30.5.13

¿Y a ti quién te consume?

Un típico callejón peruano, como sabemos.
En su micro-columna de Perú 21, hecha de textos que parecen predigeridos para facilidad del lector haragán, Alfredo Ferrero (¿qué pasa con los Alfredos?) opina acerca del éxito de la película Asu mare y saca conclusiones que parecen implicar no sólo al cine sino a la vida humana en su conjunto, o al menos al mercado en su conjunto, que para Ferrero parecen ser la misma cosa.

Como muchos otros que de pronto han descubierto su afición al cine y ejercen subrepticiamente de comentaristas, Ferrero también elige hablar del éxito de la película, sin decir nada en absoluto sobre la película. Déjenme escapar de ese círculo haciendo constar mi opinión:  

Asu mare es un bodrio, un budín, que podría con todo derecho reclamar un espacio en la tele un sábado por la noche (y elevaría el nivel de cualquier canal peruano), pero que, en su sitial actual como la película que más peruanos han visto en una sala de cine, resulta poco menos que una vergüenza.

Pertenece al subgénero más rascuacho de la comedia cinematográfica: la comedia de chistes, que no llega nunca más lejos que sus propios chascarrillos, el espectro de cuyas ideas parte de lo ramplón para llegar a lo sonso y cuya solidez como unidad narrativa se sostiene únicamente en el hecho de que las pantallas de cine no tienen puerta de escape y nada se puede chorrear por sus costados.

Si nadie o casi nadie recuerda el nombre de su director eso se debe a que la película parece no tener un director, sino sólo un equipo de productores, uno que, además, podría haberse presentado en el set para filmar Asu mare de la misma manera en que podría haber filmado un comercial de zapatillas, un spot de Promperú o un espidosio de Yo soy. De hecho, la película fue hecha con el mismo tipo de criterio: después de focus groups y evaluaciones de qué cosa es lo que la gente quiere ver y de qué manera el material de Alcántara podía prestarse a los proyectos de sus publicistas.

La película es graciosa estrictamente cuando el último chiste ha sido gracioso pero se vuelve plana, torpe y aburrida en cualquier otro instante. Para ser una narración extremadamente simple, tiene un absurdo exceso de elementos: la yuxtaposición de los monólogos de Alcántara en su rutina de stand up comedy y los episodios representados --que son más ilustraciones de chistes que flashbacks de verdad-- ya es bastante agotadora y facilista, pero parece no haber sido suficiente: se le añade además esa melcocha insoportable, entre nostálgica y melancólica, que el espectador escucha como voz en off: Alcántara rindiéndole inagotables homenajes a su madre, enterneciéndose de sí mismo para que todos nos enternezcamos con él y dando lecciones morales de inconfundible buen corazón, que no hacen sino contar por segunda o tercera vez lo que la película ya dijo antes. Para que todo quede bien clarito.

Por supuesto, la película es biográfica porque la rutina cómica de Alcántara es autobiográfica, y por ello daría la impresión de que es injusto criticar la historia narrada: si así pasó, así pasó. Pero no es verdad, pues. La vida de Alcántara es una sola pero puede contarse de mil maneras, y la manera en que la película elige contarla es entre lamentable e indignante: es la historia del éxito de un muchacho destinado al fracaso, pero su éxito no consiste simplemente en haber escapado a la cultura del vicio y la costumbre del camino más fácil: de la manera en que la historia está estructurada, el éxito real consiste en que un chico de un barrio pobre se case con una chica de un colegio rico, que un mestizo con pinta de blanco se case con una rubia del San Silvestre a la que sólo ha visto una vez en toda su vida y que sólo le llamó la atención, inicialmente, por eso, por ser una rubia del San Silvestre.

Me pueden objetar que qué tiene de malo que una película narre un ejemplo de movilidad social, en un país como el Perú, que pide a gritos movilidad social. La respuesta es que eso no tendría nada de malo si Asu mare no insistiera profusamente en ser una película moralizante de la manera más predecible que es posible imaginar: una película hecha de constantes moralejas, que en cada escena pretende dejar un mensaje social, y cuya última gran moraleja parece ser: ¿sabes cuándo puedes estar seguro de que ya la hiciste? Cuando te casas con una niña bien y te transladas a su mundo, aunque, claro, no vayas a olvidar tus raíces (que en el caso de esta pelñicula son un callejón criollazo multirracial que parece diseñado para un spot de Marca Perú).

Entonces viene Alfredo Ferrero y dice:

"El éxito taquillero de Asu mare, que ha roto todos los récords de asistencia en la historia del Perú, demuestra que el cine local requiere afinar sus productos a gusto de los consumidores y no en base a cuotas de pantalla".

Para despejar el terreno, diré una vez más que yo estoy en contra de las cuotas de pantalla, así como estoy en contra del proyecto de ley que pretende obligar a las radios a que el 30% de la música que transmitan sea música peruana. Y mi objeción es la de cualquiera que esté genuinamente interesado más en la cultura que en el consumo (dos cosas que Ferrero sería incapaz de diferenciar): ninguna ley nos puede obligar a consumir algo que no queremos consumir y ninguna cultura está obligada a construirse como si el éxito comercial fuera su objetivo.

Los cineastas peruanos no "requieren" hacer películas afinadas al "gusto de los consumidores", así como Vallejo ne necesitó hacer un focus group para escribir Poemas humanos y Vargas Llosa no hizo un estudio de mercado para escribir Conversación en La Catedral, cuando Conversación en La Catedral era un libro insólito que no podía estar afinado al "gusto del consumidor" peruano por el simple hecho de que nadie había escrito un libro así jamás antes en el Perú ni en el mundo hispano en general. Y no sé si Alfredo Ferrero se siente en la capacidad de decirle a Vallejo cómo debió escribir, ni creo que Alfredo Ferrero tenga nada que enseñarle a Vargas Llosa, ni sobre cómo hacer literatura ni sobre cómo alcanzar el éxito.

