<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843</id><updated>2012-03-07T12:57:51.568-05:00</updated><title type='text'>Gustavo Faverón</title><subtitle type='html'>Lo que me jode y lo que me gusta en la literatura y en la vida</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>38</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-2997669084831731836</id><published>2012-03-03T18:42:00.001-05:00</published><updated>2012-03-03T21:42:45.702-05:00</updated><title type='text'>Satanás y la academia</title><content type='html'>...&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://deathandtaxesmag.wpengine.netdna-cdn.com/wp-content/uploads/2012/02/jesussatanfight.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="218" src="http://deathandtaxesmag.wpengine.netdna-cdn.com/wp-content/uploads/2012/02/jesussatanfight.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;i&gt;"Satan... The place where he was, in my mind, the most successful and first --first successful-- was in academia. He understood pride of smart people. He attacked them at their weakest. They were in fact smarter than everybody else and could come up with something new and different -- pursue new truths, deny the existence of truth, play with it because they’re smart. And so academia a long time ago fell".&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Satanás... Según me parece, el lugar donde tuvo más éxito y donde tuvo éxito por primera vez fue la academia. Comprendió el orgullo de la gente inteligente. Los atacó en su punto más débil. En efecto, eran más listos que cualquiera y podían inventarse algo nuevo y diferente: buscar nuevas verdades, negar la existencia de la verdad, jugar con ella porque son listos. Y así es como la academia cayó, hace mucho".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palabras son de Rick Santorum y son parte de un discurso en el que afirma que Estados Unidos es el blanco favorito de Satanás en el mundo porque es el país más próspero con el mejor de los pueblos, y afirma, además, que el trabajo de Satanás para hacer caer a los Estados Unidos ha comenzado por corroer el alma de los intelectuales, los maestros y los estudiantes en las universidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rick Santorum es claramente un fanático y un regresionista, pero además es otra cosa: es el único candidato que le viene disputando a Mitt Romney, con alguna posibilidad de triunfo, las elecciones primarias republicanas. Descartados los esperpentos de Michelle Backmann, Herman Caine, Rick Perry y los fantasmas aun peores de Sarah Palin o Donald Trump, y a punto de descarrilar las campañas de Ron Paul y Newt Gingrich, Rick Santorum es el número dos en la lista de los posibles rivales republicanos de Barack Obama en la próxima elección presidencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un discurso ante el Congreso, un par de años atrás, Obama sostuvo que una de las metas de su gobierno sería asegurar al menos un año de educación superior para todos los jóvenes americanos, fuera de carácter universitario o en una carrera técnica. Santorum, hace poco, deformó esas palabras para decir que Obama quería exigir que todos los americanos fueran a la universidad. Resulta difícil entender incluso cómo esa versión de la idea podría ser ofensiva, pero Santorum la encontró ofensiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Su comentario? "What a snob!", dijo: "¡qué tal esnob!". Y luego se explayó acerca de cómo hay tanta gente buena que jamás ha ido a la universidad. Como si Obama efectivamente estuviera sugiriendo que sólo quienes van a la universidad pueden ser buenas personas: el público lo aclamó (era un mitin de sus seguidores). En ningún momento les pasó por la mente que las personas pueden ser buenas independientemente de su nivel de formación y que estudiar algo, especializarse en algo, tener una mejor formación puede no hacerlas superiores moralmente, pero sí darles mayores oportunidades en la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el país que tiene, a mi juicio sin duda, el circuito universitario más sólido del planeta, la academia es el monstruo favorito en las pesadillas de los ultraconservadores, pero es también, y por eso Santorum está donde está, una entidad fácilmente satanizable (en este caso literalmente) incluso entre muchos conservadores religiosos no particularmente fanáticos, entre gente del pueblo que la mira con sospecha y la menosprecia no intelectualmente sino desde un punto de vista moral. (Nótese que Santorum es, él mismo, quien dice que las personas más inteligentes están en la academia --what a snob!-- y que ese status las hace proclives a la maldad).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los más pobres del Perú, existe la idea de que la clave para salir de la pobreza está en la educación. Es una verdad que los sociólogos han estudiado: los más marginados de la sociedad, en nuestro país, ven la educación como la manera de integrarse a esa misma sociedad, de multiplicar sus posibilidades de transformar su realidad en una mejor. Ayer nomás los noticiarios dieron la noticia de los tres mineros informales muertos en un derrumbe: al menos uno de ellos era un estudiante que estaba juntando plata para pagarse la universidad. El día anterior la noticia fue la de las tres personas atropelladas temprano en la mañana en un paradero de combi: al menos uno era un hombre que madrugaba para cumplir con un trabajo adicional que le permitiera pagar el colegio de sus hijos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los peruanos más pobres hacen terribles sacrificios para que sus hijos tengan esos beneficios de la educación que, en Estados Unidos, un candidato como Santorum llama esnobismo y asocia con el demonio. En la fe que los pobres del Perú depositan en su educación está una de las claves futuras para nuestra salida de la pobreza como sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, el estado peruano les responde con planes educativos improvisados que cambian cada par de años y con el maquillaje superficial implicado en planes piloto que jamás llegan a concretarse de manera extensa, y les responde, además, dejando la educación universitaria a la deriva, en manos de negociantes, y el curriculo de lecturas escolares a la merced de otros negociantes, los del Plan Lector, y les responde también con la construcción de escuelas que se vienen abajo con un soplo y que en cualquier momento amenazan con sepultar ya no los sueños de los pobres sino a los soñadores mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás más terrible que la desidia del estado es el hecho de que, en las clases sociales alta y media alta, donde la educación básica se cumple sin sacrificios y la superior está al alcance de la mano, en esas clases precisamente, entre empresarios y comunicadores sociales, por ejemplo, empiezan a difundirse las sospechas contra lo académico, la acusación de elitismo contra humanistas y científicos sociales, la estigmatización del mundo intelectual como una suerte de burbuja innecesaria que nada hace por el progreso del país. Allí donde los pobres sueñan con la educación como medio de mejoría, otros que ya disfrutaron de una educación (y que sólo superficialmente se dedican de vez en cuando a denunciar sus falencias) difunden con asiduidad la idea de que la academia y la intelectualidad son la esencia del elitismo, la esencia de lo antipopular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día que ellos triunfen, tendremos en el Perú eso que nuestro sistema político, a pesar de su interminable lista de defectos y bajezas, no tiene hasta hoy: políticos que basen buena parte de su popularidad en la defensa de la idea de que la academia es despreciable, que la educación es una traba que oscurece el alma de la gente y que una vida dedicada a la investigación y al conocimiento es un emblema de la trivialidad y la vanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Creen que estamos muy lejos de eso? Pues, quizás no tanto. En una entrevista se le preguntó a Santorum si él había reforzado en sus hijos la idea de ir a la universidad. Respondió que sí, que él como buen padre que era animaba a sus hijos a seguir estudios superiores. Por supuesto, preocuparse por la educación de sus hijos no es, para Santorum, un signo de esnobismo. Preocuparse por que todos tengan la mejor educación posible, en cambio, sí parece serlo. Obviamente, todo se reduce a una sola cosa: hipocresía. La hipocresía de querer lo mejor para uno pero negar a los demás lo mismo, para que los demás sean o sigan siendo una masa sin agencia real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si eso es, como creo, lo que se esconde en la base del antiintelectualismo de Santorum, entonces debemos reconocer que eso &lt;i&gt;ya existe&lt;/i&gt; en el Perú: en cada peruano con educación superior que, primero, no hace nada para que esa educación sea derecho de todos pero que, de inmediato, se escandaliza ante la perspectiva de que las víctimas de esa marginación quieran, por ejemplo, acceder al Congreso o a cualquier cargo político que les dé visibilidad y que les dé una voz pública; en cada peruano con educación formal que les niega a otros peruanos, en nombre de un espejismo de desarrollo, el derecho a defender incluso la supervivencia de su hábitat. La táctica es quitarle al pueblo las herramientas para después asumir, en la práctica, que sin esas herramientas no se debe participar del poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(No es extraño que los políticos más populistas del conservadurismo norteamericano, para seguir con el paralelo, sean al mismo tiempo los más ricos y los que más demonizan a la intelectualidad; no es extraño, en el caso peruano, que el mismo PPK que se autoproclamó abanderado del desarrollo fuera quien alguna vez dijo que la gente de los Andes sufre una deficiencia de oxigenación que le atrofia el cerebro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros no tenemos personas públicas que, desde el fanatismo o desde cualquier otro sitio, abiertamente proclamen el carácter demoniaco de la academia. Pero sí tenemos quienes la satanizan con discursos populistas y la menosprecian por elitista, cuando en verdad lo único que hay que hacer en este mundo para que el intelectualismo y la academia dejen de ser cosas de una élite es ampliar sus fronteras, agrandarla, o más bien engrandecerla, hacerla ubicua, rigurosa pero de puertas abiertas: no declararla el enemigo ni mirarla con suspicacia; especialmente no cuando la satanización juega con el futuro de millones.&lt;br /&gt;...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-2997669084831731836?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/2997669084831731836/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=2997669084831731836' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/2997669084831731836'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/2997669084831731836'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/03/satanas-y-la-academia.html' title='Satanás y la academia'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-4312724644613742842</id><published>2012-02-29T12:20:00.000-05:00</published><updated>2012-02-29T12:20:13.132-05:00</updated><title type='text'>Ceviche o muerte, venceremos</title><content type='html'>...&lt;br /&gt;&lt;a href="http://farm5.staticflickr.com/4109/5004760128_4a46942f36_z.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://farm5.staticflickr.com/4109/5004760128_4a46942f36_z.jpg" width="212" /&gt;&lt;/a&gt;Ok, es oficial. En la sociedad peruana si un escritor como Iván Thays declara que la comida peruana le parece indigesta, lo que sigue es una catilinaria de ataques, agravios, insultos y desplantes. Pero si un escritor como Oswaldo Reynoso &lt;a href="http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/oswaldo-reynoso-sendero-luminoso-no-fue.html" style="color: #990000;"&gt;declara públicamente&lt;/a&gt; que Sendero Luminoso no fue un grupo terrorista, que sus acciones no fueron negativas para el país y que Abimael Guzmán es un humanista, al 99.99% de los peruanos le importa un reverendo pepino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora quiero que quienes se abalanzaron sobre el primero me expliquen por qué no les importa lo dicho por el segundo. ¿Cuáles son las posibles respuestas a esa pregunta? ¿Que el tema de la gastronomía es más relevante que el tema de la guerra, la violencia y la memoria? ¿Que el tema de la cocina peruana es más sensible y delicado que el del asesinato masivo, los juicios populares, las matanzas, las desapariciones? ¿Que lo primero fue un verdadero agravio contra la patria y lo segundo es solamente un comentario olvidable?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La comparación entre ambas reacciones (o la reacción en el primer caso y la falta de reacción en el segundo) no es arbitraria: creo que es un síntoma de algo que muchos venimos denunciando desde hace tiempo: los peruanos están perdiendo cada vez más radicalmente la brújula moral y un mínimo sentido de cuáles son sus prioridades como sociedad; están confundiendo lo trivial con lo medular, voluntariamente relegando discusiones centrales para reemplazarlas, literalmente, con sobremesas que son la nueva forma nacional de ejercer la negación y la autorrepresión; están viviendo en una burbuja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, la violencia que nuestra sociedad genera va hirviendo en otros nichos, empezando a hacer ebullición en lugares de nuestra sociedad que preferimos no mirar o que miramos con la misma liviandad con que miramos todo: el desprecio social a los marginados, el robo de agencia a las comunidades indígenas, el racismo supérstite, el centralismo: todo va alineándose de una manera tal que nos puede conducir directamente a abismos muy semejantes a aquellos por los que nos desbarrancamos en el pasado reciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es sintomático que se reprima abiertamente a quien parece atacar los símbolos de nuestra imaginaria cohesión nacional (como esa culinaria que disfruta una fracción mínima de los peruanos pero que se quiere defender como si fuera nuestra nueva bandera de inclusión) y al mismo tiempo se ignore como si no estuvieran allí a quienes atacan las verdades fundamentales de nuestra historia contemporánea, del modo en que lo ha hecho Reynoso en su entrevista con &lt;i&gt;El Comercio&lt;/i&gt;. Es sintomático que una entrevista así salga publicada en el diario más emblemático de la prensa peruana y la respuesta sea igual a cero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto: sí se celebra la captura de Artemio y sí se reacciona contra la programática limpieza de fachada que Sendero Luminoso intenta practicar a través de Movadef. Pero sólo tenemos una capacidad racional de respuesta ante esas cosas, que son las más evidentes. No tenemos, en cambio, ninguna forma de coherencia intelectual que nos haga denunciar por igual a todos los que atentan contra la estabilidad de la nación mediante otros recursos, como el revisionismo de Reynoso, el revisionismo fujimorista, la brutalidad violentista que promovió Alan García en sus tratos con las protestas provincianas, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Este domingo, algún programa de televisión invitará a Reynoso a repetir en pantallas lo dicho en &lt;i&gt;El Comercio&lt;/i&gt;? ¿Alguno de nuestros periodistas más visibles lo encarará, no con los modales macartistas de esa derecha tuerta estilo Aldo Mariátegui, que sólo acusa a quienes defienden la violencia desde la izquierda pero que a la vez promueve otras formas de violencia de derecha? ¿Alguien empezará un debate serio a partir del hecho de que uno de nuestros escritores canónicos, uno de los escritores que nuestros niños y jóvenes siguen leyendo en las escuelas, pueda decir cosas como las dichas por Reynoso y no encontrarse con la indignación de las mayorías? (Y también: ¿alguna figura visible de la izquierda, o algún escritor de izquierda, saldrá al frente de lo dicho por Reynoso y se atreverá a enmendarle la plana a quien es visto como uno de los patriarcas de los escritores de izquierda en el país?).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la lógica es que no hay que darles tribuna a quienes dicen cosas como las declaradas por Reynoso, creo que ese es un razonamiento tonto. Ese tipo de revisionismo tiene que ser denunciado y aireado, tiene que hacerse conocido porque no hay otra posibilidad si queremos responderlo y desmontarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace sólo unos días defendí &lt;a href="http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/el-intelectual-abimael-guzman.html" style="color: #990000;"&gt;el derecho del escritor Rafael Inocente&lt;/a&gt; a conservar su trabajo en un organismo estatal a pesar de unas declaraciones suyas en las que describía a Abimael Guzmán como "un intelectual". Lo hice porque me pareció justo y a pesar de que Inocente no es --usemos el cliché-- santo de mi devoción. También defiendo el derecho de Reynoso a pensar lo que piensa, aunque sus ideas me parecen aborrecibles. Pero la gracia de la democracia bien entendida es, precisamente, que todas las ideas pueden ser expresadas &lt;i&gt;porque todas pueden ser respondidas&lt;/i&gt;. ¿Por qué renunciar a la respuesta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Reynoso hay que responderle. Mi estúpida desviación académica e intelectualista, de seguro, es lo que me hace creer que esa respuesta es más necesaria que la respuesta a los ataques de Iván Thays contra la majestad del arroz con pato; muchísimos otros parecen implícitamente juzgar lo contrario. &lt;i&gt;&lt;/i&gt;Cuando el Perú regrese a la violencia (y ojalá no ocurra), será tarde para que digamos "¿saben qué?, quizás debimos hablar de esto un poco más que sobre nuestro plato favorito".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desgraciadamente, creo que una de las razones adicionales para la falta de contestaciones a las palabras de Reynoso es que son simplemente las declaraciones de un escritor, de un simple intelectual. Y allí es donde Thays y Reynoso sí son medidos, irónicamente, con el mismo rasero: el primero es un simple escritor que no tiene derecho a opinar contra la mayoría, y así se le hizo saber; el segundo es un simple escritor cuyas palabras son irrelevantes porque vienen de un intelectual. Casi dan ganas de que un cocinero defienda las acciones de Sendero Luminoso; quizás entonces le prestaríamos atención al hecho. Y así estamos.&lt;br /&gt;...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-4312724644613742842?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/4312724644613742842/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=4312724644613742842' title='30 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/4312724644613742842'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/4312724644613742842'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/ceviche-o-muerte-venceremos.html' title='Ceviche o muerte, venceremos'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>30</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-749677170522899294</id><published>2012-02-28T12:34:00.002-05:00</published><updated>2012-02-28T14:04:42.989-05:00</updated><title type='text'>Oswaldo Reynoso: Sendero Luminoso no fue negativo</title><content type='html'>...&lt;br /&gt;&lt;a href="http://cincopantalones.files.wordpress.com/2010/01/oswaldo.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="187" src="http://cincopantalones.files.wordpress.com/2010/01/oswaldo.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;Según Oswaldo Reynoso, los senderistas no son terroristas y sus acciones no fueron negativas para el país. A Reynoso no le basta con decir que Abimael Guzmán es un "intelectual", sino que lo declara "un humanista". ¿Por qué? Porque leía libros y "le agradaba la música, la pintura".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O sea que ya saben: un humanista es alguien a quien le gustan los cuadros, los libros y la música, no importa que su gusto por los libros se traduzca en la escritura de consignas destructivas; su gusto por los cuadros, en miles de afiches destinados a promover el culto a su personalidad; su gusto por la música, en himnos sobre la aniquilación. Y no importa que fanáticamente ordene el asesinato de decenas de miles de seres humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, si uno dice que la posición de Reynoso ante Sendero Luminoso es por lo menos lamentable, a uno lo acusan de ser un cazador de brujas, un macartista, etc. Lo cierto es que las declaraciones de Reynoso no sólo lo muestran como un justificador del terrorismo senderista (y del MRTA), sino como un verdadero banalizador de la historia del horror en el Perú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://blogs.peru21.pe/leeporgusto/2012/02/oswaldo-reynoso-la-literatura.html" style="color: #990000;"&gt;La entrevista en que afirma esas cosas&lt;/a&gt;, dicho sea de paso, sale publicada hoy en &lt;i&gt;Perú 21&lt;/i&gt;, y tal parece que esas tres afirmaciones (que Sendero Luminoso y el MRTA no eran grupos terroristas; que sus acciones no fueron negativas para el país; que Abimael Guzmán era un humanista) no sólo no sorprenden a los editores del diario, sino que ni siquiera las juzgan lo suficientemente importantes como para destacarlas: el titular es un anodino "En el Perú hay muchos prosistas prosaicos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si creen que exagero, lean este fragmento de la entrevista:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En Ayacucho usted trabajó y conoció a Abimael Guzmán.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo lo conocí en Arequipa. Cuando llegué a la universidad de Huamanga lo encontré allí, pero la amistad con él viene de Arequipa.  