combate del desprecio racista y situar como delito lo que siempre fue delito. Nunca faltarán los defensores de lo indefendible, escasos de argumentos y sobrados de prejuicios y complejos (el que cholea se blanquea, pensarán), pero siento que hemos avanzado.

Creo que el asunto de fondo no es una discusión de ideas sino de principios, de formas de ver a la sociedad. Porque el tarado (no es un insulto, me refiero a alguien que padece una tara evidente) que cree que criterios economicistas, perfectamente válidos en la lógica interna de una empresa, pueden extrapolarse para justificar la discriminación de los más débiles de la sociedad, en el fondo está diciendo que en su mirada el otro no existe. Ese triste sujeto seguramente apoyaría la idea de que en un accidente aéreo los primeros en subir a los botes de emergencia deben ser, no las mujeres, niños y ancianos, sino los que pagaron el pasaje más caro. Lo mismo pasa con el que cree ser convincente al decir que por la reforma de Obama ahora paga 18% y no 7%. Pamplinas, se trata de ver el beneficio de la mayoría, de cuidar a los más débiles. El mundo no comienza y termina en tu cuenta corriente. Las empresas siempre salen ganando, no porque son las mejores en el escenario de la libre competencia, sino porque tienen el lobby poderoso y se sientan a ambos lados de la mesa al negociar con el estado, que así vuelve legal la estafa diaria. Vivo en Chile, un país top-ten en cuanto a libertad económica, y cada vez que a las grandes empresas les falla el cálculo de retorno de la inversión (carreteras concesionadas, por ejemplo) el estado las indemniza con la plata de todos. Libre mercado? las pelotas. Inmoral, eso sí. Todo se resume en la expresión del ciudadano, no recuerdo si canadiense o inglés, entrevistado por Michael Moore en Sicko. Cuando el gordo le pregunta si no siente que está botando su plata al pagar impuestos tan altos que mantienen el sistema de salud para todos, el hombre lo mira con cara de “de qué rayos me estás hablando” y luego añade que, obviamente, los que ahora son subvencionados por él, mañana lo subvencionarán si él lo necesita. No se trata de izquierda o derecha, ni Canadá ni Suecia son gobernados por partidos comunistas, se trata de la buena o mala leche que te crió, de si te importan los demás o no te importan un carajo.

Anónimo dijo...

Una más de Oscar Sumar a raíz esta vez del movimiento para tener más música nacional en las radios locales.

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Anónimo dijo...

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