Pero cientos de miles de peruanos han leído Conversación en La Catedral y probablemente millones de peruanos han leído y aprendido poemas de Vallejo, y no importa lo que el ejército de columnistas funestos de la prensa nacional diga, los peruanos están mejor porque esas personas escribieron esos textos sin preguntarse si serían éxitos comerciales y ahora esos textos son parte de nuestra cultura: la cultura no se expande mediante estudios de mercado; la expande la audacia de los creadores, no la minúscula visión de los "creativos" de agencia publicitaria. El "consumidor" ideal no sólo consume las cosas que le ponen en frente: hay además algo dentro de él que se va consumiendo cuando esas cosas son constantemente tonterías sin valor y sin fondo: los productos culturales que no nos ensanchan, indefectiblemente nos estrechan.

Dice Ferrero, pretendiendo explicar el fenómeno de Asu mare: "Cuando el producto tiene capacidad de convocatoria, se vende y la publicidad se acerca", olvidando el detalle de que el éxito de Asu mare no tiene tanto que ver con la publicidad que se haya acercado después, sino con la publicidad que se hizo antes. De hecho, la peculiaridad más evidente de Asu mare no es siquiera la de haber sido un producto comercial "bien manejado" desde el punto de vista publicitario sino el de ser un producto publicitario en sí mismo: hecho por creativos publicitarios, filmado con los códigos del spot y la estética del comercial telvisivo, escrito y dirigido a partir de estudios de mercado. Asu mare no tiene una campaña publicitaria: es una campaña publicitaria. Asu mare no cuenta una historia: vende la historia de Carlos Alcántara.

Más divertido es cuando Ferrero pontifica acerca de las razones del éxito de la película, porque lo que hace es un ejemplo perfecto de razonamiento circular: "Esta película ha roto el mito de que hay un complot contra los productos nacionales", dice primero, como el policía incompetente que muestra a un hombre libre y declara que su existencia prueba que nunca nadie ha sido secuestrado. De inmediato anota que, simplemente, los filmes nacionales "se difunden cuando son buenos", con lo cual no sólo afirma que Asu mare es una buena película, sin haber dado hasta ese momento otra razón que el éxito que ha obtenido, sino que hace una cosa inmensamente más asombrosa: afirma que básicamente todas las demás películas peruanas son malas, porque, si hubieran sido buenas, hubieran tenido el éxito de Asu mare.

En la escala de Ferrero, que es la escala del gusto comercial peruano, Condorito es mejor Kafka. No debemos olvidar eso, porque ese dato nos da la clave de cómo debemos tomar sus opiniones.

Luego, Ferrero recurre al truco de la sabiduría popular: "Además, el consumidor sabe lo que le gusta, aquí también funciona la oferta y la demanda". El círculo queda claro: según Ferrero, lo bueno tiene éxito, lo que tiene éxito lo tiene porque le gusta a la gente, por lo tanto, lo que le gusta a la gente es necesariamente bueno. Por supuesto, uno puede argumentar que a "la gente", en el Perú, también le gustan otras cosas, como hacer trampa, violar la ley, comprar productos piratas, no entregar factura, coimear policías, votar por expresidentes asesinos, pedir la libertar de delincuentes que han cometido delitos contra la humanidad, celebrar la pendejada de todos los pendejos, etc. ¿Cuál es exactamente el ensalmo misterioso que hace que esa misma gente sepa decidir con invariable acierto qué cosa es una buena película y qué cosa no?

Quiero hacer una pregunta (la pregunta que ningún falso liberal quiere jamás responder y que a los publicistas se les atora en el tímpano cuando la escuchan): si la gente siempre sabe y nunca se equivoca, si cada triunfo comercial es un plebiscito inapelable sobre la calidad del producto que se vende: ¿entonces para qué sirve la publicidad? ¿No será que los publicistas piensan que pueden engañar a los consumidores y hacerles comprar un producto cuando el mejor es otro o, quizás, cuando lo mejor es simplemente no comprar? Por supuesto que así es: la publicidad es la forma en que el mercado ha institucionalizado el arte de engañar. Y el último gran engaño de la publicidad peruana es hacerle creer al público de Asu mare que Asu mare es una película y no un largo e innecesario comercial televisivo en pantalla gigante. Pensar que antes la gente calculaba llegar al cine cuando hubieran terminado los comerciales.

"Incluso en su estreno, Asu mare tuvo más espectadores que la saga Crepúsculo, la cual era líder en todo el país", dice Ferrero, que en sólo un párrafo se las arregla para proponer dos o tres ideas y regalarnos los mejores contraejemplos, porque, como es evidente, si Asu mare tuvo el éxito que tuvo "incluso en su estreno", eso no podía de ninguna manera deberse a que la pelícual fuera buena, sino a que la campaña era efectiva.

Como hace notar Iván Thays, lo más atroz del artículo de Ferrero viene al final, cuando, quizá tratando de demostrar que él no es un neo-con a rajatabla ni uno de esos seres que la izquierda llama "neoliberales salvajes", propone: "esto no impide que el Estado tenga una política de promoción de la cultura, del artista nacional y de lo nuestro".

Gracias, pero no gracias, señor Ferrero. Por supuesto que el Estado debe tener políticas de promoción cultural, pero si el Estado parte de la estúpida idea de que sólo lo que el público demanda es bueno y que cualquier cosa que tenga éxito es positiva, entonces corremos el riesgo de que el Estado comience a promover basura, exterminando lo poco que queda de las artes y las letras y la intelectualidad en el Perú.

¿Qué músicos debería promover el Estado? Obviamente la Orquesta Sinfónica Nacional no pega tanto como Susy Díaz. ¿Y en danza? Cualquier imitador de los Wachiturros será preferible al Ballet Nacional. ¿Qué cursos habrá que dictar en los colegios? Matemáticas ya fue, creo yo. ¿Qué libros adquirir para la Biblioteca Nacional? Con 50 sombras de Grey basta y sobra. Ah perdón, eso no es peruano: entonces nada, pues. Porque, en el Perú, un país con niveles de lectoría y comprensión de lectura comparables con los del África subsahariana, la voz del pueblo ya habló: leer no es bueno. ¡Si al menos eso nos salvara de leer a Alfredo Ferrero!


59 comentarios:

Mariano Abel dijo...

La figura de éxito que propone la película no es casarse con la niña rica del San Silvestre, sino a la de alejarse de los vicios y buscar la propia vocación. Lo de casarse con la rubia del San Silvestre fue algo puesto al final que en verdad no tiene mucho que ver con el hecho de que el personaje principal salió de las drogas y se dedicó a lo que más le gusta. Que la haya encontrado al final parece más un agregado sin mucho contenido que el mensaje de la película.