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Decía sobre él que tenía "una gran preparación, que era muy inteligente y conocía mucho de literatura".&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing"&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto. Era muy inteligente, con gran conocimiento de literatura, le agradaba la música, la pintura. Era verdaderamente un humanista.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;¿Por qué cree que este respetable profesor universitario empezó con la denominada lucha armada?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing"&gt;&lt;br /&gt;Mire, usted, en el año 70 en la universidad peruana se dio un debate ideológico como nunca antes se había dado. Tanto la derecha como la izquierda discutían la caracterización de la sociedad peruana y si había necesidad de cambiar o no al país. Y se hablaba de condiciones objetivas y subjetivas. Hay dos partidos políticos que dieron el paso al frente: Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). A eso se debe, y los demás pasaron a hacer una política para llegar al Parlamento o tomar sindicatos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Y ya con el paso de los años, ¿no cree que este paso ha sido negativo para el país?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing"&gt;&lt;br /&gt;No me parece, porque el Perú no ha resuelto sus problemas. Los problemas del Perú se han agudizado y Sendero y el MRTA son una etapa en el proceso histórico del país.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;¿Usted los considera grupos terroristas?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNoSpacing"&gt;&lt;br /&gt;No, porque en ese caso tendríamos que decir que (Barack) Obama es un terrorista, que ordena bombardeos en ciudades. ¿Eso no es terrorismo? Esos son términos que habría que revisar. Siempre el que vence es el santo y el que pierde el criminal.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-749677170522899294?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/749677170522899294/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=749677170522899294' title='19 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/749677170522899294'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/749677170522899294'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/oswaldo-reynoso-sendero-luminoso-no-fue.html' title='Oswaldo Reynoso: Sendero Luminoso no fue negativo'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-8615888902154164003</id><published>2012-02-27T13:17:00.000-05:00</published><updated>2012-02-27T13:17:24.992-05:00</updated><title type='text'>Discriminación lingüística</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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Incluso quienes conscientemente se oponen a todas las formas de discriminación, suelen ejercer ésta, muchas veces sin notar que lo hacen, pero otras muchas veces con la intención clara de quien quiere colocarse en un plano superior al de los demás. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;El asunto es especialmente sui géneris porque convierte al lenguaje en terreno e intrumento de la discriminación incluso en el caso de individuos que, en otras circunstancias, usan ese mismo lenguaje para combatir otras formas de segregación o al menos para expresar su rechazo hacia ellas o, por último, simplemente para describirse como enemigos de la discriminación en general.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;El lenguaje puede servir de signo para orgullos nacionalistas: piensen en esas sociedades de América Latina que reclaman para sí el reconocimiento de hablar el “español más castizo”, el “más puro” o simplemente el “más bello”, y luego piensen si al hacer esa proclama no están afirmando también una cierta forma de superioridad sobre los hablantes de otras variedades del español.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Pero los casos más duros suelen darse dentro de una misma sociedad. En el Perú, por ejemplo, suele ser el caso de quienes hablan dentro de una norma estándar, asociada con una mejor educación formal, dentro de estratos socioeconómicos altos, donde no abundan (aunque existan), por ejemplo, las inflexiones, los giros y los colores adquiridos de lenguas andinas: suele ser el caso que esos hablantes tengan la idea de que el español que ellos hablan es más propio, más perfecto o más correcto que el hablado por quienes se mueven dentro de variantes andinas, que su castellano es, en resumen, superior al de los otros.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;La sombra o la vibración del quechua debajo del español de un peruano suele ser objeto de desprecio o, por lo menos, de minusvaloración, de parte de quienes hablan un español más lejano de esa influencia. Una “r” sibilante, la pronunciación de la “e” cuando esperamos una “i”, etc.: hay montones de rasgos fonéticos que muchos hablantes (muchos hablantes limeños, por ejemplo) perciben no sólo como sonidos distintos, sino como rasgos descalificadores de clase y raciales. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;“Hablar como serrano”, en el Perú, puede resultar tan ignominioso como tener la piel cobriza o llevar un apellido quechua. Quienes hacen esa operación mental para juzgar a los otros, no sólo están haciendo algo análogo a un juicio racista: están dando un paso dentro del terreno del racismo; quienes creen que los peruanos andinos deberían “mejorar” su español para hablar como ellos, están deseando algo tan arbitrario y absurdo como quien creyera que un negro o un mulato o un indígena necesitan tener la piel más blanca para estar a la altura de uno.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Dije que el lenguaje no sólo era terreno sino además instrumento de discriminación. Eso se debe a que usamos el lenguaje para jerarquizarnos: la norma más ligada con las clases altas se convierte en un rasero para medir a los demás; una mejor ortografía, una sintaxis más estándar. Usamos todo eso como una forma de capital y estamos dispuestos a hacer notar a los demás cuando su capital nos parece menor.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;La infame y recordada primera plana de &lt;i&gt;Correo &lt;/i&gt;en la que Aldo Mariátegui descalificaba a una congresista andina, cuyo español era su segunda lengua, por los defectos de su ortografía, es el ejemplo que más rápidamente nos viene a la mente: la idea era simple: si esa es su manera de hablar, entonces es una ignorante y está descalificada para el cargo; no me puede representar porque yo soy superior; de allí a señalar la superioridad de toda una parte de la población sobre otra el paso es mínimo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Pero demostrar la discriminación colocando como ejemplo a los que discriminan descaradamente y cada día y de las maneras más brutales no ilustra la dimensión real del problema. En días y semanas recientes he leído conversaciones en Facebook, en Twitter, en blogs y en comentarios de diarios online que de pronto eran cortadas, a la mitad de un argumento, cuando uno de los interlocutores hacía un paréntesis para corregir el lenguaje del otro. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Lo curioso es que he visto esa actitud de parte de directores de organismos de derechos humanos, de parte de personas de ONGs que trabajan por el desarrollo de poblaciones marginales, de parte de feministas, de parte de lingüistas profesionales; huelga decir que también la he visto en los Aldos Mariáteguis de este mundo. (Y no está de más decir que yo mismo solía hacerlo, aunque creo que he aprendido a combatirlo, sobre todo debido a la insistencia de mi amigo Miguel Rodríguez Mondoñedo, un lingüista que entiende la feroz agresividad que se esconde detrás de esas formas de descalificación).&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;¿Por qué digo que son formas de descalificación? Porque el mensaje que indefectiblemente habita bajo la superficie de esas alegaciones es la idea de que si tú y yo estamos teniendo una discusión pero tú no eres capaz siquiera de expresarte de la manera que yo juzgo correcta (o sea, de la manera en que yo me expreso), entonces tú no eres digno de que yo siga discutiendo contigo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Incluso si, en la práctica, la situación se produce entre dos individuos de una misma clase social y una misma extracción étnica, esos seudo-diálogos suelen tener como propósito dejar en claro cuál de los dos combatientes captura la punta de la montaña, incluso si la montaña está siendo construida recién a la medida en que la conversación se produce. Y cuando no, cuando los interlocutores en efecto vienen de sectores distintos de la sociedad, entonces la llamada de atención sobre el habla ajena es una manera de recordarle al otro que su sitio está debajo del sitio de uno.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Y si permitimos esa jerarquización, entonces estamos reforzando la desigualdad, promoviendo el verticalismo de nuestra sociedad, quitándole a los más marginados (pero también a quienes han tenido quizás una menor educación formal o han conducido su vida fuera de una esfera intelectual) el primer instrumento con el que podrían expresar su reacción ante la injusticia social o simplemente su visión de la sociedad, que es el derecho a usar su propia voz y su propia palabra. Y en este caso, “voz” y “palabra” no son metáforas de otra cosa, de modo que decir que se les está amordazando es una descripción casi literal.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-8615888902154164003?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/8615888902154164003/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=8615888902154164003' title='24 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/8615888902154164003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/8615888902154164003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/discriminacion-linguistica.html' title='Discriminación lingüística'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_0aRSvTe35q4/SfLDmaO34OI/AAAAAAAAAXM/C9W1zHC8AqA/s72-c/465cc9625fb359b75e8f970dccc24635%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>24</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-783119595091739264</id><published>2012-02-25T19:46:00.000-05:00</published><updated>2012-02-25T19:46:54.980-05:00</updated><title type='text'>Bill Gates y los niños del Perú</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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Bill Gates tiene tanto dinero que si él se declarara república independiente y acogiera como único conciudadano a su esposa, el volumen de la economía de su nuevo país sería mayor que las reservas del Perú, de lejos. Bill Gates tiene dinero suficiente para pagar entera la deuda externa peruana ahora mismo y financiar completo el presupuesto del Perú el 2013. Eso se debe, entre otras cosas, a que él ha sido más sagaz con sus finanzas que el Estado peruano con las suyas. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Bill Gates es el segundo hombre más rico del planeta y también es —y esto es crucial recordarlo, porque nada más lejos de mi intención que satanizar al personaje— el segundo mayor filántropo de los Estados Unidos, y, con ello, uno de los mayores donantes a causas humanitarias y desarrollistas en la historia de la humanidad. Eso le da un poder específico y un poder simbólico que no necesariamente comparten otros billonarios: Bill Gates influye acaso más que ninguna otra persona en la forma en que la ayuda internacional se distribuye en el mundo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Por eso es que ha ocasionado sorpresa y algún sobrecogimiento entre muchos peruanos la reciente declaración de Gates, quien, refiriéndose en particular al caso de la ayuda española, pero aludiendo en general a la forma en que se direcciona la ayuda humanitaria en el circuito internacional, ha declarado que la situación económica del Perú es tal que el país debería dejar de recibir la cantidad de ayuda económica que recibe en la actualidad. La cifra clave que ha mencionado es el ingreso promedio per cápita de los peruanos: cerca de diez mil dólares anuales (lo que, sin embargo, lo sitúa apenas en el puesto 79 del mundo), aunque no está de más mencionar que miembros del poder ejecutivo peruano han observado que esa cifra es engañosa y que en términos reales ese ingreso promedio debería calcularse por debajo de los seis mil dólares.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Creo que una persona en la posición de Gates debería ser un poco más cauta antes de hacer ese tipo de recomendaciones. Primero, claro está, porque existe la posibilidad de que la comunidad internacional le haga caso. Y, segundo, porque nadie mejor que él debería saber que el ingreso promedio de un país está lejos de ser un medidor legítimo si no se consideran tres datos previamente: cómo está distribuida la riqueza dentro de ese país; qué pasa con el promedio de ingresos per cápita cuando se considera sólo a la población que vive al otro lado del hiato entre las clases altas y los pobres; y el hecho simple de que quienes mueren en la desnutrición y la miseria en un país como el Perú son tan víctimas de la pobreza como quienes mueren por los mismos motivos en un país como Ruanda o como Haití.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Por supuesto, ningún país que esté empezando a salir, estadísticamente, del grupo de los más pobres, debería aceptar que su futuro dependiera de la ayuda humanitaria extranjera. Y está claro que, si el Perú está saliendo de la pobreza, aunque sea con gran lentitud, no es debido a las donaciones humanitarias, sino debido a factores de otro tipo. Pero hay que recordar datos como el del exministro de producción de Chile, un economista insospechable de ser enemigo de la economía de mercado, quien, estudiando el caso peruano, declaró apenas el año pasado que con nuestro ritmo de crecimiento y manteniéndose el modelo económico imperante (que ninguno de nuestros políticos parece demasiado inclinado a cambiar), el Perú sólo podría ejecutar una reducción drástica de la pobreza y de la pobreza extrema en un siglo, y que la única manera de modificar ese terrible destino (el destino de la pobreza secular) era la implementación de programas de desarrollo y asistencia social que el Perú no puede poner en marcha sin ayuda internacional.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Por eso, la recomendación de Bill Gates debería discutirse con cuidado. Y debería discutirse de manera especial cuál es la moral detrás de la sugerencia: una cosa es que un filántropo poderosísimo decida cuál es la dirección en la que quiere proyectar su ayuda; otra muy distinta es proponer que un país en particular, cuyo caso ese filántropo no ha estudiado jamás con especial detenimiento, se vea afectado súbitamente por la voluntad de una sola persona o por los proyectos de una sola persona. El boom inmobiliario de los barrios ricos de Lima no ha modificado crucialmente la situación del resto del país; las inversiones extranjeras ayudan a que, en la estadística, el país parezca menos pobre, pero muchas veces esas inversiones no sólo no ayudan a los más pobres sino que los atropellan y destruyen su derecho a cierta calidad mínima de vida (las inversiones mineras, por ejemplo, suelen aniquilar el hábitat de comunidades campesinas). Hay medio millón de niños con desnutrición crónica en el Perú y que sólo el 6% de esos niños vivan en la capital hace muy claro que las cifras limeñas modifican sustancialmente los promedios nacionales: si se descontara Lima, resultaría que los promedios de desnutrición crónica de las provincias del país son perfectamente comparables con los de algunos de los países más pobres del mundo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Y a eso me referí cuando escribí, líneas arriba, que es necesario discutir la moral detrás de la sugerencia de Bill Gates: porque la vida humana no es cuestión de promedios nacionales, sino que tiene un valor individual, e, individualmente, contándolos uno por uno, en el Perú hay más niños con desnutrición crónica que en varios países africanos. (Incluso si nos quedamos en el ámbito de las estadísticas, el peruano promedio ingiere menos calorías que los habitantes de Surinam, Costa del Marfil, el Congo, Mali, Bermuda, Honduras o El Salvador).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;No digo esto porque se me ocurra llevar la discusión a un plano distinto, sino porque quiero llevar la discusión a los mismos términos en que Gates la ha planteado: “Todas las vidas valen lo mismo” (“All lives have equal value”), ha dicho. Y luego ha agregado que no tiene sentido darle “ayuda a países como Perú, un país con un mediano nivel de ingresos, mientras hay niños que mueren de malaria y gente que no recibe medicinas para el Sida”. &lt;span lang="EN-US"&gt;("When you give aid to countries like Peru, a middle-income country, while there are children dying of malaria and people who do not get medicines for AIDS, the result is quite different. When you help these countries with a sufficient level of wealth you have to ask why, why do you support it?”). &lt;/span&gt;Y la respuesta debería ser: porque todas las vidas humanas valen lo mismo y los niños que mueren de hipotermia y tuberculosis en los inviernos andinos no valen menos que ningún otro. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;No es que los peruanos queramos evadir la responsabilidad de solucionar nuestros propios problemas y depender de la ayuda extranjera; no lo estamos haciendo. Es que hay infinitas disparidades e injusticias, incluyendo una divisoria étnica y unas formas de marginación que Gates no puede descubrir mirando un cuadro estadístico, pero sobre las cuales debería informarse antes de convocar a la comunidad internacional a sacar al Perú de la lista de los destinatarios de su ayuda.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-783119595091739264?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/783119595091739264/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=783119595091739264' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/783119595091739264'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/783119595091739264'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/bill-gates-y-los-ninos-del-peru.html' title='Bill Gates y los niños del Perú'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-2211515826193129097</id><published>2012-02-24T14:06:00.000-05:00</published><updated>2012-02-24T14:06:36.545-05:00</updated><title type='text'>Pequeño misterio</title><content type='html'>...&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-rvuMHTibm8Y/T0ffO7_DFBI/AAAAAAAADv8/ewjJOr_sqJs/s1600/yag.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://1.bp.blogspot.com/-rvuMHTibm8Y/T0ffO7_DFBI/AAAAAAAADv8/ewjJOr_sqJs/s400/yag.jpg" width="241" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Este es el afiche de una película. ¿Alguien puede identificar de qué película se trata? Pista: es una película europea pero el tema original (de donde surgió la película) es peruano ciento por ciento. Ojalá alguien le atine; pero, si no, igual yo les cuento después cuál es la respuesta y la historia detrás de ella.&lt;br /&gt;...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-2211515826193129097?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/2211515826193129097/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=2211515826193129097' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/2211515826193129097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/2211515826193129097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/pequeno-misterio.html' title='Pequeño misterio'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-rvuMHTibm8Y/T0ffO7_DFBI/AAAAAAAADv8/ewjJOr_sqJs/s72-c/yag.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-7868343867625481601</id><published>2012-02-22T14:14:00.000-05:00</published><updated>2012-02-22T14:14:16.594-05:00</updated><title type='text'>¿Progresista y misógino?</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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Yo soy, más bien, alguien que de joven estuvo más inclinado al centro y a la derecha y que con los años han descubierto que hay cosas más interesantes y más decentes para hacer en un país como el Perú que esperar que el tiempo solo resuelva la injusticia mientras uno goza de los privilegios de la injusticia.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Eso me permite un privilegio distinto, sin embargo: yo no siento ninguna afinidad con los izquierdistas que siguen emperrados en un profundo conservadurismo cultural, que sería más justo no llamar siquiera conservadurismo porque es, más bien, un primitivismo retrógrado; ninguna afinidad con esas izquierdas que eligen qué tipo de tiranía desprecian y qué tipo de tiranía idolatran, qué líderes mesiánicos son detestables y qué líderes mesiánicos son dignos de una ciega idolatría, qué crímenes sociales son denunciables y sobre cuáles vale más la pena quedarse en silencio o mirar en otra dirección.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;A mí me parece francamente detestable que políticos como Chávez, Morales, Correa o incluso, en su momento, Lula da Silva, reciban como aliado y como amigo a criminales notorios como el presidente de Irán, que Chávez y Castro defiendan a monigotes genocidas como Gadafi, que potencias mundiales utilicen su poder en preservar dictaduras como la de Siria, y que líderes locales de la izquierda peruana no se atrevan a enmendarles la plana, a declarar abiertamente que el apoyo a delincuentes como esos no puede ser otra cosa que una vergüenza, un despropósito y una deslegitimación de sus propios discursos igualitarios y de sus propios ideales supuestamente democratizadores.