Anónimo dijo...

rascuachE

eduardo quispe dijo...

Ocurre que existe no sólo el cine que llega a las salas peruanas, pues, dado que vivimos en el mundo de los "alfredos", sólo se publicita y se permite la entrada a las películas con cualidades similares a las de Asumare, con la diferencia que algunas no son tan escandalosamente bodrios de factura publicitaria. Ahí están las películas de Raúl Del Busto, Omar Forero (aunque se llego a estrenar Chicama, gracias a que su productora se la jugó), entre otros. De la misma forma que bandas como "El Hombre misterioso", "El Aire" y los míticos "El polen", no llegaron, ni llegarán a las radios que presumen de ser democráticas, pero que son ideologizadas con el "pensamiento ferrero" (así, con minúsculas, porque ya es adjetivo).

eduardo quispe dijo...

Ocurre que existe no sólo el cine que llega a las salas peruanas, pues, dado que vivimos en el mundo de los "alfredos", sólo se publicita y se permite la entrada a las películas con cualidades similares a las de Asumare, con la diferencia que algunas no son tan escandalosamente bodrios de factura publicitaria. Ahí están las películas de Raúl Del Busto, Omar Forero (aunque se llego a estrenar Chicama, gracias a que su productora se la jugó), entre otros. De la misma forma que bandas como "El Hombre misterioso", "El Aire" y los míticos "El polen", no llegaron, ni llegarán a las radios que presumen de ser democráticas, pero que son ideologizadas con el "pensamiento ferrero" (así, con minúsculas, porque ya es adjetivo).

eduardo quispe dijo...

Ocurre que existe no sólo el cine que llega a las salas peruanas, pues, dado que vivimos en el mundo de los "alfredos", sólo se publicita y se permite la entrada a las películas con cualidades similares a las de Asumare, con la diferencia que algunas no son tan escandalosamente bodrios de factura publicitaria. Ahí están las películas de Raúl Del Busto, Omar Forero (aunque se llego a estrenar Chicama, gracias a que su productora se la jugó), entre otros. De la misma forma que bandas como "El Hombre misterioso", "El Aire" y los míticos "El polen", no llegaron, ni llegarán a las radios que presumen de ser democráticas, pero que son ideologizadas con el "pensamiento ferrero" (así, con minúsculas, porque ya es adjetivo).

eduardo quispe dijo...

Ocurre que existe no sólo el cine que llega a las salas peruanas, pues, dado que vivimos en el mundo de los "alfredos", sólo se publicita y se permite la entrada a las películas con cualidades similares a las de Asumare, con la diferencia que algunas no son tan escandalosamente bodrios de factura publicitaria. Ahí están las películas de Raúl Del Busto, Omar Forero (aunque se llego a estrenar Chicama, gracias a que su productora se la jugó), entre otros. De la misma forma que bandas como "El Hombre misterioso", "El Aire" y los míticos "El polen", no llegaron, ni llegarán a las radios que presumen de ser democráticas, pero que son ideologizadas con el "pensamiento ferrero" (así, con minúsculas, porque ya es adjetivo).

Anónimo dijo...

La imagen esta mal.

Oswaldo dijo...

Tal vez tengas razón en muchos de tus puntos, mi estimado. Pero para comenzar, hacer cine en el Perú es recontra yuca, por tanto producir obras de arte que no rindan dividendos sería una estupidez. ASU MARE es tan comercial como CREPÚSCULO o LOS VENGADORES, por tanto, no me parece justo que minimices o ridiculices lo que se ha obtenido con esta película. Lo quieras o no, este "producto" ha alcanzado vallas inalcanzables que ninguna otra película perucha ha obtenido antes. Tranquilo, que Cachín no ganará una nominación al Oscar por su actuación aquí, ni mucho menos Asu Mare será visionada obligatoriamente en los colegios nacionales todos los lunes después de cantar el Himno Nacional. Puntalizo agregando que noto en este post tuyo cierta bilis devenida en pica pica. Ojalá me equivoque.

torintar dijo...

¿Dónde quedó eso de que el cine es el "Séptimo Arte"? Suficiente con ver los listines de las salas de cine para dilucidar que el écran aguanta todo. Y hoy con los sistemas digitales se imprime barato cualquier chabacanada. Ninguna película, nacional o extranjera, de valor ha sido taquillera". Basta ver los ratings de los programas de TV. concluir lo fácil que es congregar a esa gran masa de "archipiélagos" que refocilan comiendo basura.

Anónimo dijo...

Hace falta una crítica severa con respecto a lo que se propone como arte.Con todo ese boom comercial y el auge económico, estamos simplificándolo todo a conceptos de mera rentabilidad.
Gracias por el artículo, la verdad es que el análisis que haces devela toda la estrategia de marketing que hay de fondo. ¿Hay algún libro que puedas recomendar sobre el asunto?
Saludos.

David dijo...

Muy buena crítica al párrafo (porque eso es lo que es, solo un párrafo) escrito por Ferrero. Sin duda los dogmáticos del libre mercado no logran entender aquello que no pueden cuantificar.

Sangre para los niños dijo...

Donde Ferrero dice "producto", tú dices película, novela, poemario, etc. Esa es la principal diferencia. Él concibe cualquier manifestación cultural como parte de un mercado y, aunque ésto me parezca detestable, ¿no es la única forma objetiva de tomarlo en cuenta=

Anónimo dijo...

"Asu mare" es una porquería que da risa. Alfredo Ferrero es un huevón más con columna en los periódicos. El Estado seguirá fomentando la lectura, sin éxito, de una serie de autores que, salvo a unos cuantos - con todo derecho a gozar de los que les gusta, como todos-, a la mayoría no le interesan ni sienten que lo que dicen o hacen tiene algún impacto en su vida práctica(¿ el ballet o la literatura, la "alta cultura",cambiarán al Perú? Seguramente a los Nazis, a ese gran e instruido pueblo, les ayudo a vencer sus prejuicios...)
Una última pregunta, señor Colón: ¿qué gana usted con esta columna más allá de la implícita vanagloria de mostrarse como el excepcional hombre culto en un país iletrado, de gente que no sabe lo que necesita y que, por desgracia, no se llaman Gustavo Faverón?

Javier

(como cualquiera, y usted mismo, espero que mi opinión se publique)

Anónimo dijo...

Hola Gustavo, te quiero ♥

luis alvarado dijo...

Poner a todos los profesionales de un determinado rubro en el mismo saco es un recurso maniqueo y facilón. Como cualquier profesión, la publicidad no es mala per se, aunque el uso que se hace de ella muchas veces sea cuestionable. Pero de allí a mezclarla con la precariedad intelectual de Ferrero o culparla de que Asumare sea una película ¨exitosa ¨... es darle demasiado peso, que no tiene.
En un mundo donde técnicamente casi todos los productos son iguales o replicables , el fin de la publicidad es tratar de conectar de manera emocional con el consumidor , para tener la posibilidad de que compre una marca, en lugar de otra.Ni santa ni demonio.Con defectos y virtudes, la publicidad ayuda a que la economía se mueva. Es todo.

Maru R dijo...

Lo felicito señor, por tan acertado comentario

Maru R dijo...

Lo felicito señor, por su acertado comentario, Gracias

Diego León dijo...

Muy buena apreciación, muy larga también.

De todos modos la película me gustó, para eso se hizo no?

Diego León dijo...

Muy buena apreciación, muy larga también.

De todas formas la película me gusto, pero bueno para eso se hizo verdad?

Josué Aguirre Alvarado dijo...

Hay que darle al César lo que es del César. Asu mare no es, de ninguna manera, un producto cultural. Es, aunque suene parecido, un producto de entretenimiento. Y en ese sentido puede prestarse a confusión el hecho de que una película nacional, de la talla de un realizador como Lombardi; y otra, hecha con un afán comercial, como Asu mare, compartan el mismo canal que es el cine. Pero esencialmente son dos cosas diferentes y se consumen con intereses distintos. Para que quede más claro: si yo me pongo en el papel de exigirle cultura a un filme como "Rápidos y furiosos 6", también debería criticarle la falta de "entretenimiento" al cine de Truffaut. Es por eso que, aunque haya disfrutado mucho la lectura de este artículo, no puedo estar de acuerdo con él. A Asu Mare no le puedes exigir otra cosa más que risas, buena taquilla y palomitas de maíz.

Dario dijo...

Alguien como Ferrero, que domina tres idiomas, que tiene amplia experiencia y competencias profesionales, digan de él que es un "precario intelectual", eso solo se explica de alguien que cree haber leido mucho pero con cada libro que tiene entre manos solo trata -y a veces sin éxito- de reordenar sus prejuicios para hacernos creer que piensa. Lo que no puede hacerse es estigmatizar, menos extrapolar las ideas de otros solo porque no nos gustan. Lo que algunos llaman despectivamente "cine comercial" es una realidad que gustos "refinados" creen ignorar. Por eso siempre ha sido tan facil para los grandes dictadores de la historia como Stalin, Mussolini, Hitler, Mao, Castro, etc., conseguir el apoyo de "intelectuales" que quieren imponer su vision de mundo

SUPERSPACE RECORDS dijo...

100 % de acuerdo.
¿Desde cuándo se cree q tener éxito significa ser un ARRIBISTA?
¿Dónde está el camino del yo interior? ¿Todo es comprar, poseer, satisfacerse como animal y en el lecho de muerte mearse de miedo e implorar para q "diosito" te reciba?
Ahora los Arribistas usan no solo la Publicidad sino hasta el Arte para ganar nombre, relaciones, dinero, etc...
¿Para eso existimos en este planetita?

TODO TRATO QUE NO ELEVA, REBAJA
f. n.

Wilder Gonzales Agreda.

Anónimo dijo...

Que capacidad de Faveron para inventar cosas e imputárselas a Ferrero, igual que a Bullard, claro está el odio o mejor dicho: resentimiento social y complejo de Faveron, que fluye de este ataque, lo cómico es que está hecho a base de puras conjeturas.

Anónimo dijo...

Debo decir primero que nada (y como ciertamente lo afirma en su blog), ¿Es acaso el "Perú" un país que posea la suficiente conciencia de poder elegir, diferenciar lo bueno y malo, sabiendo que nuestra comprensión lectora (comparables con los del África subsahariana, según el autor) no es quizá sinónimo de vergüenza? Pues Ud. lo ha dejado muy en claro, este país, no lo es!. Es por eso que trato de entender su molestia con la publicidad, y el "Perú" consumidor. Pero se ha puesto a pensar que quizá para regalarle un libro a una persona, debe preguntarle primero, si sabe leer?(seria lo mas lógico). La mayoría del publico peruano no busca definir en ver buenas o malas publicidades, programas culturales o artísticos. Solo ve lo que le gusta. Entonces, no creo que se pueda despreciar así como así a este espectador,falto de cultura literaria o artística, el mismo espectador que influenciado por la publicidad hizo que esta película Asu Mare, sea "la mas vista".
Ademas de todo, Sr Faverón(con maestría, un PhD, mucha experiencia, etc ->publicidad), en mi opinión, escribiendo estos comentarios de desconformidad, quejas y criticas negativas no ayuda a culturizar a nadie, si lo que quiere es expresarse esta bien, pero tenga en cuenta que muchos jóvenes, estudiantes como yo, que leemos poco o mucho, pueda que a muchos de ellos sea Ud quien los alimente del mismo circulo de "quejas", que acrecientan la aversión hacia en país, sin hacer nada para lograr un cambio. Queremos mas cultura, SI! pero las negativas en comentarios no nos dejan creer que hay cosas que se pueden mejorar, porque siempre estará mal! Enseñemos a leer, a creer y a persistir!

Kimberly

Anónimo dijo...