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Cuando gente como Chávez o Castro muestran, al mejor estilo de los tiranos norcoreanos, que aquello que llaman procesos revolucionarios no son más que el primer paso de tiranías hereditarias, y hacen girar sus gobiernos en torno a la noria del culto a la personalidad, cualquier cosa que digan sobre ideales de igualdad y democratización se convierte en una trivial caricatura. ¿Por qué tendría la izquierda, una izquierda legítima y defensora real de esas causas que en los labios de otros son meros lemas sin fondo ni verdad, por qué debería la izquierda continental, digo, defender esa caricatura y nuclearse alrededor de unos líderes que no representan sino los peores rasgos de un populismo autoritario que le ha hecho más daño que cualquier otra cosa a los ideales de la izquierda en la región? La izquierda no necesita eso. La izquierda necesita deshacerse de ese lastre y asegurarse de que su ejecutoria futura esté signada por una moral desprendida de alianzas estúpidas y retardatarias.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Anoche vi el infame video (abajo) que muestra a Evo Morales coreando, en el marco de un carnaval tradicional, coplas de un aborrecible contenido machista y denigratorio para las mujeres bolivianas, para las que forman parte de su propio gobierno, las que forman organizaciones de defensa de los derechos de la mujer indígena en Bolivia, y, por supuesto, denigratorias para las mujeres en general. El supuesto ingenio del presidente-poeta habla de “quitarles el calzón” a sus ministras y de “llevarse a la cama” a las mujeres de un organismo de lucha contra la discriminación de las indígenas bolivianas. Quienes lo han defendido hacen notar que se trata del tiempo del carnaval, donde lúdicamente las jerarquías se invierten y la moral se pone de cabeza. Pero en un país como Bolivia, donde el abuso contra la mujer y, sobre todo, el desprecio y el abuso contra la mujer indígena, son pan de cada día, resulta torpe creer que una expresión machista y misógina supone la inversión de una jerarquía o la contradicción de los valores tradicionales: lo de Evo Morales es la simple y pura reafirmación de esos valores, cuando mucho liberada de las trabas de la corrección política. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;¿Esa es la izquierda que queremos en América Latina? ¿Una izquierda que por un lado proclama ideales de igualdad y justicia social mientras por otro reafirma abiertamente la desigualdad y la injusticia, y hace escarnio público de las víctimas y las somete a una nueva humillación? En el caso de Evo Morales, sumen a todo eso sus ideas acerca de cómo ciertos alimentos reducen “la virilidad de los hombres”, añádanle los discursos en que poco sutilmente marca distancias entre quechuas y aymaras (y su manipulación irresponsable de otros discursos raciales), agréguenle su intención de censurar ciertos libros del canon boliviano sin los cuales los bolivianos difícilmente podrían comprender la marcha de su historia y cómo han llegado a la situación en la que se encuentran, pongan todo eso junto a las fotos de Evo Morales abrazando al presidente de Irán, un régimen autoritario, violador consuetudinario de los derechos humanos, donde la vida misma de las mujeres está librada al capricho de los hombres, y después de hacer todo eso, díganme sinceramente si alguien puede creer que Evo Morales representa el afán progresista y democratizador que la izquierda tiene y debe siempre tener como bandera.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;iframe allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/Zyr0brXF9DI" width="420"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-7868343867625481601?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/7868343867625481601/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=7868343867625481601' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/7868343867625481601'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/7868343867625481601'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/progresista-y-misogino.html' title='¿Progresista y misógino?'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/Zyr0brXF9DI/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-7926490865522459989</id><published>2012-02-21T00:41:00.001-05:00</published><updated>2012-02-21T00:47:43.225-05:00</updated><title type='text'>Los estereotipos de Rosa María Palacios</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormalCxSpFirst" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;…&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;a href="http://redaccion.lamula.pe/files/2011/07/rosa-maria-palacios.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="162" src="http://redaccion.lamula.pe/files/2011/07/rosa-maria-palacios.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;Pensar que todos los ricos tienen dinero no es un estereotipo; pensar que todos los ricos desprecian a los pobres, en cambio, corresponde a una idea estereotípica; el hecho de que la idea sea verdadera cuando se predica sobre uno o más individuos en particular no hace que el estereotipo deje de ser tal. Decir que un rey belga condujo un genocidio en el Congo es expresar una proposición cierta; decir que los belgas tienen una particular tendencia genocida es estereotípico, como lo es decir que los ingleses son flemáticos, los franceses racionalistas, los japoneses calculadores, los alemanes autoritarios y los latinos apasionados: son generalizaciones simplificadoras. Esto puede sonar muy similar a lo que dice &lt;a href="http://www.larepublica.pe/columnistas/contracandela/estereotipos-20-02-2012" style="color: #990000;"&gt;Rosa María Palacios al inicio de este artículo&lt;/a&gt;, pero en verdad &amp;nbsp;lo que acabo de anotar sirve para decidir que el fondo del artículo de Palacios es increíblemente retorcido y a todas luces falso.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Si existiera la idea de que toda la gente de la farándula es superficial y tiene sus valores morales de cabeza, esa idea sería estereotípica, por el simple hecho de englobar en una proposición general un universo que es mucho más complejo y una esfera social en la que habitan innumerables personas que no corresponden a esa descripción. Si existiera la idea de que los hijos de la gente de la farándula son invariablemente racistas, soeces, maleducados, prepotentes, agresivos y se sienten superiores a los demás, esa idea sería también un estereotipo. Pero en el caso al que Rosa María Palacios alude no existe ninguna evidencia de que ese juicio preceda al hecho particular (es decir, que sea un prejuicio) ni de que, incluso después del hecho, la idea haya sido propuesta como una verdad general que ataña a todos los hijos de familias de la farándula.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;(Hagan memoria: ¿alguna vez han escuchado a alguien expresar algo así como "todos los hijos de los actores de la tele son racistas"?).&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Lo que ha ocurrido es mucho más simple: un muchacho se ha portado (a la luz de todas las evidencias mostradas hasta ahora) como un racista, prepotente, soez, agresivo y arrogante, y su madre, una actriz conocida, se ha referido a esas actitudes, con una sonrisa en los labios, como “palomilladas que todos hemos hecho alguna vez”. Y eso ha desencadenado acusaciones de racismo. Decir lo que acabo de decir no es estereotipar a nadie: es describir un hecho, sin que prejuicio alguno lo deforme ni lo condicione. Si eso fuera caer en el estereotipo, entonces la frase “el gobierno fujimorista fue altamente corrupto” sería un estereotipo antifujimorista, y la frase “los marcas asaltan gente” sería un estereotipo antimarca, pero también la frase “dos más dos son cuatro” sería un sospechoso estereotipo acerca de la conducta de los números dos cuando se reúnen en parejas.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Lo indignante del artículo de Rosa María Palacios es la manera calculadamente engañosa en que coloca en un mismo plano nociones que están en planos muy distintos. “Los serranos son sucios”, una idea que ella propone como ejemplo de estereotipo, ciertamente lo es: es uno de los estereotipos más tristes y ofensivos del racismo peruano. Pero si alguien usa epítetos racistas para ofender a quien cree inferior y marcar una diferencia con él y yo digo sobre ese alguien que es un racista, no lo estoy estereotipando: lo estoy describiendo en función de su conducta individual, y si una figura de autoridad en su vida elige llamar al hecho una “palomillada” y yo digo que esa persona está siendo irresponsable, eso también es la descripción justa de un hecho puntual, no una acusación estereotípica. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;La inmoralidad crucial del artículo de Palacios reside en la idea de que llamar racista al racista es equivalente a llamar sucio al cholo. Y como existe el juicio general de que Palacios es una persona inteligente, cabe preguntarse con qué objetivo usa una columna en un diario para difundir una idea tan atrozmente desviada de la verdad, especialmente en un país como el nuestro, que ya bastante tiene con el racismo como para que sus líderes de opinión quieran pasar el racismo por paños tibios. Ah, pero claro, entonces uno relee el artículo de Palacios y se encuentra con esas frases hacia el final: esas frases donde ella acusa de linchamiento y de conducir “juicios populares” a quienes “promueven las causas contra el racismo”. O sea que ahora, para Palacios, el problema no es el racismo (que tristemente ejemplifica el caso del que hablamos), sino la supuesta prepotencia de quienes luchan &lt;i&gt;contra él&lt;/i&gt;. Me pregunto: ¿no está Palacios construyendo un estúpido estereotipo?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: 150%; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-7926490865522459989?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/7926490865522459989/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=7926490865522459989' title='16 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/7926490865522459989'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/7926490865522459989'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/los-estereotipos-de-rosa-maria-palacios.html' title='Los estereotipos de Rosa María Palacios'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-2972026918763970098</id><published>2012-02-20T00:58:00.000-05:00</published><updated>2012-02-20T00:58:57.138-05:00</updated><title type='text'>El ¿intelectual? Abimael Guzmán</title><content type='html'>...&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_WpFCelCiZOI/SrMGAu2f-2I/AAAAAAAADO0/EhJinUUcA_Y/s1600/ABIMAEL_GUZMAN3.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="244" src="http://3.bp.blogspot.com/_WpFCelCiZOI/SrMGAu2f-2I/AAAAAAAADO0/EhJinUUcA_Y/s320/ABIMAEL_GUZMAN3.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;Hace poco el tema de la enseñanza escolar de nuestra historia reciente, y particularmente la enseñanza en los colegios de asunto de la violencia política de los ochenta y los noventa fue materia de discusión pública, aunque, víctima de la naturaleza espasmódica de los ciclos noticiosos, el debate cayó en nada, o en muy poco, prematuramente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una cosa que no suele subrayarse suficientemente (aunque sí lo hacía, entre otros, el querido y recordado Carlos Iván Degregori) es que la historia de Sendero Luminoso estuvo ligada desde sus orígenes y a través de los años con la cuestión educativa. Sendero Luminoso fue fundado por un profesor universitario de filosofía; entre sus líderes más sanguinarios hubo otros maestros que fueron discípulos suyos; los primeros intentos de articulación de una base instrumental de Sendero Luminoso se produjeron en escuelas secundarias del departamento de Ayacucho, a través de profesores; sus primeras escaramuzas políticas se dieron en ese nivel; Sendero Luminoso mantuvo por más de una década las infames escuelas populares donde a centenares de niños y adolescentes se les lavó, o más bien ensució el cerebro con consignas y dogmas tan estúpidos como arbitrarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por &lt;a href="http://la-fortaleza-de-la-soledad.blogspot.com/2012/02/solidaridad-con-el-escritor-rafael.html" style="color: #990000;"&gt;una carta pública que suscribe un grupo de escritores&lt;/a&gt; me entero de un hecho reciente, curioso, no poco prepotente y que quiero mencionar por su arbitrariedad. Quiero aclarar antes, porque se trata siempre de un tema delicado, que sólo tengo una fuente para enterarme del asunto, y que esa fuente es la misma carta a la que me refiero, firmada por autores como Daniel Alarcón y Miguel Gutiérrez. Según ella, el escritor Rafael Inocente, que es también un ingeniero zootécnico, ha sido separado de su cargo como director técnico del Instituto Tecnológico Pesquero por haber declarado en una antigua entrevista que Abimael Guzmán era un intelectual, y ese despido habría sido promovido por una campaña del diario &lt;i&gt;Correo&lt;/i&gt; y de su inefable director, Aldo Mariátegui.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una declaración así no parece razón suficiente para cortar la carrera de alguien que, al menos según se afirma en esa carta, estaba llevando adelante proyectos interesantes y originales en su sector. La afirmación de que Abimael Guzmán fuera un intelectual no es en sí misma ni una apología de sus ideas ni mucho menos una suscripción o una adhesión a sus acciones. Es una observación objetiva, que algunos juzgarán correcta, otros falsa y otros banal; yo creo que es banal aclarar que un homicida masivo es un intelectual y creo que es banal recordar como filósofo a quien usó dos o tres lugares comunes del totalitarismo maoísta para articular la ideología que sustentó el mayor crimen de la historia del Perú; pero si uno llama intelectuales a los maestros universitarios de filosofía, la banalidad de la proposición no basta para volverla falsa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sucede es que los intelectuales pueden ser buenos o mediocres, pueden ser relevantes o irrelevantes, agudos o superficiales y, ciertamente, pueden ser también inteligentes o idiotas, cultos o ignorantes, y su impacto en la sociedad puede ser positivo o puede ser destructor. El hecho de que Abimael Guzmán fuera, de oficio, un intelectual no lo salva de caer en el segundo término de cada una de esas oposiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Por eso me parece sorprendente que la carta de los escritores que denuncian la injusticia de lo hecho con Rafael Inocente se empeñe en demostrar que Abimael Guzmán es una persona inteligente para demostrar que es un intelectual, hasta el absurdo de citar como prueba un pasaje del célebre libro de Simon Strong sobre Sendero Luminoso: "Guzmán fue el mejor alumno del tercer grado, el tercero en el cuarto  grado, y el segundo en el quinto grado. Sacaba siempre las mejores notas  en conducta y orden". Por favor: la inteligencia no es privativa de los intelectuales, los intelectuales no son todos ellos particularmente inteligentes, y francamente no sé qué tienen que ver las notas de primaria con la condición de intelectual de alguien).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquiera que lea las tesis de Guzmán, sus textos, sus declaraciones en la miserable "entrevista del siglo" de &lt;i&gt;El Diario&lt;/i&gt;, y que lea todo eso desde un cierto conocimiento de los temas sobre los cuales habla, tiene que notar de inmediato que Guzmán es una máquina de lemas incoloros y paporreteos inconducentes, incapaz de articular una reflexión que vaya más allá de la ceguera fanática, poco menos que un orate cuyas teorías sobre la sociedad peruana sólo podían ser practicables si primero se destruía por completo esa sociedad, no porque eso fuera un gesto revolucionario, sino porque cada idea suya es un lecho de Procusto, una máquina hecha de guillotinas: sus ideas sólo tendrían sentido (y un sentido atrofiado y aborrecible) en un país que nunca existió, que no existe y que afortundamente jamás existirá, un país que sólo habita en su mente alucinada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, a riesgo de sonar contradictorio, quiero extender una cosa que dije antes: Abimael Guzmán es un intelectual, sí, pero sólo en el sentido oficioso, burocrático y tramital; en el sentido trascendente en que un intelectual es alguien que, más allá de otras virtudes o de otros defectos, por todos los medios a su alcance intenta comprender el mundo que tiene en frente suyo, que formula hipótesis y las transforma al ver que no coinciden con la realidad, que está dispuesto a que esa realidad influya en sus ideas hasta reformarlas y convertirlas en algo más, en ese sentido, digo, Abimael Guzmán es cualquier cosa &lt;i&gt;excepto&lt;/i&gt; un intelectual. Por eso es tan difícil seguir la evolución de las ideas de Guzmán y tan claro, en cambio, seguir las de cualquier verdadero filósofo: porque en Guzmán no hay evolución sino una maniática repetición. Eso, sin embargo, vuelve a subrayar la banalidad de la afirmación de Rafael Inocente, pero sigue sin convertir al escritor en cómplice, discípulo o defensor de Guzmán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué comencé este post hablando de la relación entre nuestra violencia política y la educación peruana? La respuesta puede decepcionar a muchos, porque me lleva de regreso a un asunto que me obsesiona a mí pero que parece no interesar a muchos en el Perú de hoy, donde todo lo que suena académico parece sospechoso y desconfiable: yo creo que si el Perú tuviera una academia bien constituida, es decir, un sistema universitario coherente, riguroso, democrático y extenso, y un sistema escolar consistente, correctamente estructurado y funcional, Sendero Luminoso jamás hubiera existido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no lo digo en el sentido general e idealista en que queremos creer que un país educado es un país que está indefectiblemente salvado de la violencia (pocos países más contundentemente academicistas que Alemania en los años treinta), sino en un sentido más coyuntural y particular: ninguna academia seria hubiera permitido que un cero a la izquierda de la filosofía como Abimael Guzmán, un incoherente disparatado incapaz de percibir el mundo moralmente, accediera a la posición de jefe de un departamento de filosofía en una de las universidades cruciales del interior del país, mucho menos tratándose de una universidad nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La academia peruana fue la primera en brindar a Abimael Guzmán un poder simbólico que provenía, irónicamente, de unas credenciales provistas por el Estado y que lo colocaban en la posibilidad de influir sobre las mentes de muchos jóvenes maestros y aun más jóvenes estudiantes. El sistema escolar peruano fue quien dio a Sendero Luminoso el circuito propicio para la expansión y la diseminación de sus ideas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien: ¿qué cosa se ha hecho en el Perú, en los últimos treinta años, para modificar esa situación? Nada. O al menos nada positivo: nuestro sistema universitario es un desastre, uno de los menos serios del planeta, sobrepoblado de promotores de la educación que en otros países no obtendrían licencias ni para montar un circo. Y nuestros colegios... Todos sabemos las cosas que pueden pasar en nuestros colegios. Quienes se preocupan por un resurgimiento de fenómenos como en del Sendero Luminoso, no deberían concentrarse en la caza de brujas al estilo Aldo Mariátegui: deberían invertir su tiempo en montar campañas para que el Perú tenga un sistema educativo digno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Nota: Dicho sea de paso, espero que Rafael Inocente recupere su trabajo como ingeniero zootécnico en el organismo estatal, pero quiero recordar a mis lectores que yo de Rafael Inocente sólo he recibido insultos y vulgares desplantes. Confío en que es mejor zootécnico que escritor, sin embargo, y que también, tarde o temprano, en su trabajo como autor, reemplace la banalidad con ideas).&lt;br /&gt;...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-2972026918763970098?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/2972026918763970098/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=2972026918763970098' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/2972026918763970098'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/2972026918763970098'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/el-intelectual-abimael-guzman.html' title='El ¿intelectual? Abimael Guzmán'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_WpFCelCiZOI/SrMGAu2f-2I/AAAAAAAADO0/EhJinUUcA_Y/s72-c/ABIMAEL_GUZMAN3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-2140905118378952169</id><published>2012-02-19T01:21:00.000-05:00</published><updated>2012-02-19T01:21:02.226-05:00</updated><title type='text'>Claudia Llosa</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:OfficeDocumentSettings&gt;   &lt;o:AllowPNG/&gt;  &lt;/o:OfficeDocumentSettings&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt; 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No llegué a enterarme de nada en particular sobre el proyecto y, de hecho, cuando un par de años después vi la película, &lt;i&gt;Madeinusa&lt;/i&gt;, no recordé de inmediato que alguien ya me había hablado de ella antes de que fuera filmada.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Pasados algunos años, Claudia Llosa se ha convertido en la cineasta central de la nueva generación en el Perú, y, no sólo a mi juicio sino al juicio de muchos, en la más original y sofisticada directora de nuestra historia fílmica, con tan solo dos largometrajes y un par de cortos entre los cuales está el que acaba de proporcionarle por segunda vez un premio en el festival de cine de Berlín (y que yo, como la mayoría, no he podido ver todavía). Sus películas han logrado algo que, en las artes peruanas, resulta cada día más insólito: llamar la atención del público general y, a la vez, generar debate intelectual, aunque sea uno menor que el que merecen, aunque sea un debate que a ratos derrapa e ingresa en el terreno del ataque indiscriminado. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Su trabajo es polémico de verdad, no polémico en ese sentido triste y devaluado con que se suele usar el término en la prensa y en las redes sociales peruanas, donde se le llama “polémico personaje” al mentiroso, al racista, al delincuente, al estafador, y se le llama “idea polémica” a lo estrambótico, al prejuicio, al insulto, a la hipocresía y al descaro.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;La obra de Claudia Llosa es polémica porque nos enfrenta con ideas e intuiciones acerca de nosotros y de nuestro mundo que no hemos considerado antes, que se alejan de nuestro primer instinto y chocan contra nuestro sentido común; es polémica porque a veces nuestra reacción inicial ante ella es el rechazo, la negación (o la represión), pero la siguiente reacción es la duda y de inmediato la discusión, a veces la discusión íntima, la que uno sostiene consigo mismo: es polémica no sólo porque nos confronte con otros, sino sobre todo porque nos enfrenta con nosotros mismos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Claudia Llosa no nos pinta el cuadro que esperamos y no nos encandila con la repetición de una falsa grandeza peruana libre de conflictos; no nos conforta, no nos hace soñar que somos más de lo que somos (y sin embargo nos hace más de lo que somos), no nos hace más fácil vivir y no permite que nos olvidemos de las enfermedades de la nación: su dedo apunta hacia nuestros problemas, señala desencuentros, hace presión en las partes que nos pueden doler más: en la violencia social, en la marginación cultural, en el desprecio de género, en la segregación racial, en los abusos del estado, en la brutalidad de nuestras relaciones como comunidad. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Y además hace algo que sólo consiguen los grandes artistas: inventa un lenguaje propio para decir lo que tiene que decir, un lenguaje suyo en el que confluyen muchos, porque una sola lengua heredada le es insuficiente, un lenguaje que puede intrigar a la gente del pueblo, al crítico más riguroso y al espectador extranjero (no lo digo pensando en los jurados europeos, sino en decenas de estudiantes americanos a los que les he mostrado sus películas); pero es un lenguaje que también puede subyugarlos a todos y que nos pone a conversar. Yo no tengo dudas de que, si hubiera más peruanos como ella, el Perú sería un país inmensamente mejor; y eso no tiene nada que ver con los premios que reciba: sus películas son un triunfo en sí mismas.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-2140905118378952169?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/2140905118378952169/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=2140905118378952169' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/2140905118378952169'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/2140905118378952169'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/claudia-llosa.html' title='Claudia Llosa'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-6417829215381712892</id><published>2012-02-18T13:27:00.001-05:00</published><updated>2012-02-18T14:11:04.086-05:00</updated><title type='text'>El problema del periodismo</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormalCxSpFirst" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpFirst" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;...&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpFirst" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;a href="http://kevin.lexblog.com/uploads/image/journalism%20law%20career%20for%20law%20grad.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://kevin.lexblog.com/uploads/image/journalism%20law%20career%20for%20law%20grad.jpg" width="263" /&gt;&lt;/a&gt;Entre las cosas más insólitas (e insólitamente repetidas) que me han dicho en las últimas semanas en respuesta a los textos que publico en mi blog hay una que me llama mucho la atención, y que casi siempre asume una forma como esta: “Se ve que a Faverón le sobra el tiempo para escribir”. O como esta: “¿Este tipo no tiene nada más que hacer que escribir?”. Aquí va un dato que tal vez valga la pena tener en mente la próxima vez que alguien quiera formularme, directa o elípticamente, esa peculiar acusación: el dato es que &lt;i&gt;yo soy escritor&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Pero este texto no es sobre mí. Es sobre algo que creo que está detrás de ese tipo de señalamientos, que son dichos con desconfianza, dichos como si se estuviera frente a algo sospechoso. Por supuesto, nadie le espetaría a Paolo Guerrero que invierta su tiempo en jugar fútbol y entrenar; nadie le objetaría a Claudia Llosa que tenga tiempo para filmar cortometrajes entre película y película; nadie se quejará (obviamente nadie se quejará) de que Gastón Acurio inaugure una nueva cadena de restaurantes cada año. Pero sí podemos objetarle a un escritor que escriba y a un intelectual que use su tiempo en pensar.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Y yo creo que la objeción que se me hace no es de mala fe ni es fingida ni es intrigante; pero creo que viene de personas que suponen que un escritor que escribe y un intelectual que reflexiona no está trabajando. Y creo que el hecho de que, como es claro, la mayor parte de las cosas que muchos escritores escriben no les representa mayor ganancia (así como la mayor parte de las reflexiones de un intelectual no se traduce en regalías y salarios), ese hecho, digo, hace que la cosa se vuelva, ante los ojos de muchos, no más inocente ni más altruista, sino incluso más sospechosa. Porque, incluso si admiten que el escritor y el intelectual está produciendo, les parece raro que en muchos casos no esté produciendo por dinero o no esté produciendo dinero.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Pienso que esa es una de las manifestaciones más atroces del pragmatismo del dinero y una de las consecuencias más terribles de la moral del capitalismo: que cada vez les mezquina más a los intelectuales, y sobre todo a los humanistas, un lugar válido en la sociedad, porque parecen seres que arrogantemente se sitúan, o se sitúan al menos parcialmente, un tanto afuera de los circuitos del comercio y del negocio. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Casi paradójicamente, por otro lado, pienso que todo eso se vincula con la manía seudo-progresista (pero en verdad retardataria) de asumir que el fruto del trabajo de artistas e intelectuales no les pertenece a ellos, porque no ha sido creado dentro de la única lógica prevalente hoy: la del dinero. Irónicamente, entonces, en los pocos casos en que un intelectual podría acogerse a la lógica del mercado y vivir de su trabajo (que tantos otros no ven como un trabajo real), ese derecho se les regatea: “abajo los derechos de autor”, “abajo los derechos de reproducción”.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;No es difícil entender, así, por qué la sociedad recorta cada vez más los espacios donde los intelectuales podrían ejercer su trabajo y poner en juego los conocimientos adquiridos en años y a veces en décadas de estudio (pero el estudio de las humanidades no es un trabajo real, asumo, para muchos). Por eso buena parte de la sociedad asume que cualquiera con dos dedos de frente y algo de sentido común puede remplazar a un crítico literario, a un antropólogo, a un sociólogo, etc., dentro de los mismos campos en que esas personas se especializan.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;A raíz de una frase mía referida a Gastón Acurio y el concurso de Caretas (“cocinero a tus sartenes”), no ha faltado tampoco quien me saque al fresco con una acusación: ¿cómo puede opinar así alguien que ejerció durante años el periodismo sin haber estudiado periodismo, sin ser un especialista en periodismo? La pregunta me parece válida y no sé si la respuesta complacerá a muchos, pero mi impresión es que, en el Perú claramente pero también en buena parte del mundo, el ejercicio real del periodismo no implica casi ningún conocimiento especializado. Hasta allí, no estoy haciendo una crítica: hay que notar que yo reclamé que los jurados del concurso fueran críticos y escritores, no que hubiera que estudiar literatura, por ejemplo, para escribir cuentos y escribir novelas. La exigencia sería absurda. La literatura es una demostración de que ciertos ejercicios intelectuales no funcionan a partir de la adquisición de un saber a través de la academia. Pero sí es poco menos que imposible imaginar a un buen escritor que no lea en grandes cantidades, literatura y otras cosas, un escritor que no sea poco menos que una maniático consumidor de textos. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Mi crítica real al periodismo es que, en sociedades como la nuestra, es uno de los motores de la idea de que académicos, intelectuales, humanistas y especialistas en general son prescindibles. En mis años como periodista, en los años en que fui editor de la revista Somos, por ejemplo (los años finales del gobierno de Fujimori, excepto los últimos meses), descubrí que la gran diferencia entre los periodistas formados en el periodismo y los que tenían una formación intelectual en otros campos pero ejercían el periodismo, es que a los primeros les costaba mucho tiempo, años, llegar a ser especialistas en algo, mientras que los que tenían otra base profesional adquirían el conocimiento del oficio periodístico en un dos por tres. Los mismos periodistas de formación se quejaban muy pronto, tras empezar a ejercer el oficio, de que en sus universidades les habían enseñado dos o tres cosas y nada más, pero que, en su conocimiento de los campos que debían cubrir (política, artes, cultura, relaciones internacionales, temas legales o policiales, incluso temas deportivos), su formación era pobre y casi inexistente.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Hay un terreno, sin embargo, en el que todos los periodistas de carrera deberían tener una ventaja clave sobre los que vienen de otros terrenos, y no es en la capacidad de investigación (un historiador, un antropólogo, un crítico literario, son investigadores por formación), sino en el asunto de la ética periodística y los límites de lo público y lo privado, en la coyuntura de reconocer qué cosa es materia periodística y qué cosa es violación de la privacidad y de la intimidad, en el tema de cuáles son las cosas que un periodista puede y debe hacer para descubrir información y qué cosas no puede hacer, y en el asunto crucial de cuándo un periodista puede opinar, comentar, juzgar, sobre qué base de conocimiento puede y debe hacerlo, sin que su impulso a la información se convierta en desinformación de cara a su audiencia. Da la impresión, lamentablemente, que muchos periodistas salen de la universidad con un enorme desequilibrio entre los dos polos: la cacería de información les parece infinitamente más relevante que la ética.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Una crítica muy frecuente que se les hace a los periodistas es que su manejo del lenguaje parece ser insuficiente, defectuoso, y que eso es inadmisible. En cualquier lugar del mundo, pero sobre todo en un país como el Perú, donde el bilingüismo, las variantes dialectales, la multiplicación de modalidades del idioma, son todas ellas cosas presentes y reales, esa crítica es bastante injusta, porque detrás de ella suele esconderse la indignación ante el hecho de que los medios de información empleen periodistas nacidos dentro de una variante del español que no es la dominante o la estándar o como sea que se llame al español que habla la clase media alta de la capital. Sí se puede exigir claridad, pero no se tiene que exigir homogeneidad.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Son otras dos cosas, entonces, las que sí se debe reclamar de un periodista: primero, que no quiera remplazar con su sentido común o con un conocimiento empírico limitado el conocimiento que podría y debería buscar en los especialistas; segundo, que recuerde que sí hay una cosa que él o ella puede enseñarle a sus colegas, digamos, “improvisados”: el contenido de esos cursos de ética periodística que los otros no han tomado en sus universidades. Y claro, dentro de esos dos márgenes, no hay que espetarle a un periodista que cómo así tiene tanto tiempo para andar buscando y divulgando noticias; sería como espetarle a un escritor que cómo así tiene tiempo para escribir.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;En medio de la discusión sobre los cocineros y la literatura, me sorprendió que, entre las decenas de personas que fueron entrevistadas sobre el tema, hubiera chefs, publicistas, escritores, actores, futbolistas, congresistas, cantantes y promotores de espectáculos, pero no hubiera un solo crítico literario, cuando se supone que el rol de los críticos era un punto central del supuesto debate. Ese es un buen ejemplo de los dos pecados a los que me refiero: una falta ética (hay que recoger la opinión de todas las partes implicadas) y un atropello contra el conocimiento especializado (hay que preguntar a quienes pueden responder técnicamente, porque la idea es ampliar el conocimiento del público, no congraciarse con el prejuicio o con lo que el lector quiere escuchar).&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-6417829215381712892?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/6417829215381712892/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=6417829215381712892' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/6417829215381712892'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/6417829215381712892'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/el-problema-del-periodismo.html' title='El problema del periodismo'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-4573574015608345961</id><published>2012-02-18T00:43:00.002-05:00</published><updated>2012-02-18T02:28:58.531-05:00</updated><title type='text'>Amistad y amiguismo en la literatura</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormalCxSpFirst" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;...&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://media-1.web.britannica.com/eb-media//21/130821-050-55D6A23D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="245" src="http://media-1.web.britannica.com/eb-media//21/130821-050-55D6A23D.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;i&gt;Inquisiciones&lt;/i&gt;, el primer libro de ensayos de Jorge Luis Borges, vendió cincuenta ejemplares. Los restantes, el mismo Borges los tomaba de la editorial y los llevaba consigo, dos o tres a la vez, y entonces iba a los cafés y preguntaba en el guardarropas cuál era el abrigo de Fulano y cuál era el sobretodo de Mengano y colocaba un ejemplar en sus bolsillos: quería que ciertas personas a las que admiraba lo leyeran. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Pocos le hicieron caso, algunos lo leyeron, otros habrán tirado el librito por ahí (y lo habrán recuperado como quien desentierra un tesoro, veinte años más tarde, en alguna segunda hilera de sus bibliotecas). Borges, sin embargo, tenía amigos, algunos de ellos muy influyentes en el mundo literario, y varios se dedicaron a criticarlo positivamente, a mencionar su nombre y recomendar su obra. Los acusaron de amiguismo, pero, al parecer, su opinión prevaleció.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;De la primera novela de Juan Carlos Onetti, &lt;i&gt;El pozo&lt;/i&gt;, se imprimieron quinientos ejemplares, en una de esas ediciones que hoy la gente llama “artesanales”. Se vendió sólo un puñado de ellos. Casi todos los ejemplares se amarillaron y se pudrieron en la única librería montevideana que aceptó ponerlos a la venta. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Durante la siguientes décadas, los amigos de Onetti repitieron mil veces que &lt;i&gt;El pozo&lt;/i&gt; era una obra maestra y que Onetti era un genio. Casi veinticinco años más tarde, dos de esos amigos, Emir Rodríguez Monegal y Ángel Rama, publicaron una segunda edición, con prólogo del segundo, cuando Onetti ya era un consagrado y en el mundo se le empezaba a ver como el gran antecedente del Boom. Lo habían consagrado, en gran medida, ellos mismos, durante los años anteriores. ¿Es necesario decir que los acusaron de amiguismo?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Hay una cosa que la gente no suele entender en relación al mundo de la literatura: es que los escritores suelen hacerse amigos de los escritores a los que admiran, por lo menos cuando son sus coetáneos y los tienen a la mano; que la admiración suele ser la base de su amistad. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;No sé si es justo preguntarse si el escritor X habla bien del escritor Z porque es su amigo, pero sé que la pregunta es un poco impertinente porque nace de la sospecha y no pasa por ningún tipo de razonamiento. En cambio, es perfectamente razonable pensar que el escritor X y el escritor Z se han vuelto amigos porque encuentran cada uno en el otro una afinidad. Es razonable porque esa es exactamente la misma manera en la que todos los mortales hacemos amigos. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Yo, por lo menos, puedo decir algo sobre mí: no tengo amigos a los que no admire, sean amigos dentro o fuera de la literatura. Mis amigos pueden estar seguros de que hay algo en ellos que aprecio profundamente, y que no son mis amigos por obra del puro azar.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Por supuesto, un escritor también admira a otros escritores que no son sus amigos, eso ni siquiera vale la pena aclararlo. Y, sin embargo, en un sentido más trascendente y amplio de la noción de amistad, esa afirmación puede ser extrañamente falsa: ¿no es algo pasmosamente semejante a la amistad lo que un lector fervoroso y constante siente por un autor al que admira? ¿No es por eso que un lector puede sentirse orgulloso (al menos a mí me sucede a cada instante) de que un escritor a quien nunca ha conocido en persona publique un gran libro, escriba un notable artículo, ofrezca una declaración inteligente, casi como si se tratara del mismo orgullo que uno siente cuando descubre o redescubre el valor de un familiar, de un amigo cercano?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;“A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires” es una frase de Borges que miles de bonaerenses repiten como si fueran las sabias palabras de su abuelo. Cuando Onetti murió, un artista gráfico diseñó sobre el techo de un edificio de su ciudad un cartel gigantesco que decía: “Onetti es Montevideo” (es la foto que ilustra este post). Pero Buenos Aires y Montevideo ignoraron a Borges y a Onetti cuando empezaron a publicar sus obras. Esa gran amistad que muchos bonaerenses y montevideanos sienten en la sangre cuando piensan en Borges y en Onetti no debe de ser muy distinta de la que sintieron las hermanas Ocampo o Emir Rodríguez Monegal cuando declararon genios a sus amigos. Por alguna parte hay que empezar; también las amistades populares y populosas que con el tiempo comparten millones de personas pueden comenzar en la mesa de un café o en la sala de una casa. No hay razón para sospechar de ellas.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Por supuesto, no faltará quien diga que este artículo es una defensa mía ante acusaciones similares y que además es hiperbólica porque yo no soy amigo de ningún genio universal (quizá de alguno en ciernes). Pero yo no creo que valga la pena considerar a la amistad un tabú en ningún campo de la experiencia humana, así que escribo sobre esto con la misma libertad con que escribo sobre cualquier otra cosa. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Es cierto: en el colmo de la paranoia, yo he sido acusado de ser amigo de mis amigos y de hablar bien de ellos. Como si lo contrario fuera la actitud moral que debe asumirse: hablar mal de los amigos o soterradamente odiarlos de todo corazón. Me queda un consuelo: he escrito críticas negativas de libros de amigos a los que aprecio y admiro, y, como tengo la suerte de no haber perdido la amistad de ninguno por mis críticas, siento el íntimo orgullo de no haberme equivocado al darles mi amistad.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-4573574015608345961?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/4573574015608345961/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=4573574015608345961' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/4573574015608345961'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/4573574015608345961'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/amistad-y-amiguismo-en-la-literatura.html' title='Amistad y amiguismo en la literatura'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-9192000395826015342</id><published>2012-02-16T17:21:00.001-05:00</published><updated>2012-02-16T17:27:40.693-05:00</updated><title type='text'>El racismo y las conciencias tranquilas</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormalCxSpFirst" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;…&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;a href="http://library.thinkquest.org/28172/s.13.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="314" src="http://library.thinkquest.org/28172/s.13.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;Es notable que un incidente racista ocurrido en Lima cause una indignación masiva entre los peruanos. La cosa no deja de ser inquietante e incluso un poco misteriosa, sin embargo, porque sabemos que tan masivo como esa indignación es el racismo y tan masivo como ese racismo es el número de incidentes racistas que se producen en todo el país día a día y que, quizás porque no tienen un ingrediente farandulesco o porque no se prestan tan obviamente para el escarnio de una figura pública o porque no son propicios para titulares grandilocuentes, pasan no desapercibidos sino flagrantemente obviados por la prensa y por la opinión pública.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Es bueno que ciertos episodios nos traigan a la conciencia la realidad del racismo pero es indispensable tener en mente, en todo momento, que no hay un acto racista que sea menos relevante que otros, que sea menos condenable o más apto para el olvido. Si la manifestación de rechazo poco menos que multitudinario que ha merecido este hecho en particular fuera una constante ante cada hecho racista, el Perú sería un país mejor. Pero para llegar a ese punto tendríamos que decidir todos como nación y cada uno como ciudadano que estamos hartos de vivir en un país segregacionista, marginador, clasista, sexista, donde las personas no solo moran en espacios distintos, espacios que parecen universos ajenos, sino que habitan categorías diferentes, cada cual con un lugar diverso en la jerarquía social y cada uno, según más abajo se encuentre en esa pirámide, con menos y menos derechos que los demás.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Para que ese rechazo fuera real, los que están más arriba tendrían que renunciar a lo que, silenciosa pero activamente, consideran sus derechos de casta, de rango, de clase y también de raza. La manera evidente de hacerlo es boicoteando cada espacio social segregacionista. Eso no significa disfrutar una tarde de happening progre disfrazándose de “andino” ante la puerta de un cine: significa no poner un pie en ese cine. Significa dejar de entrar a cada restaurant y cada discoteca que acepta a unos y rechaza a otros debido a su apariencia; a cada club que divide sus baños y sus camarines en “caballeros”, “damas” y “empleadas”. Y sí, también significa por lo menos expresar una cierta incomodidad en cada casa en la que el cuarto de la empleada sea más pequeño que el closet de la señora.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Se debe denunciar a instituciones como la Escuela Naval, cuyo “examen de presencia” es un filtro para asegurarse de que no haya oficiales cholitos. Se debe denunciar a cada noticiario de la radio y de la televisión que jamás haya contratado a un locutor o a un conductor con acento serrano porque cómo va a ser una figura de autoridad alguien que “no sabe hablar”. Se debe denunciar a cada productora de telenovelas que prefiera modelos de pasarela para los papeles de sirvientas porque una mujer que verosímilmente pueda lucir como una empleada doméstica no es suficientemente atractiva para los millones de peruanos que prefieren la fantasía a la realidad.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Luchar contra el racismo no es darle una lección a Celine Aguirre, o al hijo adolescente de Celine Aguirre, y luego regalarle nuestra sintonía a un programa cómico que se construye enteramente sobre estereotipos raciales; regalarle nuestros votos a un candidato presidencial que piensa que la gente de los Andes es idiota porque en la altura su cerebro no se oxigena; comprar ejemplares de un diario como &lt;i&gt;Correo&lt;/i&gt;, que cuenta entre sus méritos el haber recibido el premio a la columna periodística más racista del planeta, y consagrar al director de ese diario, Aldo Mariátegui, con un programa propio en la televisión (y hablo del mismo individuo que se mofaba en una primera plana del “mal español” y los errores ortográficos de una mujer de los Andes que tiene el español como segunda lengua y que jamás recibió del país la oportunidad de una educación decente).&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Es mucho más fácil, claro, convivir con el racismo. Tratar con desprecio a un policía o a un sereno o a un funcionario público porque es cholo, tratar como niños a mujeres y hombres adultos porque son cholos, faltarle el respeto a un maestro de colegio porque es cholo, creerse con derecho a decidir cómo han de vestirse las empleadas domésticas porque son cholas: eso es racismo, claro. Pero vivir con todo ello sin que esa realidad nos sofoque, reservándonos la indignación para casos que vemos a través de una pantalla y para casos en que podemos concentrar la culpa en dos o tres personas como si el racismo no fuera el pan de cada día de millones de peruanos, eso no es luchar por la igualdad, eso no es estar en contra del racismo. Eso es lavarse la conciencia para seguir como siempre. Porque no se puede estar contra el racismo &lt;i&gt;en silencio&lt;/i&gt; y sólo romper el silencio cuando hacerlo se pone de moda. La moda pasa, el racismo queda.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Si los peruanos pensaran que todo acto racista es igualmente repudiable, entonces entre los &lt;i&gt;trending topics&lt;/i&gt; del Twitter no estaría el nombre #CelineAguirre; estaría la palabra #racismo, y no estaría por dos días: estaría todo el tiempo, todos los días, y el tema sería discutido y debatido en los muros de Facebook los trescientos sesenta y cinco días del año, no un par de días sí y sesenta días no, hasta el siguiente micro-escándalo, y los programas de televisión tendrían que hablar de ello todo el tiempo, y esos programas no estarían conducidos por gente que se presta alegremente a la farsa del blanqueamiento de la televisión peruana sin denunciarla &lt;i&gt;jamás&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Es necesario comprender todo eso y comprender que el problema del racismo no es un asunto de tener buen corazón o mal corazón, sino un problema político, social y educativo. El mismo que hizo que la inmensa mayoría de los muertos de la guerra fueran cholos, indios, provincianos, que sus cuerpos fueron casi la totalidad de los que fueron a dar en fosas comunes, y que ahora se discuta el perdón de los criminales sin siquiera preguntar a los deudos; el mismo problema detrás de los regímenes de servidumbre y explotación; el mismo problema detrás del atropello contra las consultas populares; el mismo de los niños condenados a la minería informal. Evitar que ocurra otra bronca en un cine ocasionada por un puñado de mocosos maleducados no está de más, es importante: pero ¿quién le va a decir a ese mocoso que el racismo es malo, inmoral e imbécil si al mismo tiempo permitimos todo lo demás? ¿Con qué legitimidad moral lo vamos a hacer?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-9192000395826015342?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/9192000395826015342/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=9192000395826015342' title='21 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/9192000395826015342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/9192000395826015342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/el-racismo-y-las-conciencias-tranquilas.html' title='El racismo y las conciencias tranquilas'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-2440916054283691274</id><published>2012-02-15T12:33:00.001-05:00</published><updated>2012-02-15T17:31:57.131-05:00</updated><title type='text'>Finlandia y el hijo de Celine</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormalCxSpFirst" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;...&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;a href="http://media.smithsonianmag.com/images/Finland-Kirkkojarvi-School-631.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="152" src="http://media.smithsonianmag.com/images/Finland-Kirkkojarvi-School-631.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;Siento que he escrito este post antes, decenas de veces; pero es el tipo de asunto sobre el cual vale la pena volver a escribir cada vez que se presenta la oportunidad. Un grupo de adolescentes de clase media va a un cine limeño; los chicos hacen alboroto, hablan a gritos, causan desmanes (manipulan un extinguidor, por ejemplo); una pareja de adultos de origen humilde les pide que guarden compostura: uno de los chicos se dirige a la señora con un insulto racista. La señora reacciona extralimitándose, le da una cachetada; el chico devuelve el golpe; el esposo de la mujer interviene, recibe más insultos racistas; reacciona aun más violentamente, golpea al muchacho, lo saca a rastras de la sala. La seguridad del cine hace poco, el público interviene poniéndose del lado de los muchachos (quien interviene más activamente es un amigo de los padres del chico).&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;La madre del muchacho resulta ser una estrella de la tele así que la cosa trasciende y termina en un reportaje con entrevistas a los adultos involucrados, en un programa nocturno. La madre es Celine Aguirre Morales. Sus declaraciones indignadas, vía skype desde Miami, se dirigen todas a acusar la violencia de la reacción pero, notoriamente, ignoran todo lo hecho por su hijo y sus amigos. Es más, le ponen paños tibios a cualquier cosa que venga de ellos: “son chicos, qué chico no se porta mal, tú y yo nos hemos portado mal de chicos también”. O: “nadie educa a mis hijos, de la educación de mis hijos me ocupo yo”. Las preguntas que le formula el conductor del programa (su colega, Carlín) no incluyen ninguna alusión a algo que debería ser central: los epítetos racistas. A pesar de eso, es justo decir que el programa recoge las declaraciones de los adultos que se sintieron naturalmente ofendidos por esos insultos. (Y hay que reconocer que no podemos estar seguros de la veracidad de &lt;i&gt;ninguna&lt;/i&gt; de las versiones).&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Obviamente, cualquiera que actúa violentamente contra un menor de edad (es más, cualquiera que emplea una violencia desmedida en una situación en que nada parece hacerla necesaria) merece una pena. Celine Aguirre, seguramente influida por el lugar donde está cuando se produce la entrevista, hace notar: “si eso pasara en Estados Unidos estos sujetos irían a parar a la cárcel”. Sin duda así sería. Pero también en Estados Unidos los chicos estarían en un grave problema: agredir verbalmente a una persona con insultos racistas también es un delito, uno que no desaparece porque el agresor sea menor de edad. Es cierto: la educación de los chicos está en manos de los padres y ni siquiera los padres tienen derecho a usar forma alguna de violencia para ejercerla. Pero la educación de los padres podría comenzar, claramente, en una sociedad como la peruana, por hacer ver a los hijos que menospreciar a alguien en función de su raza, o su origen social, o su pertenencia étnica, es fundamentalmente inmoral y que en muchos casos particulares configura un delito.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Esa educación no puede consistir simplemente en la (justa) acusación contra el que reacciona excesivamente sin incluir una lección acerca de la tremenda injusticia que implica un ataque racista. En el Perú, es común la práctica de convertir al cholo, al indio, al mestizo, al pobre, en un ser inferior, cosa que se transparenta en el lenguaje: niños, adolescentes, jóvenes y adultos de las clases medias y altas que esperan un trato deferente de parte de la gente del pueblo; que se reservan el “usted” para cualquier adulto que identifican como de su propio nivel social o de un nivel superior pero que les hablan de “tú” a adultos e incluso a ancianos que juzgan de un nivel social inferior; señoras y señores que acostumbran a sus hijos a que la empleada doméstica es “la chica” o “la muchacha” aunque tenga cuarenta, cincuenta, sesenta, setenta años. En la práctica, el peruano pobre, más aun si es un mestizo, un provinciano, un cholo, un indígena, un migrante del interior del país, sobre todo si su condición económica es precaria, y más aun si se trata de una mujer, es infantilizado, tratado como un niño o como una niña, como alguien que no ha crecido, que no es un adulto pleno, como sí lo son los amigos de papá, los profesores, los doctores, las señoras que visitan a la abuela. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;El único antídoto es la educación, pero la verdadera educación: el ejemplo de limpieza y de justicia horizontal en el trato cotidiano de los padres a todo el resto de los miembros de la sociedad, por ejemplo. La abolición de los mandiles blancos, los cuartos de la servidumbre, los baños para empleadas. Pero también la otra educación, la colegial, la escolar: la lectura. Porque nada de lo que estoy diciendo es algo que no se haya dicho ya desde hace décadas, desde hace un siglo. Nada de lo que estoy diciendo pasaría desapercibido para un chico inteligente que tuviera la oportunidad de leer en el colegio a Alegría, a Arguedas, a Mariátegui. Nada de lo que digo sería novedad para alguien que leyera, con la guía inteligente de un buen maestro, &lt;i&gt;La casa verde&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Conversación en La Catedral&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;La ciudad y los perros&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Un mundo para Julius&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Duque&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Redoble por Rancas&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Rosa Cuchillo&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;En octubre no hay milagros&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Todas las sangres&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;El mundo es ancho y ajeno&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;El problema del indio&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;El sueño del pongo&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Por supuesto, como he dicho muchas veces, esa educación es hoy imposible en el Perú porque los programas de lectura escolar han sido puestos en manos de negociantes a los que les importa un bledo qué cosa leen los chicos, con tal de que cualquier cosa que lean se la compren a ellos. Y porque en el Perú la educación escolar está mayoritariamente en manos de profesores mal formados, sin instrumentos de trabajo, que viven poco menos que a salto de mata con salarios ínfimos y trabajan en la precariedad absoluta. Les quiero proponer un ejemplo que tal vez algunos de ustedes desconozcan pero que, a mi juicio, deja muy en claro cuán importante es cambiar la situación de los maestros de escuela.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Hay dos países en el mundo que según todas las estadísticas contemporáneas les han sacado una larga distancia al resto de las naciones del planeta en cuanto a los resultados que se obtienen en sus escuelas. Uno es Corea del Sur y el otro es Finlandia. Lo curioso es que sus sistemas educativos son enormemente opuestos: Corea del Sur es el país que exige a los escolares la más dura carga horaria y el mayor número de trabajos y horas extra: doce horas de escuela suele ser la media para cualquier estudiante de colegio, y normalmente todo el tiempo que les queda es el que necesitan para completar tareas adicionales. El sistema en Corea del Sur, entonces, puede ser visto como una exacerbación de los métodos tradicionales: clases en gran cantidad, muchas tareas, mucho repaso, mucha memoria, etc. Pero lo sorprendente es el caso finlandés.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Finlandia, el otro gran éxito educativo mundial, es el país que menos horas de clase exige y uno de los pocos en que el currículum de los cursos es mayoritariamente elegido por cada maestro, ajustándose a un mínimo de exigencias: unos pocos textos que son obligatorios y muchos textos que cada profesor de escuela elige; poco tiempo en el aula pero tiempo de gran calidad; pocas lecciones dictadas por el maestro pero mucha discusión, incluso en los años iniciales de la secundaria. ¿Cuál es el secreto para que tanta liberalidad dé resultados excepcionales? Lo que sucede es que en Finlandia el gobierno ha colocado estándares muy altos para los salarios de los maestros, lo que ha convertido automáticamente la profesión de maestro de escuela en la más buscada: las facultades de educación son las que más postulantes reciben y, en proporción, las que menos postulantes aceptan, de manera que la profesión se ha vuelto, relativamente en poco tiempo, increíblemente prestigiosa. La más prestigiosa del país.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Alguien que consigue un título de maestro encuentra trabajo y se trata de un trabajo excelentemente remunerado. Miles de personas que, en función de sus altas notas escolares, buscarían en otros países estudiar derecho o medicina o computación, en Finlandia buscan ser profesores de colegio. Esas mismas personas se vuelven modelos para sus alumnos, que quieren seguir sus pasos. El resultado es una sociedad reflexiva, pensante, cada vez más concentrada en su educación, donde casi todas las formas de prejuicio que lastran a otras sociedades han desaparecido. Adicionalmente, como prácticamente todos los maestros de escuela en Finlandia son excelentes profesionales, nadie tiene la necesidad de buscar colegios particulares caros, ni nadie siente que al no colocar a su hijo en un colegio particular le está quitando la posibilidad de una buena educación. Consecuencia: los colegios particulares han acabado por desaparecer y la educación se ha vuelto gratuita (quizá en el Perú se podría usar, más bien, un sistema de escalas de pagos, como los que tienen muchas universidades).&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;En el Perú, se ha tratado de exigir un mejor nivel de conocimiento a los profesores, lo que obviamente está bien, pero no se les ofrece ninguna recompensa significativa a cambio, más allá de la de poder mantener sus puestos de trabajo, con salarios que siguen siendo paupérrimos, y lo que se obtiene de todo eso es que los maestros, los mismos que tienen en sus manos la educación de nuestros niños, son vistos (en una sociedad donde la única medida del éxito es el éxito económico), como figuras deplorables, fracasos, contraejemplos, ejemplos de lo que un chico no quiere ser cuando sea grande. El caso finlandés es todo lo contrario: aprovechando de manera justa la realidad del sistema capitalista, del que difícilmente nos podemos librar, se ha hecho ver a los chicos que el puro conocimiento y la capacidad de transmitirlo son un camino válido para el reconocimiento social, que el saber en sí mismo es un valor y que el amor por el conocimiento lo es también, que ese valor es traducible en estatus y en prestigio, que un maestro es el eslabón crucial en la cadena de crecimiento cultural, social, político de un país.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-2440916054283691274?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/2440916054283691274/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=2440916054283691274' title='57 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/2440916054283691274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/2440916054283691274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/finlandia-y-el-hijo-de-celine.html' title='Finlandia y el hijo de Celine'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>57</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-683534451974676365</id><published>2012-02-14T00:42:00.002-05:00</published><updated>2012-02-14T00:45:41.223-05:00</updated><title type='text'>Borges, meses antes de su muerte</title><content type='html'>...&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-xIresQkzRuw/Tznya2uOPvI/AAAAAAAADvw/5-LAt5sk3T0/s1600/bb.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="180" src="http://3.bp.blogspot.com/-xIresQkzRuw/Tznya2uOPvI/AAAAAAAADvw/5-LAt5sk3T0/s320/bb.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;Si Jorge Luis Borges nos dio algunas de las ficciones cruciales de las letras latinoamericanas y se convirtió, yo creo que sin duda alguna, en el intelectual de lengua española más influyente del siglo veinte a nivel mundial (busquen la huella de Borges en Derrida, en Foucault, en Lyotard, en Kristeva, en Eco, en Paul de Man, en Baudrillard: la encontrarán de inmediato), los latinoamericanos le hemos dado a Borges por lo menos dos regalos injustos, infelices, arbitrarios y por completo inmerecidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primero, obviamente, es consagrar como su poema más conocido un texto huachafo que &lt;a href="http://patioazul.blogspot.com/2007/03/el-falso-poema-de-borges-y-la-falsa.html" style="color: #990000;"&gt;jamás fue escrito por Borges&lt;/a&gt; y que Borges hubiera encontrado, quizás, indigno incluso de su personaje más caricaturesco, el Carlos Argentino Daneri de "El Aleph".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo es el lugar común según el cual Borges eligió no denunciar la crueldad de la dictadura argentina y murió convertido en un apañador de fascistas y torturadores, sin protestar. "Al final Borges se convirtió en un facho", es la manera en que esto último suele ser resumido. Y quien lo dice aprovecha para poner cara de desprecio, y si se lo dice a un admirador de Borges, pone además cara de sospecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ellos les recomiendo que lean este artículo que Borges escribió para la agencia EFE, que fuera publicado en 1985 por &lt;a href="http://beta.clarin.com/juicio-a-las-juntas/Borges-juicio-encontro-infierno_0_364763777.html" style="color: #990000;"&gt;&lt;i&gt;Clarín&lt;/i&gt;&lt;/a&gt; y que consta en el volumen &lt;i&gt;Textos recobrados (1956-1986)&lt;/i&gt;. Lo reproduzco completo, con la esperanza de que al menos una frase permanezca en la memoria de muchos: "No juzgar y no condenar el crimen sería fomentar  la impunidad y convertirse, de algún modo, en su  cómplice". Este es el artículo de Borges, escrito meses antes de su muerte:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote class="tr_bq"&gt;"He asistido, por primera y última vez, a un juicio oral. Un  juicio oral a un hombre que había sufrido unos cuatro años de prisión,  de azotes, de vejámenes y de cotidiana tortura. Yo esperaba oír quejas,  denuestos y la indignación de la carne humana interminablemente sometida  a ese milagro atroz que es el dolor físico. Ocurrió algo distinto.  