Debo decir primero que nada (y como ciertamente lo afirma en su blog), ¿Es acaso el "Perú" un país que posea la suficiente conciencia de poder elegir, diferenciar lo bueno y malo, sabiendo que nuestra comprensión lectora (comparables con los del África subsahariana, según el autor) no es quizá sinónimo de vergüenza? Pues Ud. lo ha dejado muy en claro, este país, no lo es!. Es por eso que trato de entender su molestia con la publicidad, y el "Perú" consumidor. Pero se ha puesto a pensar que quizá para regalarle un libro a una persona, debe preguntarle primero, si sabe leer?(seria lo mas lógico). La mayoría del publico peruano no busca definir en ver buenas o malas publicidades, programas culturales o artísticos. Solo ve lo que le gusta. Entonces, no creo que se pueda despreciar así como así a este espectador,falto de cultura literaria o artística, el mismo espectador que influenciado por la publicidad hizo que esta película Asu Mare, sea "la mas vista".
Ademas de todo, Sr Faverón(con maestría, un PhD, mucha experiencia, etc ->publicidad), en mi opinión, escribiendo estos comentarios de desconformidad, quejas y criticas negativas no ayuda a culturizar a nadie, si lo que quiere es expresarse esta bien, pero tenga en cuenta que muchos jóvenes, estudiantes como yo, que leemos poco o mucho, pueda que a muchos de ellos sea Ud quien los alimente del mismo circulo de "quejas", que acrecientan la aversión hacia en país, sin hacer nada para lograr un cambio. Queremos mas cultura, SI! pero las negativas en comentarios no nos dejan creer que hay cosas que se pueden mejorar, porque siempre estará mal! Enseñemos a leer, a creer y a persistir!

Kimberly

Tedel dijo...

Bueno, yo diré que vi la película en su estreno, no porque me muriera de ganas sino de casualidad: había quedado en dar una vuelta con alguien y a ella le pareció genial la idea de ir.

Confesaré que no me pareció una buena película. Desde ese punto de vista, aprecio tu comentario, porque ahora sé que no soy el único que piensa así. Creo que su éxito (si se puede considerar éxito que te vean dos millones de personas cuando en una película hecha en Hollywood suele veintuplicar (¿existe esa palabra?) esa cifra a ojos cerrados) no está por el lado cultural o artístico de la película, o por la sinceridad de la historia, sino porque Carlos Alcántara sí llegó a ganarse el cariño de la gente con sus papeles en Pataclaun... Y solo por eso.

Anónimo dijo...

VERDADERAMENTE EL ENEMIGO DE UN PERUANO ES OTRO PERUANO , YO NO SE MUCHO DE CRITICAS Y TONTERAS , PERO LA VERDAD ES QUE YO VEO MUCHA ENVIDIA DE PARTE DE MUCHOS MEDIOS, LA PELICULA REUNE GENTE EN DONDE LA PONE, EN UN PUESTO DE DVDS, EN UNA CAFETERIA , ETC , HAY PELICUALS SONSAS QE DAN RISA COMO SCARY MOVIE ETC, Y NO LAS CRITICAS

Nicholas dijo...

Efectivamente. Por lo general estoy completamete en desacuerdo con Faverón. Pero en este caso debo aceptar que pensamos igual.
La única diferencia es que yo SONREÍ una sola vez durante toda la duración del comercial de Marca Perú. sOlo una vez.
Bajo el contexto de que lo que tiene exito es bueno, podriamos decir que "Al Fondo Hay sitio" es una buena sitcom, ¿verdad? Porque lo ve medio Perú (cuando quien tenga dos dedos de frente ve que es la producción más paupérrima y mal hecha que alguien podria imaginar)
Películas como estas me prueban que hice bien al nunca ejercer mi profesión de cineasta en un país con gustos tan pobres como el Perú.

Галина dijo...

La pica que les da a todos, que Cachín esté ganando un huevo de plata con su "bodrio". A mí me vendieron muchas risas en el cine y eso fue lo que pasó; nadie me vendió una obra prima. ¿Por qué no dejan de meterse en los asuntos de los demás, especie de santurrones mal disfrazados de intelectuales medianamente inteligentes?

Галина dijo...

La pica que les da a todos, que Cachín esté ganando un huevo de plata con su "bodrio". A mí me vendieron muchas risas en el cine y eso fue lo que pasó; nadie me vendió una obra prima.
¿Por qué no dejan de meterse en los asuntos de los demás, especie de santurrones mal disfrazados de intelectuales medianamente inteligentes?

andrea dijo...

Es chistosa, nada más; pero creo que Alcántara tampoco se la quiere dar de gran director o guionista porque ciertamente no lo es. Esta clase de stand up comedy la he visto ene veces en la Plaza San Martín en la década de los '90 solo que ahora se ha blanqueado y ha captado la atención de otro grupo social porque casarse con una Lindley tiene sus retribuciones. Me dio risa, es cierto, sin embargo el final es malazo y recontra estereotipado.Como dirían Los Prisioneros "una mierda buena onda". salud, pero con Pilsen.

opinionesdeunosolo dijo...

Quizá lo más importante aquí, más allá de la interpretación de la película, es que debemos velar por la diversidad y oportunidad para que exista la variedad de obras culturales. Y esto no se va a lograr nunca con el criterio de lo que el mercado popular quiere que es la lógica muy similar al rating de la TV, si este es el criterio principal, morirán muchos Vallejos y Mario Vargas Llosa en el camino.

opinionesdeunosolo dijo...

Quizá lo más importante aquí, más allá de la interpretación de la película, es que debemos velar por la diversidad y oportunidad para que exista la variedad de obras culturales. Y esto no se va a lograr nunca con el criterio de lo que el mercado popular quiere que es la lógica muy similar al rating de la TV, si este es el criterio principal, morirán muchos Vallejos y Mario Vargas Llosa en el camino.

Anónimo dijo...

Este post es una mezcla de celos, estupidez y higado.
Anda produce una pelicula y haz la competencia. Criticar sin tomar accion es una perdida de tiempo mi estimado.
¿Acaso ya no estamos hartos de escuchar que el peor enemigo del peruano es otro peruano? Ya pues, ¡¡COLABORA!!!

Anónimo dijo...

Lamentablemente una mentalidad cada vez más extendida:
"En la escala de Ferrero, que es la escala del gusto comercial peruano, Condorito es mejor (que)Kafka."

(Me tomo la libertad de agregar el "que", porque supongo que es un error de tipeo)

Anónimo dijo...

Vi la película, no me gustó y alguna vez me reí. Sin embargo, considero que deberíamos dejarla ser. Adicionalmente, considero que es una columna excesivamente larga aunque muy bien estructurada, me gustó y no me reí. Por partes me aburrió como la película. Pero insisto deberíamos dejar ser a todo el mundo y dejar de criticar.

Guillermo Alejandro dijo...

Lo que es bueno es bueno, en cualquiera de sus formas y cualquier fuera su contexto.

Marcelo Palacios dijo...

Que pena y que mierda que pasen estas cosas, personas con dos dedos de frente que no saben un carajo de cine, hablando de cine. PUES SÍ AMIGOS, HAY PELÍCULAS QUE SON PENSADAS DE UNA FORMA TAL, CUYO ÚNICO OBJETIVO ES TENER ÉXITO COMERCIAL, asi como existen películas tan experimentales que no las ve ni la mamá del director. La película puede que no sea perfecta, pero funciona. El cine peruano está en pañales todavía, pero con producciones como ésta se demuestra que con una idea bien elaborada sí se puede lograr algo y POCO A POCO mejorar, o pretenden que de la noche a la mañana el Perú tenga películas increibles? Además, como nuestro cine ha crecido tan poco, ¿No es lógico que se use la estructura más facil y simple (comedia) para una película que pretende ser comercial? Requiere menor inversión, menor tiempo y menor todo. Y, al fin y al cabo, es una película... ¿Qué espera este señor? Una película es ficción 100%, es algo que debes asumir antes de ver una película o leer un libro, los hechos NUNCA van a ser 100% pegados a la realidad, por que aún sean biográficos o autobiográficos, se narra todo desde un punto de vista, de una persona, no como una verdad universal.

Anónimo dijo...

My God, sí que les gusta opinar. I´m sorry, pero no los consumo (ja, ja, ja). :P

Anónimo dijo...

Sería bueno corregir la parte en la que escribe "sonso" por ZONZO, "Sonso" no existe.

Luego esta totalmente perfecto.

Gracias.

La muchacha que habla sola dijo...

Qué mierda insoportable de comentario. ¿Por qué existe esta necesidad de elevar lo "intelectual", la "Cultura" con "C" mayúscula, a la cual lo único que le falta es La Primavera como soundtrack? ¿Por qué el Ballet sí es arte y los Wachiturros no lo son? Les diré por qué: porque se necesita de violencia simbólica hacia la cultura de las masas, se necesita decirles que sus gustos son vulgares, inferiores, para definir lo hegemónico como "mejor".

Me parece que la parte de "a "la gente", en el Perú, también le gustan otras cosas, como hacer trampa, violar la ley, comprar productos piratas, no entregar factura, coimear policías, votar por expresidentes asesinos, pedir la libertar de delincuentes que han cometido delitos contra la humanidad, celebrar la pendejada de todos los pendejos, etc. ¿Cuál es exactamente el ensalmo misterioso que hace que esa misma gente sepa decidir con invariable acierto qué cosa es una buena película y qué cosa no?" es una forma de decir que la gente (entre comillas, como si tal vez no fuésemos gente), es una forma de decir que nuestra pobre mentalidad es incapaz de distinguir entre lo "bueno" y lo "malo", y sólo unas cuantas mentes iluminadas, aquellas que escuchan música clásica y no a Susy Díaz, sí pueden hacer tal distinción. Toda esta cultura de trasgresión, como la piratería o las coimas, obedece a una adaptación a un contexto social, no se trata de una especie de animalización de la gente o algo así. Pero claro, para este señor, la mayoría de peruanos no somos más que unos simios con medio cerebro.

Mientras que siga habiendo esta distinción entre "gente con buen gusto"/"gente con mal gusto", seguirá existiendo la discriminación entre unos y otros. Estos discursos no hacen más que darle sustento a tal discriminación. De verdad me parece lamentable. Uno puede leer todo lo que quiera, ser tan lumbrera como quiera ser y saber sobre ballet, arte clásico o lo que quieran; pero usar eso en contra del arte que le gusta a las masas es un acto propio de las mentes más cerradas. Y, como dicen, "lo malo de las mentes cerradas es que siempre tienen la boca abierta" (o las manos sobre el teclado, en este caso).

También me parece bien, BIEN, lamentable que se diga que el barrio de Cachín (el cual, por cierto, yo conozco personalmente porque también es mi barrio) es "un callejón criollazo multirracial que parece diseñado para un spot de Marca Perú". Decir que una unidad vecinal es un callejón no es ni una torpeza, ni una confusión, ni un error de tipeo: es una clara forma de menospreciar el lugar. Claro, para un señorito que tiene refinadísimos gustos en cine, literatura y música, que a lo mejor venga de una finísima zona residencial, no debe ser tan raro menospreciar a personas que vengan de zonas diferentes a las que él viene. Y que casualmente en la Unidad Vecinal de Mirones vivan personas de diversos orígenes es algo que, en principio, no debería llamar demasiado la atención, tomando en cuenta que nuestro país es interracial en sí. Para mí, que también vengo de esta zona, no es particularmente raro ver gente de distintos colores todos en una misma calle, o jugando pelota en el parque. Pero quizá las zonas residenciales de la gente de gustos refinados no sea tan diversa como sí lo es el Perú de verdad, y quizá por eso el autorcito de este post se sorprenda tanto.

Gustavo Faverón Patriau dijo...

http://lema.rae.es/drae/?val=sonso

LuchinG dijo...

Muchacha que habla sola: ¿Qué tal un festival de cine porno?

Anónimo dijo...

Hay que agradecer a "La muchacha que habla sola" por poner, en blanco y negro, la noción de cultura que se pretende mayoritaria y "popular" en el Perú actual. Es decir, la verdadera y auténtica cultura peruana, no la "elitista" del blogger.

La Muchacha escribe:

Qué mierda insoportable de comentario. ¿Por qué existe esta necesidad de elevar lo "intelectual", la "Cultura" con "C" mayúscula, a la cual lo único que le falta es La Primavera como soundtrack? ¿Por qué el Ballet sí es arte y los Wachiturros no lo son? Les diré por qué: porque se necesita de violencia simbólica hacia la cultura de las masas, se necesita decirles que sus gustos son vulgares, inferiores, para definir lo hegemónico como "mejor".

Por lo leido, "La muchacha" maneja tantos o más contenidos "culturosos" que el sr. Faveron. Términos como soundtrack, cultura de masas, hegemónico no los usan así nomás los verdaderos oyentes Wachiturros. Pero, al parecer, "La muchacha" ha adoptado una actitud vergonzante respecto a su propio nivel cultural. Es casi seguro que entiende la diferencia entre Wachiturros y ballet, pero se lo guarda para no quedar como elitista. Por que Wachiturros es de masas (del pueblo) y el ballet no.