Ocurrió algo peor. El réprobo había entrado enteramente en la rutina de  su infierno. Hablaba con simplicidad, casi con indiferencia, de la  picana eléctrica, de la represión, de la logística, de los turnos, del  calabozo, de las esposas y de los grillos. También de la capucha. No  había odio en su voz. Bajo el suplicio, había delatado a sus camaradas;  éstos lo acompañarían después y le dirían que no se hiciera mala sangre,  porque al cabo de unas "sesiones" cualquier hombre declara cualquier  cosa.&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote class="tr_bq"&gt;"Ante el fiscal y ante nosotros, enumeraba con valentía y con  precisión los castigos corporales que fueron su pan nuestro de cada  día. Doscientas personas lo oíamos, pero sentí que estaba en la cárcel.  Lo más terrible de una cárcel es que quienes entraron en ella no pueden  salir nunca. De éste o del otro lado de los barrotes siguen estando  presos. El encarcelado y el carcelero acaban por ser uno. Stevenson  creía que la crueldad es el pecado capital; ejercerlo o sufrirlo es  alcanzar una suerte de horrible insensibilidad o inocencia. Los réprobos  se confunden con sus demonios, el mártir con el que ha encendido la  pira. La cárcel es, de hecho, infinita.&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="bb-article-body"&gt;&lt;blockquote&gt;"De las muchas cosas que oí  esa tarde y que espero olvidar, referiré la que más me marcó, para  librarme de ella. Ocurrió un 24 de diciembre. Llevaron a todos los  presos a una sala donde no habían estado nunca. No sin algún asombro  vieron una larga mesa tendida. Vieron manteles, platos de porcelana,  cubiertos y botellas de vino. Después llegaron los manjares (repito las  palabras del huésped). Era la cena de Nochebuena. Habían sido torturados  y no ignoraban que los torturarían al día siguiente. Apareció el Señor  de ese Infierno y les deseó Feliz Navidad. No era una burla, no era una  manifestación de cinismo, no era un remordimiento. Era, como ya dije,  una suerte de inocencia del mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¿Qué pensar de todo esto? Yo,  personalmente, descreo del libre albedrío. Descreo de castigos y de  premios. Descreo del infierno y del cielo. Almafuerte escribió: Somos  los anunciados, los previstos hay un Dios, si hay un punto omnisapiente;  ¡y antes de ser, ya son, en esa mente, los Judas, los Pilatos y los  Cristos! Sin embargo, no juzgar y no condenar el crimen sería fomentar  la impunidad y convertirse, de algún modo, en su  cómplice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Es de  curiosa observación que los militares, que abolieron el Código Civil y  prefirieron el secuestro, la tortura y la ejecución clandestina al  ejercicio público de la ley, quieran acogerse ahora a los beneficios de  esa antigualla y busquen buenos defensores. No menos admirable es que  haya abogados que, desinteresadamente sin duda, se dediquen a resguardar  de todo peligro a sus negadores de ayer".&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-683534451974676365?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/683534451974676365/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=683534451974676365' title='11 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/683534451974676365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/683534451974676365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/borges-meses-antes-de-su-muerte.html' title='Borges, meses antes de su muerte'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-xIresQkzRuw/Tznya2uOPvI/AAAAAAAADvw/5-LAt5sk3T0/s72-c/bb.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-8872787160147577665</id><published>2012-02-13T01:04:00.000-05:00</published><updated>2012-02-13T01:04:39.732-05:00</updated><title type='text'>¿Equilibrio perfecto?</title><content type='html'>...&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-JqdPhCbn-ug/TzimoUfdjlI/AAAAAAAADvo/mLUYYr4dDec/s1600/aa.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="203" src="http://2.bp.blogspot.com/-JqdPhCbn-ug/TzimoUfdjlI/AAAAAAAADvo/mLUYYr4dDec/s320/aa.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;¿Recuerdan el caso reciente de Josefina Townsend renunciando a la conducción de un noticiario de televisión, y a su trabajo en la emisora, debido al sesgo de tendenciosa parcialidad que el medio y el programa evidenciaban bajo la conducción de quienes controlan hoy el grupo El Comercio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hecho fue aplaudido por su honestidad y por su valor ético, sobre todo porque se producía dentro de un gremio, el periodismo peruano, que todavía no ha hecho ni la centésima parte de lo que tendría que hacer para redimirse de la vergüenza de su actuación (de la actuación de buena parte de él) durante la dictadura de Fujimori.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se interpretó como un gesto moral individual, pero obviamente tuvo una resonancia social, que, nada sorprendentemente, la mayoría de la prensa nunca puso en relieve: Josefina Townsend no estaba renunciando simplemente a un trabajo y manteniendo la limpieza de su currículum, sino que estaba renunciando a un rol público, el de alguien que podía legitimar con su imagen y su nombre la evidente corrupción de un medio de comunicaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los canales de televisión suelen recurrir a lo que en apariencia luce como una práctica incuestionable: contratar periodistas reconocidos como locutores o narradores de noticias. Detrás de eso se esconde una mecánica menos transparente: suele tratarse de periodistas que, dentro de los límites de su contrato, asumen sólo la posición de quienes "leen" noticias escritas por otro y "conducen" programas que otra persona dirige.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, no es necesario un periodista de investigación ni un periodista de opinión para simplemente leer noticias ajenas. ¿Por qué se recurre a ellos? La explicación superficial es que, en ciertas circunstancias, ellos habrán de formular cuestionamientos, preguntas, indagar un poco más allá de la superficie, repreguntar en circunstancias en que un reportero de campo no encuentra el ángulo más interesante, etc. La explicación menos superficial es que los noticiarios necesitan ser identificados al menos con un rostro y un nombre reconocibles y que esos conductores prestan ese rostro y ese nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el público general, la realidad presentada a través de un noticiario viene, por decirlo así, validada, firmada y refrendada, por el prestigio del conductor. Allí es donde colapsa el doble juego: no se trata simplemente de leer noticias redactadas por otro; se trata de dar validez a la versión de la realidad que ese otro está presentándole al público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que está sobre la mesa, entonces, es un asunto de poder simbólico: la prensa en general es mal vista por gran parte de los peruanos; para que las noticias dadas por esa prensa tengan cierto peso y cierta influencia, necesitan un actor que las suscriba públicamente y cuya suscripción tenga valor en sí misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El conductor de un programa de noticias puede aceptarlo, pero llega un punto en que debe decidir si es lícito, ético y profesional seguir haciéndolo y debe evaluar si puede influir para que los discursos del medio y del programa sigan una ruta legítima. Es decir, debe decidir si acepta que el ventriloquismo de la estación lo utilice como simple fachada o si va a actuar como un periodista con responsabilidad profesional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos nosotros hemos vivido la experiencia: la desbordante maquinaria de mentiras y falacias del fujimorismo utilizó a periodistas activamente corruptos pero también utilizó, quizá en mayor medida, a periodistas que pasivamente dejaron que un discurso tendencioso o abiertamente falso llegara al público a través de sus labios. Muchos de esos (redactores, locutores, conductores, entrevistadores) fueron capaces de regalarse de tal manera y seguir proyectando un aura de honestidad. El fenómeno persiste, se ha vuelto común, está en todos los niveles de la prensa peruana hasta hoy y es simplemente inaceptable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay unos cuantos que juegan una charada incluso peor: conducen programas de televisión que tuercen la realidad, regatean la información, tapan el sol con un dedo, pasan por alto notorios y masivos acontecimientos públicos, y, por otro lado, mantienen columnas en la prensa escrita donde aluden a los mismos hechos que ocultan en las pantallas, con lo cual le pasan un plumero por encima a su imagen y pueden seguir adelante con lo otro. Ocultan la verdad en programas vistos por cientos de miles de personas y la revelan parcialmente en columnas que son leídas por una centésima parte de ese público. El equilibrio perfecto, pero un equilibrio que colinda con la hipocresía y que olvida ejemplos como el de Josefina Townsend, Raúl Tola y varios más.&lt;br /&gt;...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-8872787160147577665?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/8872787160147577665/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=8872787160147577665' title='11 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/8872787160147577665'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/8872787160147577665'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/equilibrio-perfecto.html' title='¿Equilibrio perfecto?'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-JqdPhCbn-ug/TzimoUfdjlI/AAAAAAAADvo/mLUYYr4dDec/s72-c/aa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-1676046837937388767</id><published>2012-02-11T14:28:00.000-05:00</published><updated>2012-02-11T14:28:48.699-05:00</updated><title type='text'>"Cocinero a tus sartenes"</title><content type='html'>...&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.como-limpiar.com/wp-content/uploads/2011/06/sarten-300x300.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://www.como-limpiar.com/wp-content/uploads/2011/06/sarten-300x300.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Como todos ustedes, me he pasado la vida viendo casas, entrando en casas, saliendo de casas, y sé qué casas me gustan y sé qué casas no me gustan. Como todos, yo también he entrado en centenares de edificios, en decenas de cines, en montones de centros comerciales, en aeropuertos, en complejos habitacionales, en estadios, y sé cuáles me gustan y cuáles no me gustan. Pero ciertamente, como la mayoría de ustedes, yo no sé nada de arquitectura. Sospecho, igual que ustedes, que hay cosas que un arquitecto ve en un edificio que yo soy incapaz de ver y mucho menos capaz de evaluar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, aunque he leído muchísimos libros, calculo haber entrado en un número de casas que excede largamente el número de libros que he leído. Otra observación obvia: casi siempre estoy dentro de un edificio o rodeado de edificios, mientras que la mayor parte del tiempo no estoy "dentro" de libro alguno. Pero los libros los he estudiado y los edificios no. Eso quiere decir que, en términos llanos y sencillos, tengo una cierta capacidad de distinguir un edificio que me complace de uno que no, pero no sé distinguir un diseño coherente, juicioso, adecuado, que aproveche al máximo sus posibilidades estéticas y funcionales, de uno que sea menos exitoso en esos aspectos. Eso se debe a que mi tipo de experiencia con las casas no es una experiencia de la aquitectura, sino una experiencia de uso, que no se basa en un saber técnico ni en un saber intelectual: disfruto o no disfruto de un espacio construido, pero no sería capaz de juzgarlo con la capacidad de un experto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos comemos, pero no todos podemos arbitrar un concurso gastronómico; muchos tomamos vino pero no tenemos los elementos de juicio para diferenciar uno bueno de uno malo (sólo uno que nos gusta de uno que no, y yo ni eso); nos vestimos todos los días pero eso no nos convierte en jueces aptos para una pasarela vanguardista. Los espacios donde un creador (de lo que sea) somete su trabajo a un juicio del que depende la recepción de su obra no son espacios en los que valga la pena colocar como juez a alguien que es menos experto que los propios participantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(El contraejemplo más citado en días recientes es el de los festivales de cine, donde se considera la opinión del simple espectador. Pero es un ejemplo inexacto: el premio del público suele ser un honor de popularidad que se otorga aparte del gran premio del concurso. ¿Que en los jurados suele haber escritores y artistas plásticos que no son cineastas? Los artistas plásticos han sido parte de la historia del cine desde su inicio y la mayor parte de las películas que vemos empiezan en la mesa de un guionista, es decir, un escritor dedicado a un género literario particular).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso Iván Thays ha salido en defensa de la permanencia de Gastón Acurio en el concurso de &lt;i&gt;Caretas&lt;/i&gt;. Habría que ver cuál sería la reacción de mi amigo Iván y de los demás si de pronto el premio Herralde pusiera en su jurado de novela al súper chef español Ferran Adriá o si el Booker fuera otorgado por el columnista de cocina de &lt;i&gt;The Guardian&lt;/i&gt;; habría que ver cuál sería la reacción si la Academia Sueca decidiera contar en la elección del Premio Nobel de Literatura el voto de los cocineros del palacio de la familia real. ¿Que estamos hablando de concursos de otra categoría? Obviamente: de la categoría que alcanzan los concursos serios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá de la enésima comprobación del chauvinismo fácil y violento de muchos peruanos, la bronca gastro-literaria deja una cosa más en claro: que entre los peruanos está cada vez más enraizada la idea de que, en las artes, en las humanidades, en la literatura, pero, poco a poco, también, en cualquier otra área, la opinión de los expertos es secundaria y el conocimiento especializado es descartable (motivo por el cual hay cuatro o cinco personas a las que los periodistas les preguntan acerca de absolutamente cualquier cosa, porque esperan de ellos una opinión fácilmente consumible y no más ilustrada que la propia). De hecho, si quieren comprobarlo, sólo deben hacer un ejercicio: ¿qué críticos literarios fueron consultados por los medios de prensa durante todo este lío? Puedo equivocarme, claro, pero hasta donde mi memoria llega la respuesta es &lt;i&gt;ninguno&lt;/i&gt;. (Bueno, a Daniel Salas lo invitaron a la radio pero no lo dejaron decir nada).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo que a mí respecta, de los tres o cuatro programas televisivos que tocaron el tema y se refirieron directamente a mí, sólo uno me invitó a una entrevista, pero lo hizo media hora después de que el conductor del programa lanzara unos cuantos insultos gratuitos contra mí via Twitter. (El pobre Beto Ortiz, a quien tuve que recordarle que yo sólo voy al circo en julio). ¿Y de los medios impresos y radiales? De esos nada; bien gracias: incluso cuando el tema de la discusión es el trabajo de ejercer la crítica literaria, los críticos son dejados de lado (y, ahora, reemplezados por cocineros). Bacán el país que estamos construyendo.&lt;br /&gt;...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-1676046837937388767?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/1676046837937388767/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=1676046837937388767' title='22 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/1676046837937388767'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/1676046837937388767'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/cocinero-tus-sartenes.html' title='&quot;Cocinero a tus sartenes&quot;'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>22</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-7779551817597243834</id><published>2012-02-10T00:33:00.000-05:00</published><updated>2012-02-10T00:33:47.346-05:00</updated><title type='text'>¿Una revolución peruana?</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormalCxSpFirst" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;…&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://inhabitat.com/wp-content/blogs.dir/1/files/2011/05/ManilaPaper-537x402.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="239" src="http://inhabitat.com/wp-content/blogs.dir/1/files/2011/05/ManilaPaper-537x402.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;La invención de la imprenta convirtió al libro en el vehículo por excelencia para llevar el texto hacia unos lectores que de otra manera no lo habrían tenido a su alcance. En el presente, el libro suele ser un obstáculo entre el texto y sus posibles lectores: lectores que podrían acceder al texto por medios electrónicos, gratuitamente, pero que se ven obligados a hacerlo onerosamente, pagando por productos culturales y artísticos y contenidos intelectuales que deberían simplemente ser puestos ante su mirada sin costo alguno.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Quienes saben que me opongo a todas las formas de piratería pensarán que me estoy contradiciendo. No es así. Creo que el respeto a los derechos de autor es la forma elemental de asegurar la producción de literatura, de investigación científica, de investigación académica, porque detrás de un texto que se produce en el presente hay una persona o un equipo de personas que invierten tiempo y dinero en crear esos contenidos. La piratería, es cierto, coloca al alcance del público productos que de otra manera pueden difíciles de conseguir, o que simplemente quedan fuera del alcance de quienes no pueden pagar por ellos. Pero la piratería atenta contra la posibilidad de los creadores de seguir produciendo, de seguir dedicando su tiempo al trabajo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Pero no ocurre lo mismo con la inmensa mayoría de la producción que ha sido impresa en el pasado y que, en virtud del simple transcurso del tiempo, ha quedado ya exceptuada de los derechos de autor, que tienen unos plazos fijos de vencimiento. En ese contexto, la discusión acerca de si el libro de papel debería o no ser remplazado por diversos medios electrónicos es una discusión banal, en gran medida porque es un debate en el que se oponen, por un lado, el acceso al conocimiento, y, por el otro, el puro fetichismo bibliómano, y esos dos conceptos son simplemente inconmensurables, incomparables: el primero está en el orden de lo moral y lo intelectual y el segundo en el plano del goce material (de un goce material vedado para las mayorías, además).&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;En países como el nuestro, mantener el fetichismo del libro en las escuelas, por ejemplo, es una trivialidad cuando se sabe que la otra opción (el texto online, el PDF, la simple fotocopia) pueden colocar en manos de millones un conocimiento que no está a su alcance si deben invertir el dinero que no tienen para adquirirlo, o si, para alcanzarlo, deben sacrificar necesidades materiales que no son remplazables por otros medios, como la alimentación, el vestido, el cuidado médico, la vivienda. El único asunto es encontrar un equilibrio: la distribución gratuita, por medios electrónicos, de todos los textos que puedan distribuirse sin violar los derechos de autoría y de reproducción de quienes los poseen, y el hallazgo de formas en que los textos nuevos sean de más fácil acceso, de acceso menos oneroso.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;El fetichismo del libro va a quebrarse tarde o temprano, de la manera en que cosas tan sencillas como la invención del MP3 y medios semejantes ha quebrado en gran medida el fetichismo de la música en soportes físicos. Hay ya, por supuesto, desde hace años, editores que han abierto el terreno para la edición de libros electrónicos, y millares de revistas que tienen sólo ediciones electrónicas con la opción de la descarga en PDF. Tengo entendido que, en el Perú, La Mula va a intentar algo similar. Es perfectamente imaginable que en un futuro no muy lejano la mayoría de los escritores publiquen sus obras por esos medios, de modo que el acceso del lector al texto sea más barato pero —esa es la idea—, justamente en función del abaratamiento, también más masivo, de modo que los dividendos que se pierdan al ofrecer productos de menor precio se recuperen y se superen largamente con la multiplicación de los lectores capaces de adquirirlos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;En otras palabras, el punto central de la discusión no debería ser ni la defensa del libro de papel ni la defensa de la piratería, sino la búsqueda de maneras innovadoras de comercializar la obra de creadores que merecen vivir de su trabajo, al mismo tiempo que se satisface el imperativo moral de colocar la mayor cantidad de conocimiento posible al alcance de la mayor cantidad de gente posible.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;El negocio editorial tal como existe ahora es básicamente el mismo desde inicios del siglo diecinueve (lo que ha cambiado, ha cambiado para peor: la multiplicación de los mediadores y la banalización producto de la competencia meramente comercial, la promoción del &lt;i&gt;best seller&lt;/i&gt;), y no existe ninguna razón para que ese campo crucial, uno de los motores esenciales de las transformaciones culturales de la modernidad y la postmodernidad, insista en funcionar como si el tiempo no pasara por él.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Lo más interesante para nosotros, para países como el Perú, es que en nosotros se puede originar una verdadera revolución del mercado editorial, al menos para lo producido localmente, porque ya toda la tecnología está creada: lo único que falta es la decisión de usarla; y porque nosotros tenemos, mucho más que cualquier país rico, la necesidad de encontrar soluciones: nosotros somos los que necesitamos crear lectores, porque casi no los tenemos, y porque necesitamos crear ciudadanos con derecho a la educación.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-7779551817597243834?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/7779551817597243834/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=7779551817597243834' title='11 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/7779551817597243834'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/7779551817597243834'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/una-revolucion-peruana.html' title='¿Una revolución peruana?'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-4999011173718883922</id><published>2012-02-09T16:35:00.000-05:00</published><updated>2012-02-09T16:35:37.288-05:00</updated><title type='text'>¡Muere, Vallejo! ¿A quién le has ganado?</title><content type='html'>...&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://i2.listal.com/image/1091723/600full-cesar-vallejo.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://i2.listal.com/image/1091723/600full-cesar-vallejo.jpg" width="237" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;En estos tiempos en que casi cualquier peruano que se declara intelectual o se dedica a la escritura como oficio es inmediatamente tachado de elitista y enemigo del pueblo, y cualquier escritor cuya obra parece particularmente compleja o de difícil comprensión es descartado por arrogante, impráctico, encerrado en una torre de marfil, incapaz de conectar con el resto del país, no está de más recordar a uno de los grandes íconos de la peruanidad: César Vallejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vallejo, como sabemos todos, no era solamente el cholo recio de Santiago de Chuco que extrañaba el amor de su andina y dulce Rita y evocaba los domingos en las claras orejas de su burro, de su burro peruano en el Perú (perdonen la tristeza). Vallejo era también un abstruso experimentador del lenguaje, un vanguardista entre los vanguardistas, que caminaba por un filo de navaja donde el lenguaje común se desarticulaba entre los ruidos de la modernidad y se rearticulaba de maneras insólitas siguiendo los principios del cubismo picassiano y los originales principios que él mismo iba descubriendo e imaginando minuciosamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vallejo era también un peruano que había decidido que su educación literaria y estética y política debía cortar con el ancla de lo exclusivamente peruano y de lo exclusivamente limeño, y continuar en España y en París. Y Vallejo era un marxista y un socialista, y era un admirador del surrealismo trotskista y alguien que decidió en algún momento que su lenguaje no podría representar lo humano general ni lo peruano particular si antes no era reinventado, destruido, reducido a escombros y rehecho en formas que hasta hoy resultan difíciles de comprender incluso para el más ilustrado académico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la complejidad en el arte es elitista y la renuncia a la comunicación inmediata es antipopular, entonces no hay un peruano más elitista ni un peruano más antipopular que el autor de &lt;i&gt;Trilce&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sin embargo, los peruanos leen, o al menos leían, a Vallejo. En las escuelas del Perú se leen, o más bien se leían, los poemas más herméticos y dificultosos de toda la lengua española, poemas que se cuentan entre los más abstractos y complejos de toda la poesía universal. Vallejo pudo haber quedado como una cifra muda de la intelectualidad peruana: uno de esos nombres que se mencionan pero no se estudian; todo en su obra parecía perfecto para ese cruel destino de la literatura que se juzga ajena, incomprensible, más allá del alcance de las mayorías. Pero no ocurrió así: la crítica literaria hizo lo posible por comprender y explicar a Vallejo, y muchas generaciones de peruanos se educaron en el esfuerzo de estar a la altura de la complejidad interpretativa que sus palabras requerían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, claro, si Vallejo estuviera vivo y produciendo esos u otros extraños experimentos de poesía humanística, sería visto como un elitista, acusado de impopularidad, señalado con el dedo por su desconexión con la cultura del pueblo; de hecho, lo sería mucho más que cualquier otro escritor peruano. Vallejo, sin embargo, ha sido, desde su conversión icónica en los años cuarenta, un poeta del pueblo, no porque escribió fácil para ser comprendido inmediatamente, sino porque le planteó a sus lectores un reto y los peruanos se esforzaron por estar a la altura de ese reto: maestros y niños de escuela aprendieron a encontrar entre las palabras oscuras de "Los nueve monstruos" la voz de alguien que les pedía ser más y ser mejores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces resulta difícil entender esa mecánica, pero no debemos perderla de vista nunca: &lt;i&gt;la literatura nos puede hacer ser más y ser mejores&lt;/i&gt;; la compleja literatura escrita por un mestizo que se educó en un colegio pobre de una provincia menesterosa puede ser una palanca para echar a andar con mayor brillo la inteligencia y la capacidad de comprensión emocional de otros niños que se educan en condiciones similares. Se puede hacer mucho por el país ofreciéndole al país no simples puentes de condescendencia sino difíciles puentes levadizos. No hay motivo para renunciar a eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, lamentablemente, Vallejo está convertido, cada vez más, en los colegios, en el autor de &lt;i&gt;Paco Yunque&lt;/i&gt;, su relato más sencillo, y alguien de quien se menciona que además de "Los heraldos negros" escribió otros poemas demasiado difíciles de entender. Y con eso se le está devaluando al nivel que los eternos simplificadores del mundo quieren que prevalezca en todo: el nivel de lo sencillo, de la ausencia de retos. Y mientras tanto, en nuestros colegios, cada vez más niños leen los libros de Javier Arévalo o de Gustavo Rodríguez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie grita "muera Vallejo", pero si hubiera un Vallejo de hoy escribiendo el &lt;i&gt;Trilce &lt;/i&gt;de hoy, le darían duro con un palo y duro también con una soga, por elitista. Y probablemente le preguntarían a quién le ha ganado y le sacarían en cara no ser famoso. Como el otro Vallejo, que murió sin gloria y en la miseria, después de hacerle a todos los peruanos uno de los regalos más grandes que alguna vez hayamos recibido.&lt;br /&gt;...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-4999011173718883922?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/4999011173718883922/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=4999011173718883922' title='12 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/4999011173718883922'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/4999011173718883922'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/muere-vallejo-quien-le-has-ganado.html' title='¡Muere, Vallejo! ¿A quién le has ganado?'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-2269598763912918772</id><published>2012-02-09T00:39:00.001-05:00</published><updated>2012-02-09T00:57:33.638-05:00</updated><title type='text'>Todos tienen derecho a leer</title><content type='html'>…&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;a href="http://t3.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcQ6eyZig50xzinboafXyDFesXRIloPRjFJO6phu5Nxba3dK0QcNbqS6w9AS" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://t3.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcQ6eyZig50xzinboafXyDFesXRIloPRjFJO6phu5Nxba3dK0QcNbqS6w9AS" /&gt;&lt;/a&gt;Con un presupuesto relativamente modesto de parte del Estado o incluso de una ONG que utilizara para ello fondos provenientes de donaciones ad hoc, en menos de dos años se podría colocar la inmensa mayoría de los textos literarios peruanos en internet y dejarlos a disposición de todos nuestros compatriotas, comenzando por los estudiantes, tanto los escolares como los universitarios. Los textos podrían presentarse en dos formatos: el propio del website y un documento adicional en PDF, de manera que obtener, por ejemplo, la poesía completa de César Vallejo en una edición confiable (incluso, por ejemplo, en la reproducción facsimilar de sus ediciones originales), costaría unos cuantos soles, y los padres de familia no tendrían que estar sujetos a ninguna tiranía de las editoriales. De hecho, si el colegio imprimiera &lt;i&gt;una sola vez&lt;/i&gt; el texto y permitiera que los estudiantes lo fotocopiaran, el precio se reduciría a una cantidad accesible para la inmensa mayoría, y donar fotocopias para los estudiantes que no tuvieran recursos ni siquiera para ello sería algo que cualquier peruano con cinco soles extra en el bolsillo podría hacer sin mermar en lo más mínimo su economía.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Para entender la viabilidad de lo que digo basta con tener una cosa en mente: el noventa por ciento del canon literario peruano está conformado por libros cuyos derechos de autor han vencido hace mucho o incluso libros que &lt;i&gt;durante siglos&lt;/i&gt; han sido de dominio público. Vallejo, por ejemplo, para continuar con el mismo ejemplo, entró en el dominio público, si no me falla la memoria, en 1988, año en que, por esa razón, comenzaron a multiplicarse las ediciones completas de su obra. Ya hay, además, decenas de sitios web donde libros enteros de autores peruanos y extranjeros están a disposición de quien quiera leerlos o reproducirlos. Para darle al asunto la uniformidad y la confiabilidad que un sistema educativo requiere hace falta tan solo un equipo de personas capaces que reúnan esos millares de textos en un solo lugar (otros países, como España, lo han hecho con todo su canon clásico, y con parte del canon latinoamericano), en el que se verifique un razonable nivel de calidad en las versiones, y que permita el ingreso libre de cualquier persona que desee o necesite hacerlo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;¿Existe alguna necesidad de que los estudiantes de un colegio estén obligados a leer “Paco Yunque” en una edición hecha a la carrera por un grupo de negociantes que convenzan a los directores del colegio (a cambio de dinero) de ordenar a los alumnos que compren esa edición y, de paso, que compren otros libros, elegidos con intereses personales y completamente secundarios, por esos mismos negociantes? La respuesta es muy sencilla: &lt;i&gt;no, no existe ninguna necesidad&lt;/i&gt;. Lo que importa es aproximar a los estudiantes a la lectura y construir guías de orientación para que los maestros sepan cómo manejar ese gran archivo online de manera que puedan organizar cursos y lecturas con un cierto sentido, con una cierta lógica.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Por otra parte, cualquiera que sabe algo de cómo funciona el mundo editorial peruano sabe que también los autores contemporáneos estarían gustosos de colaborar, acaso incluso donando por completo sus derechos autorales, por una razón muy sencilla: porque en el Perú se cuentan con los dedos de una mano los escritores cuyos libros, tras agotarse, son reeditados. Hay escritores clave del Perú de hoy, como Miguel Gutiérrez, Oswaldo Reynoso, Edgardo Rivera Martínez, Enrique Verástegui, Carmen Ollé y muchos, muchos otros, que tienen en su bibliografía algunos libros que no han sido reeditados jamás o que han sido editados quizá dos veces en dos o tres décadas. Estoy convencido de que muchos de ellos sabrían apreciar el valor de que sus textos lleguen de manera gratuita o casi gratuita a millares de lectores, más aun si se trata de niños de colegio o jóvenes universitarios. Quienes no aceptaran hacerlo, por supuesto, están en su pleno derecho, pero intuyo que la mayoría entendería que colocar su obra &lt;i&gt;anterior&lt;/i&gt; al alcance de la mayoría de los peruanos implica también un enriquecimiento para sus propias trayectorias y sería una inversión hecha por el bien de millones de personas que de otra manera no tendrían acceso a su trabajo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Bibliotecas y bibliotecas virtuales: no creo que exista una manera de negar que esa es la salida más práctica y también la más sencilla para colocar el conocimiento en las manos de las mayorías. Y aunque mis ejemplos se hayan reducido a la literatura, está claro que lo mismo vale para otros tipos de lectura. Como están la cosas ahora, el acceso a la lectura de los escolares peruanos está a la merced de dos tipos de negociantes: por un lado, los bandidos de las grandes editoriales que cobran precios excesivos a personas que no pueden costear los gastos de pagar 150 soles por un libro (sobre todo cuando tienen que comprar muchos libros y, en la mayoría de los casos, tienen que multiplicar ese gasto por dos o tres o cuatro, dependiendo de la cantidad de hijos que tienen en edad escolar), y, por otro lado, los pícaros explotadores del Plan Lector, que venden incluso libros de su propia autoría, convirtiendo el currículo escolar en una payasada a consecuencia de la cual los estudiantes acaban leyendo cualquier cosa que les sea impuesta sin criterio educacional alguno, forzados a comprar lo que no han elegido comprar. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Y dicho sea de paso: eso de forzar a la gente a comprar una mercancía que ella no ha decidido libremente adquirir, se parece desagradablemente a la vieja institución colonial del repartimiento de mercaderías.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Yo trabajo en una de las universidades de artes liberales más ricas de Estados Unidos. La mayoría de los alumnos de esta institución tienen medios de sobra para que sus gastos de materiales no sea una carga sobre sus hombros. Sin embargo, mis estudiantes, que adquieren en la librería de la universidad los libros necesarios para mi curso, o para cualquier otro curso, tienen la opción de revender esos libros a la universidad al final del semestre. La universidad los almacena y la siguiente vez en que el libro se vuelve lectura requerida en un curso, pone a la venta los ejemplares de segunda o tercera mano, a precios rebajados. Y el ciclo sigue: también esos libros pueden ser revendidos una vez más a la universidad. Lo mismo pasaba en la universidad donde estudié el doctorado, Cornell, una billonaria institución de la Ivy League; lo mismo pasa en el resto de la Ivy League: en Princeton, en Harvard, en Yale. Sin embargo, en el Perú, los estudiantes sin recursos de colegios pobres son obligados a adquirir libros nuevos, nunca libros usados, nunca libros heredados de sus hermanos o regalados por un familiar o un amigo: siempre nuevos, porque eso les conviene a las editoriales, para cuyo beneficio está hecha la norma, y eso le conviene a los mercachifles que lucran con los vacíos del sistema. Es simplemente ridículo, es una forma patética y baja de explotación, en la que unos inescrupulosos hacen dinero con las ansias de aprender que son el rasgo inequívoco de los más pobres, porque los más pobres son también los más luchadores.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Cuando yo estudié la primaria, los directores de mi colegio nos pedían que a final del año donáramos nuestros libros, que ellos a su vez enviaban a un colegio que mantenían en un pequeño pueblito en una provincia de Loreto. Todos lo hacíamos, algunos añadíamos algunos libros adicionales. ¿Qué pasó con eso? ¿Qué pasó con la solidaridad? ¿La ley la ha prohibido? ¿Y por qué ahora, cuando hay infinitas nuevas maneras de compartir el conocimiento, nadie pone en práctica una que no perjudique la economía de ningún peruano y que, en cambio, beneficie no sólo a los más pobres, sino a la sociedad toda? Claro, es más fácil (pero también más miope, más estúpido y más cortoplacista) obligar a leer a cambio de dinero, que formar, sin explotación de por medio, una sociedad donde todos tengan acceso a la lectura, donde la lectura se convierta en una costumbre y, naturalmente, después, en una necesidad íntima, personal.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Yo nunca he trabajado para el Estado y nunca he trabajado para una ONG y no tengo interés en ninguna de las dos cosas; no lo voy a hacer. Por lo menos, no lo voy a hacer a cambio de dinero. Pero sí puedo donar el tiempo del que disponga para colaborar en una tarea así. Estoy más que convencido de que no soy el único intelectual peruano que estaría dispuesto a hacerlo. Pero además tiene que haber un equipo que trabaje en eso a tiempo completo y, como dije antes, no es necesario que sea un equipo demasiado numeroso: la inversión sería minúscula en comparación con los beneficios. La decisión, lamentablemente, es del gobierno. Hay que presionar al gobierno a buscar soluciones creativas. La moción de hoy en el Congreso es un paso adelante, pero pequeñísimo. No suelo pedir esto, pero esta vez sí quiero hacerlo: &lt;i&gt;reproduzcan este texto&lt;/i&gt;, discútanlo, háganlo público. Podría permitirnos cambiar el futuro de la relación entre los peruanos y su historia, su literatura, sus artes, sus tradiciones, es decir, los elementos de los que debería estar hecho su futuro.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-2269598763912918772?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/2269598763912918772/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=2269598763912918772' title='13 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/2269598763912918772'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/2269598763912918772'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/todos-tienen-derecho-leer.html' title='Todos tienen derecho a leer'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-1479458022850551049</id><published>2012-02-08T13:56:00.000-05:00</published><updated>2012-02-08T13:56:54.258-05:00</updated><title type='text'>Gato por liebre</title><content type='html'>...&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.locomidoylobailado.cl/media/users/1/98688/images/public/22338/gato.jpg?v=1284623615460" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="209" src="http://www.locomidoylobailado.cl/media/users/1/98688/images/public/22338/gato.jpg?v=1284623615460" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;En su columna de hoy en el diario &lt;i&gt;La República&lt;/i&gt;, el escritor Juan Manuel Robles hace una suerte de llamado a la hermandad del gremio de los escritores peruanos: "Quizás no entendemos que estamos en tiempos de crisis. Y que celebrar a  otro escritor, olvidando un rato sus defectos, envía vibraciones  positivas a los posibles lectores. Esos que se nos escapan mientras  lanzamos petardos de mala leche".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá no sea necesario decirlo pero, como parece ya casi inevitable en el Perú, el ejemplo que Juan Manuel nos pone a los escritores como &lt;i&gt;role model&lt;/i&gt; es el de los cocineros y, claro está, sobre todo, el ejemplo de Gastón Acurio y su incurable optimismo, su manera particular de "cancelar subjetividades" para hablar siempre bien acerca de todos sus colegas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En respuesta al artículo de Juan Manuel (mi querido Facebook friend y compañero de inka cola en alguna FIL de Lima), aquí voy yo, la mula terca, directo a rajar nuevamente. No porque se hable de Gastón Acurio ni nada de eso, sino porque se trata, me parece, de un ejemplo perfecto de por qué es un despropósito tomar el caso de la industria gastronómica como modelo a seguir en prácticamente cualquier otro estadio de la industria o de la producción cultural en el Perú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero, claro, es necesario que le den una mirada a &lt;a href="http://www.larepublica.pe/columnistas/corazon-combi/el-gremio-machete-08-02-2012" style="color: #990000;"&gt;su breve columna, aquí&lt;/a&gt;, en la que yo aparezco como primer ejemplo de machetero a mansalva (pero mis palabras son citadas con precisión y el ejemplo es real, por cierto, como creo que lo son, exceptuando hipérboles, todos los demás que la nota ofrece). Y ahora sí, tras haber leído el artículo, revisemos la idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comienzo por mi caso: en efecto, yo creo que Gustavo Rodríguez es un escritor mediocre; también creo que ningún artículo ni crónica escritos por Beto Ortiz es tan bueno como para olvidar que suelen estar poblados de insultos indiscriminados, imprecisiones voluntarias, acusaciones caprichosas y, no pocas veces, de mentiras. Y no alcanzo a comprender cómo podrían ser esos los ingredientes (¡ingredientes!) de un buen texto periodístico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Roncagliolo lo he criticado duramente muchas veces, no a él ni a sus intenciones, sino a sus obras. De hecho, si esto vale para probar que mi actuación como crítico y como novelista quiere quedarse siempre dentro de los límites del profesionalismo, les contaré que incluso le he escrito a Roncagliolo, alguna vez, no hace mucho, un mensaje personal haciéndole notar que ninguna de mis críticas han querido nunca referirse a él como persona y que si él ha sentido excesos de mi parte me disculpo por ellos. Su respuesta fue realmente elegante y bastante simpática, además.