Toda esta cultura de trasgresión, como la piratería o las coimas, obedece a una adaptación a un contexto social, no se trata de una especie de animalización de la gente o algo así.

El peruano ha creado una nueva cultura (de transgresión). Robar, coimear, corromper, mentir han dejado de ser actos negativos o antisociales, ahora son "el nuevo Perú". Y no hay que quedar mal con el nuevo Perú, por que tiene el poder, ¿verdad? Entonces, la víctima de un robo o el sentenciado injustamente merced a una coima es el nuevo antisocial,no el ladrón o el coimero.

Mientras que siga habiendo esta distinción entre "gente con buen gusto"/"gente con mal gusto", seguirá existiendo la discriminación entre unos y otros. Estos discursos no hacen más que darle sustento a tal discriminación. De verdad me parece lamentable. Uno puede leer todo lo que quiera, ser tan lumbrera como quiera ser y saber sobre ballet, arte clásico o lo que quieran; pero usar eso en contra del arte que le gusta a las masas es un acto propio de las mentes más cerradas. Y, como dicen, "lo malo de las mentes cerradas es que siempre tienen la boca abierta" (o las manos sobre el teclado, en este caso).

¿Quién está discriminando ahora? Los malos de la nueva cultura (que deben ser sancionados por cuestionarla, obviamente) vienen a ser quienes "saben". Los que escandalizan con sus conocimientos, los que emiten opiniones, los que plantean alternativas, los que discuten. ¡Y les dice mente cerrada!

También me parece bien, BIEN, lamentable que se diga que el barrio de Cachín (el cual, por cierto, yo conozco personalmente porque también es mi barrio) es "un callejón criollazo multirracial que parece diseñado para un spot de Marca Perú".

En ningún momento he leído algo así en el post. Mas bien,parece obvio que es el modelo de sociedad que parece acomodarse a los deseos y propuestas de Bullard y otros: todos en una misma calle o jugando pelota en el parque. Nada de bibliotecas, librerías, teatros, conciertos. TODOS EN LA CALLE.

Larga vida al nuevo Perú. Las gentes de gustos refinados ya fueron.

Steve Gonzales V. dijo...

Ni mala ni buena pela, a favor porque hace reír, ¡y que salga ya el blu ray!

Flavio dijo...

Sorprendente los comentarios que leo aquí. Veo que la mayoría de los que critican a Faverón, creen que la idea central de su artículo es criticar a la película "Asu mare", y luego utilizan los pobres y baratos argumentos que usa el peruano promedio idiota:

"ERES UN ENVIDIOSO"
"TÚ QUE HABLAS SI NO SABES DE CINE"
"ANDA HAZ UNA PELICULA ANTES DE CRITICAR"

etcétera.

Pues sería bueno que reconsideren el tema central del artículo. Por ejemplo pueden leerlo de nuevo, pero pasando por alto las referencias a la película "Asu Mare".

Saludos,
Flavio Egoavil.

Anónimo dijo...

GUSTAVO!!! TODOS A LA CALLE!!! PASAME LA PELOTA!!!

[...]

Te lo dije, Gustavo, Civilización del Espectáculo. Allí está, manifiesta. Vociferante, como la que habla sola. Y esa Civilización ha venido para quedarse, para imperar. Ora por la estridencia de tu lectora, ora mendicante de propuestas de cómo leer a Flaubert en lugar de 50 shades of grey.

Anónimo dijo...

Bueno bueno, estoy de acuerdo en TODO excepto en minimizar un producto que se ha hecho con carino y entusiasmo como el hecho por Pachin, cada quien va a donde quiere y mira lo que le parece pienso que es porque la gente necesita reir o sonreir eso no le quita que saliendo del cine se lea su libro o vaya al teatro todas son formas de entretenerse. Me parece una pelicula mmm bonita, no es BUEENA me puso de buen humor me transport a la juventud siendo una mujer de barrio yo misma, pienso que esas sensasciones no tienen nada de malo. Es como al fondo hay sitio todos saben que es un bodrio y ahora ultimo mas, pero en sus capitulos primeros me parecio graciosa.... estamos todos cansados de noticieros con delincuencia y corrupcion tengo libros en mi mesa de noche que leo profusasmente a diario pero me doy tiempo para ver esos "bodrios" sera que soy peruana limena hija de provincianos y me identifica, en fin lo importante es sonreir o no?

Gustavo Florián dijo...

Me ha parecido puntual lo que has comentado, la problemática cultural en el Perú esta en luz roja perooooo no has dado ideas de como salir de ese atolladero, lo cual creo que es mucho más importante.

En cuanto a los directores de cine peruano que has mencionado, ellos también aburren ahh; considera no mas lo que generó La Teta Asustada vs El Secreto de Sus Ojos; mientras una era una poesía de tomas, ambiguas y monótonas, la otra era una historia fascinante que atrapaba al espectador de principio a fin.

Con eso te digo que el cine es mas complejo de lo que imaginas y en Perú falta profesionalismo en todos sus ámbitos, por eso mismo es que Claudia Llosa ya va sacar una nueva película lejos de aquí. Hay personas muy talentosas en Perú pero profesionales en las diferentes especialidades dentro del cine, no hay y eso hay que tenerlo muy en cuenta.

Gustavo Florián dijo...

Me ha parecido puntual lo que has comentado, la problemática cultural en el Perú esta en luz roja perooooo no has dado ideas de como salir de ese atolladero, lo cual creo que es mucho más importante.

En cuanto a los directores de cine peruano que has mencionado, ellos también aburren ahh; considera no mas lo que generó La Teta Asustada vs El Secreto de Sus Ojos; mientras una era una poesía de tomas, ambiguas y monótonas, la otra era una historia fascinante que atrapaba al espectador de principio a fin.

Con eso te digo que el cine es mas complejo de lo que imaginas y en Perú falta profesionalismo en todos sus ámbitos, por eso mismo es que Claudia Llosa ya va sacar una nueva película lejos de aquí. Hay personas muy talentosas en Perú pero profesionales en las diferentes especialidades dentro del cine, no hay y eso hay que tenerlo muy en cuenta.

Fert dijo...

Qué gusto da tener peruanos pensantes. Felicitaciones por compartir algo que aporta.

Fert dijo...

Qué bueno tener peruanos pensantes, y más que pensantes, valientes para opinar con capacidad y aportar a aquellos que pensamos menos. Felicitaciones y gracias por el artículo.

Aliquis dijo...

Todo esto lo tenía atracado en la garganta. Un millón de gracias.

Jorge Y dijo...

Exigir calidad a Asu Mare es como exigirle a las peliculas de Adam Sandler...no tiene sentido ni motivo. Lo que si me desespera son las declaraciones de Ferrero y ahí concuerdo plenamente con el autor del post. Me alegro por el éxito de Asu Mare (aunque confiezo que luego de ver el unipersonal con la película me reí muy poco)y es que en todo el mundo sucede así: Las taquilleras generalmente no son películas tan buenas, y viene ese señor a decirnos sus sandeces y encima con un tonito como si hubiera descubierto la pólvora.

Anónimo dijo...

Estimado,
Le dejo mi opinión sobre la película y la razones por las que pienso que NO es mala:
Es una comedia y da mucha risa, al menos la sala en la que estaba casi no paraba de reir. Para mi fue genial porque no había ido nunca al evento de Carlos Alcántara.
Las actuaciones son buenas, no excelentes, pero suficientemente buenas como para guiar la historia.
Hay enseñanza en muchas escenas y uno se identifica en ciertos momentos con algún personaje de la película.
El personaje principal encuentra una manera de contar su historia muy interesante y que hace participe al espectador (a través del stand up comedy).
La moraleja final no es la de que tener éxito es conseguir la flaca rica ya que probablemente para ese entonces "cachin" tenía mucho más dinero que ella. Por otro lado, se muestra que el personaje ahora es pleno porque consigue el amor.
No me parece exagerada el marketing a algunas marcas, como si en las películas no te pusieran grandazo la toma de algún carro o se diga la marca de un celular, entre otros.
Y sobre lo de que si es la base para el cine nacional, yo diría que sí...hay que buscar buenas actuaciones, buenos actores (los adecuados para la película y su género), una historia enlazada, cierto mensaje, etc.
Tengo muchas escenas memorables de la película, que fui a ver con mi madre, y definitivamente una de las escenas que mas me acuerdo es cuando aparece el conserje interpretado por carlos carlin, antiguamente TONY. Porque sentí la crudeza de su personaje y a la vez la pena de cachin.
Espero reflexione un poco más sobre esa película y si va a pensarla de esta manera pues piense así todas...se dará cuenta de que casi todas las películas son malas bajo sus estandares.
Gracias!

Jorge Y dijo...

"También me parece bien, BIEN, lamentable que se diga que el barrio de Cachín (el cual, por cierto, yo conozco personalmente porque también es mi barrio) es un callejón criollazo multirracial que parece diseñado para un spot de Marca Perú. Decir que una unidad vecinal es un callejón no es ni una torpeza, ni una confusión, ni un error de tipeo: es una clara forma de menospreciar el lugar. Claro, para un señorito que tiene refinadísimos gustos en cine, literatura y música, que a lo mejor venga de una finísima zona residencial, no debe ser tan raro menospreciar a personas que vengan de zonas diferentes a las que él viene"
Esto dice la muchacha que habla sola (me encanta tu nick), me parece que Faverón con callejón se refiere a ese que sale al final de película y que se asume es su barrio, por cierto es un callejón y el más amplio e iluminado del Perú por cierto. No se trata de buen gusto o mal gusto, He visto bailar a los Wachiturros y mierda que se necesita físico para hacer esos pasos, pero eso no lo convierte en un contenido de calidad comparable al ballet. Reconocer la calidad no es elitismo, coincido en que es bullying decirle a los demás que tienen mal gusto. Éxitos.

Jorge Y dijo...

"También me parece bien, BIEN, lamentable que se diga que el barrio de Cachín (el cual, por cierto, yo conozco personalmente porque también es mi barrio) es un callejón criollazo multirracial que parece diseñado para un spot de Marca Perú. Decir que una unidad vecinal es un callejón no es ni una torpeza, ni una confusión, ni un error de tipeo: es una clara forma de menospreciar el lugar. Claro, para un señorito que tiene refinadísimos gustos en cine, literatura y música, que a lo mejor venga de una finísima zona residencial, no debe ser tan raro menospreciar a personas que vengan de zonas diferentes a las que él viene"
Esto dice la muchacha que habla sola (me encanta tu nick), me parece que Faverón con callejón se refiere a ese que sale al final de película y que se asume es su barrio, por cierto es un callejón y el más amplio e iluminado del Perú por cierto. No se trata de buen gusto o mal gusto, He visto bailar a los Wachiturros y mierda que se necesita físico para hacer esos pasos, pero eso no lo convierte en un contenido de calidad comparable al ballet. Reconocer la calidad no es elitismo, coincido en que es bullying decirle a los demás que tienen mal gusto. Éxitos.

Jorge Y dijo...

La moraleja final me parece que se les escapa a varios, incluso a Faverón: Hay una evolución del personaje alienado a uno orgulloso de su identidad, la historia es muy bonita, pero la cuentan hasta la hueva...eso lo convierte en mala película y no me considero hipster ni elitista :/

Anónimo dijo...

Decir que es buena porque la vieron muchas personas es equivocado. Pero también lo es menospreciar a la gente haciéndola ver como masa bruta que degrada todo lo culto. Si los faverones y ferreros quieren pelearse que lo hagan; allá su rollo maniqueo, y no tienen porque ser generalizar en nada, exagerando en un caso y menospreciando en otro.
En mi humilde opinión Asu mare es malísima. Pero pague mi entrada y con ello engrosé las ganancias de la producción. Qué pena.
Faverón parte de la idea de que el público de Asu mare la tildan de buena película y que la producción nacional debía seguir esos pasos. Muchas personas que conozco se rieron, como yo, con algunas escenas de la película, pero en general al final siempre coincidían de que es un bodrio más de la producción nacional, acostumbrada a la falta de control de calidad, poco talento, mucha "vara", y franeleros en la crítica.