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;César Gutiérrez me parece una burbuja inflada artificialmente, pero yo fui la primera persona que aceptó, a cambio de absolutamente nada, publicar online y en pdf largos fragmentos de &lt;i&gt;Bombardero&lt;/i&gt;. Las novelas de Jaime Bayly me parecen literatura de consumo, pero cuando él necesitó que yo le diera un dato para una investigación periodística que me parecía relevante, se lo di sin problemas. Oswaldo Reynoso ha tenido para mí ataques caprichosos (y también palabras de reconocimiento), pero todos mis artículos críticos sobre su obra han sido positivos y he incluido cuentos suyos en libros editados por mí; también he incluido sus libros en mis clases universitarias y le he pedido que él mismo los comente, via email, con mis estudiantes; Reynoso accedió, amablemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La civilidad, pues, existe en el gremio de los escritores; lo que pasa es que no es "buena prensa" y por eso no suele trascender. Pregunto: los notables cronistas de la nueva ola periodística peruana, que tanto han escrito sobre los enfrentamientos entre poetas, novelistas, ensayistas, ¿han escrito alguna vez sobre las grandes amistades entre autores peruanos, sin terminar llamándolas "mafias", "argollas", "camorras", "clubes privados", "amiguismo"? Yo no recuerdo un ejemplo. De lo otro sí, recuerdo muchos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero vayamos al punto. No tengo idea de si el gremio gastronómico se beneficiaría de la existencia de debates, enfrentamientos, entredichos, discusiones y polémicas. Pero sí sé que esas son las cosas que hacen avanzar en direcciones nuevas y sugerentes a la literatura en el Perú y en todo el planeta (si algo falta, en todo caso, son polémicas más serias y sostenidas y argumentadas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la diferencia entre ambos casos tiene una explicación meridiana: si todos los peruanos se pusieran de acuerdo (como lamentablemente han hecho, por ejemplo, nuestros amigos chilenos), en comer durante generaciones comida insípida y no poco monótona, eso no acabaría produciendo un Perú peor, ni un Perú menos viable, ni un Perú más cercano al desbarrancadero nacional. Pero si todos los peruanos se ponen de acuerdo en, además de leer poco, leer siempre mala literatura, literatura chata y mediocre, palabrerismo que pasa por literario, superficialidades sin un grosor semántico real, eso sí produciría un Perú peor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y creo que no importa de qué orilla venga la crítica y no importa si a veces se confunde la crítica con animadversión, lo que suele estar detrás de ella, en literatura, es la convicción de gran parte de los escritores y los críticos de que leer buena literatura es moralmente e intelectualmente mejor que leer mala literatura, cosa que simplemente no es relevante a la hora de elegir entre un coctel de camarones y un arroz con huevo frito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detrás de una propuesta como la de Juan Manuel, hecha de buen corazón y apuntando a la superación de lo que él percibe como un problema, se esconde, creo, un problema más serio: la creencia de que el simple crecimiento del mercado editorial sería en sí mismo un triunfo. La idea vale la pena considerarla y discutirla, aunque sea por lo que podría tener de táctica. Pero mi postura es que si bien, en el terreno de la gastronomía, la multiplicación de los buenos restaurantes y la multiciplación de los restaurantes que no ofrecen nada especial son, ambas, señales de un saludable crecimiento (un crecimiento económico, básicamente), en el terreno de la literatura, en cambio, lo que necesitamos con urgencia es la multiplicación de las lecturas que aviven nuestra reflexión, agudicen nuestra mirada del mundo y nos hagan cuestionar quiénes somos y quiénes queremos ser: un buen plato de comida suele ser más caro que un mal plato de comida, pero un mal libro y un buen libro suelen tener los mismos precios. Los mismos precios, pero &lt;i&gt;no el mismo valor&lt;/i&gt;: apuntemos al valor, que el mercado editorial no considera; aprovechemos que un libro valioso y un libro que no lo es cuestan lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si ese es el objetivo, entonces la crítica negativa y la crítica positiva, en literatura, como en todas las humanidades y todas las artes, son simplemente las dos caras necesarias de la misma moneda, y ninguna de las dos debe ser mal vista, porque ambas sirven para discriminar valores. (Ojo: en el Perú ambas son frecuentemente rechazadas: las positivas por interesadas o por argolleras, las negativas por destructoras o por belicosas o porque se juzgan como llevadas por rencillas personales).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para terminar, quiero resumir una idea sobre la cual escribí hace años. El mercado librero del Perú es diminuto y es bastante informe: en el Perú, una editorial puede publicar dentro de la misma colección la última novela de un extraordinario escritor nacional o extranjero y el último desvarío de una estrella de la tele, y los circuitos de distribución y las librerías, con conocidas excepciones, no suelen tampoco distinguir entre unas y otras, y el efecto de eso es que los estantes de las librerías les hacen creer a los peruanos que una novela de, por ejemplo, Osvaldo Cattone o Beto Ortiz, es básicamente &lt;i&gt;lo mismo&lt;/i&gt; que una novela de Miguel Gutiérrez o Laura Riesco o Jorge Eduardo Benavides: en la literatura peruana no es solamente necesario sino que es urgente e imperativo que alguien haga distinciones claras, porque esas distinciones están siendo borradas por la industria editorial por puro beneficio económico. No basta con decir que todo está bien, que todos los platos son ricos: cuando alguien nos ofrece (carne de) gato por liebre, es necesario señalarlo.&lt;br /&gt;...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-1479458022850551049?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/1479458022850551049/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=1479458022850551049' title='17 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/1479458022850551049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/1479458022850551049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/gato-por-liebre.html' title='Gato por liebre'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-6239603527861239366</id><published>2012-02-05T21:38:00.000-05:00</published><updated>2012-02-05T21:38:26.672-05:00</updated><title type='text'>Sopa de letras pero sin letras</title><content type='html'>...&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://dollydoes.files.wordpress.com/2011/03/alphabet-soup.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="247" src="http://dollydoes.files.wordpress.com/2011/03/alphabet-soup.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;El mensaje que me envió Gastón Acurio como respuesta al post anterior nuevamente deja en claro que el hombre es lo que dije que era: un sujeto admirable en muchos aspectos. Le agradezco la deferencia, obviamente, y también agradezco que sus palabras no hayan hecho escalar el lado conflictivo del asunto, sino que, por el contrario, le hayan dado el tono civil que a veces a otros se nos va de las manos. Me parece que, en el contexto de las discusiones que hubo esta semana, renunciar al jurado del premio de cuento de &lt;i&gt;Caretas&lt;/i&gt; es una buena decisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En relación a un punto específico, Acurio da una respuesta que me parece interesante: pregunté por qué, de todos los aspectos del mundo culinario peruano, el único que él no promovía era la crítica gastronómica. Su respuesta fue que él sentía, por decirlo de algún modo, que esa parte le corresponde a quienes están del otro lado del mostrador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un argumento comprensible y justo: tampoco los pintores tienen que promover la crítica de artes ni los novelistas tienen la obligación de avanzar la crítica literaria, aunque muchos de ellos lo hacen y con excelentes resultados. Sin embargo, hay otra duda, que ya no tiene que ver con Gastón Acurio, y que me sigue rondando, incluso más después de leer su contestación: ¿por qué, si todo indica que la gastronomía es el asunto cultural que más claramente ocupa la imaginación de los peruanos, la crítica gastronómica es casi inexistente en el país?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que la respuesta, una vez más, implica otros elementos sobre los que he venido escribiendo en las últimas semanas (en verdad, en los últimos años): el ínfimo consumo de literatura impresa en el Perú, los índices de lectoría paupérrimos que nos colocan al final de los ránkings en todo el continente, el desamor por la palabra escrita y esa especie de animadversión por el debate crítico y por cualquier cosa en la que brille aunque sea la menor y más borrosa sospecha de academicismo o de intelectualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras: a los peruanos no nos interesa cultivarnos ni siquiera sobre los temas que sí parecen, de manera general, llamar nuestra atención y concitar nuestra curiosidad. Hay un culto por la cocina pero a nadie le interesa saber nada sobre ella: de hecho, es como que uno de los valores que los peruanos rescatan de la culinaria es que pueden considerarla enteramente intuitiva, una manifestación por completo emotiva de su saber cultural, que no necesita procesarse ni estudiarse ni aprenderse, sino únicamente celebrarse. De allí que la opinión negativa de un "letrado" resulte una especie de afrenta: se la ve como una invasión, una usurpación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo cual tendría cierto valor reivindicativo si en verdad el boom gastronómico implicara mayoritariamente a los peruanos que, forzados por la ruina del Estado y la pauperización de la sociedad, viven ajenos a la cultura letrada. Pero no es así: esta especie de politeísmo del arroz con leche, el tiradito y el coca sour que reina en el Perú no es cosa del pueblo ni es terreno de los marginados por la cultura escrita: es un fenómeno de las clases altas y las clases medias, y eso hace que el desinterés por leer sobre gastronomía parezca más otro síntoma adicional de nuestra tendencia voluntaria a abolir la lectura de nuestras vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para no seguir dando vueltas, repito la pregunta: ¿qué pasa con una sociedad a la que no le interesa leer ni siquiera sobre los temas que supuestamente capturan su imaginación? Más aun cuando, si alguien opina de manera diferente acerca de ese tema (es decir, si alguien decide no formar parte del culto), se reacciona de manera violenta y matonesca.&lt;br /&gt;...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-6239603527861239366?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/6239603527861239366/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=6239603527861239366' title='19 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/6239603527861239366'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/6239603527861239366'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/sopa-de-letras-pero-sin-letras.html' title='Sopa de letras pero sin letras'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-6043262538043542038</id><published>2012-02-04T21:56:00.000-05:00</published><updated>2012-02-04T21:56:27.607-05:00</updated><title type='text'>Mi problema con Gastón Acurio</title><content type='html'>...&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://assets.portfolio.com/images/site/editorial/lifestyle/2008/11/gaston-acurio-slide.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="193" src="http://assets.portfolio.com/images/site/editorial/lifestyle/2008/11/gaston-acurio-slide.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Hasta hace unos pocos días, mi problema con Gastón Acurio no era, en verdad, un problema con él (un tipo exitoso y de muchas maneras admirable en lo suyo), sino con la manera rebañesca, monótona, aburrida y hastiante en que los peruanos lo han convertido en el gran ícono de la peruanidad, desplazando a figuras que merecen mayor atención pero que, básicamente, son más difíciles de digerir porque no le hablan a nuestro estómago sino a nuestra inteligencia. No existe hoy un solo artista, escritor, intelectual, científico, político, humanista o científico social que ocupe el pensamiento de los peruanos de la manera en que lo ocupa Gastón Acurio, ni siquiera nuestro reciente Premio Nobel de Literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la imaginación de los peruanos, Acurio es una especie de renacentista resurrecto, capaz de todo: si escribe un discurso facilón y huachafo, con retórica de animador motivacional, sobre el pundonor del empresario futurista, el discurso se vuelve el texto más leído y elogiado del país. Se le ha dotado de un aura extraña en la que parece reunirse el artista con el hombre práctico, el patriota con el negociante, el compadrito con el héroe y el visionario con el ejecutivo. Una especie de ser quimérico perfecto para estos tiempos donde los libros de cuentas son la literatura más popular: un artista que produce dinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la verdad, claro, es que Gastón Acurio es un notable hombre de negocios que al parecer, además, resulta carismático: sus negocios parecen tocados por un halo de prosperidad que a la mayoría de los peruanos los deslumbra y, cosa curiosa, los hace sentirse orgullosos, entre otras cosas porque él mismo les ha hecho ver que el producto que él vende lo han construido ellos (aunque en verdad se los venda a ellos: he ahí la magia del negociante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prensa y la televisión, por supuesto, son los medios que mejor lo han acogido y, fuera del circuito restaurantero, son el negocio que más gana con él: una portada suya, la enésima entrevista, la centésima repetición de un programa de treinta minutos que duraría cinco si se editaran los "uhms" y los "wows" parecen absolutamente irresistibles para la audiencia peruana. Por eso, quizás, la noticia de que Gastón Acurio inaugura un restaurant en New York rebota en todos nuestros medios, pero las feroces críticas negativas de la prensa americana que juzga que ese restaurant es insufriblemente aburrido, no repercuten en ninguna parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Dicho sea de paso: ¿será por eso que la única rama del universo culinario que Acurio no ha promovido en el Perú es la crítica gastronómica?).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin: es enteramente cierto que si en el Perú hubiera un número considerable de empresarios semejantes a Gastón Acurio, con la misma vitalidad y la misma entrega a su trabajo, nuestra economía estaría un poquito más viva y más llena de expectativas. Pero también es cierto que un país en el que un cocinero-empresario es permanentemente consultado sobre política, sobre economía, sobre producción, sobre nutrición, sobre educación y sobre artes, propuesto para la presidencia y mencionado como la voz oficial del sentido común, como si el hecho de haber separado las papas fritas de la carne en el lomo saltado lo volviera un nuevo Leonardo, un país en el que eso sucede, digo, es un país que ha perdido groseramente la perspectiva de las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, claro, viene el tema del famoso artículo de Iván Thays en un blog de El País. Como otros chefs, Acurio ha escrito ya &lt;a href="http://www.larepublica.pe/03-02-2012/chefs-defienden-comida-peruana-ante-polemicas-criticas-de-escritor-ivan-thays" style="color: #990000;"&gt;alguna respuesta en su cuenta de Twitter&lt;/a&gt;: "La verdad que ni le hago caso ni sé quién es", es lo que ha dicho Gastón Acurio sobre Iván. Cabe entender que si no le hace caso es porque no cree que su opinión sea válida. Siendo casi la única opinión conocida que va en contra de las celebraciones del boom gastronómico peruano, digamos que es un tanto altanero responder que simplemente no le hace caso porque no es alguien conocido para él. No sé en qué momento de imbecilidad colectiva la perfección de la comida peruana se convirtió en dogma indisputable del peruanismo. Pero eso, en verdad, no es lo que quiero subrayar, sino otra cosa. Quiero hablar de cuál es, ahora, mi problema con Gastón Acurio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gastón Acurio es, este 2012, uno de los miembros del jurado del concurso anual de cuento de la revista &lt;i&gt;Caretas&lt;/i&gt;, un concurso tradicional, que lleva más de veinte años concitando la atención de escritores jóvenes y de escritores consagrados y que, de hecho, alguna vez ha convertido en consagrados a autores muy jóvenes y ha dado el primer impulso a sus carreras literarias. Un concurso que alguna vez ganara el gran Edgardo Rivera Martínez y sobre el cual, curiosamente, el mismo Thays escribió en &lt;a href="http://blogs.elpais.com/vano-oficio/2012/01/contar-palabras.html" style="color: #990000;"&gt;su primera columna del blog de El País&lt;/a&gt;, apenas una semana antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo y por qué es que Gastón Acurio acepta ser miembro del jurado de un concurso literario? La respuesta es, obviamente, que la revista le ofrece esa posición porque cree que su presencia mágica llamará a más lectores, que convertirá a sus comensales consuetudinarios en súbitos amantes de las letras. ¿Pero por qué acepta Acurio? ¿Y por qué debería la esfera literaria peruana aceptar que el chef-empresario tiene alguna idea de cómo decidir que una obra literaria es mejor que otra, más válida o más original o más valiosa o más encomiable?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta donde yo sé, la única oportunidad en que Acurio ha tenido la ocasión de demostrar que tiene alguna idea acerca de la literatura que se escribe en el Perú en las últimas décadas fue cuando se le preguntó sobre la opinión de Iván Thays. Y su respuesta fue que no tiene la menor idea de quién es Iván Thays. Lo que es particularmente llamativo porque resulta que Iván Thays es, oh ironías de ironías, el más conocido y reconocido novelista peruano &lt;i&gt;de la generación de Acurio&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, si la idea es que Iván Thays no puede opinar sobre cocina porque no es un experto, porque a Gastón Acurio no le parece que su opinión sea válida (a pesar de que Iván, supongo yo, ha pasado los últimos cuarenta años comiendo tres veces al día y tiene papilas gustatorias y lo demás), si la idea es que Iván debe callarse la boca por aquello de zapatero a tus zapatos, entonces Gastón Acurio debería dejarse de sinvergüenzadas y reconocer que no tiene ninguna calificación para ser jurado en un concurso de literatura, y renunciar de una vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque, aunque para él esto resulte una novedad, quien ejerce el papel de jurado en un concurso literario, lo que está haciendo es ejercer una forma práctica e inmediata de crítica literaria, algo para lo cual hace falta conocimiento y entrenamiento, una forma de crítica para la cual no basta con "uhms" y "wows". Hay una razón por la cual los jurados literarios se forman con escritores, críticos y editores y no con las primeras cuatro personas que pasen por la vereda de enfrente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Flaco favor le hace &lt;i&gt;Caretas &lt;/i&gt;a sus concursantes diciéndoles que su trabajo va a ser juzgado por alguien que no tiene manera alguna de hacerlo con un mínimo de legitimidad. Pero más flaco es el favor que le hace Acurio a los peruanos si, al mismo tiempo que infunde una ética de trabajo profesional en su área, corrompe el profesionalismo y la seriedad de otras áreas en las que simplemente no tiene nada que hacer: lo siento mucho, un chef no es un artista ni un intelectual y en algún momento los artistas y los intelectuales peruanos deberían hacérselo saber. La literatura es idealmente para todos, pero la crítica literaria no lo es. Cocinero, a tus sartenes.&lt;br /&gt;...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-6043262538043542038?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/6043262538043542038/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=6043262538043542038' title='65 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/6043262538043542038'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/6043262538043542038'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/mi-problema-con-gaston-acurio.html' title='Mi problema con Gastón Acurio'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>65</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-829756710501712121</id><published>2012-02-03T19:48:00.001-05:00</published><updated>2012-02-03T19:49:02.595-05:00</updated><title type='text'>Thays (y el) apanado</title><content type='html'>...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/recorte/20081205elpepucul_35/SCO250/Ies/Ivan_Thays.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://www.elpais.com/recorte/20081205elpepucul_35/SCO250/Ies/Ivan_Thays.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;En medio de esta especie de callejón oscuro post-kindergarten al que varios miles (no exagero, varios miles) de peruanos han sometido a Iván Thays debido al horror de haber confesado en un blog que a él la comida peruana le parece mala, pesada y poco menos que insoportable, no han faltado los típicos matones de balcón que le han espetado un muy peruano "y éste a quién le ha ganado" o un no menos peruano "qué cosa ha hecho éste por su país" (ambas cosas dichas casi siempre por personas que tendrían grandes problemas para responder esa pregunta si estuviera dirigida a ellos mismos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo sé que cada vez que hablo positivamente en favor de un amigo no falta el vitriólico que me acusa de argollero (como si la actitud moral transparente fuera &lt;i&gt;hablar mal&lt;/i&gt; sobre los amigos). Me importa un pepino. Mejor aun: me importa un pepián. Igual digo lo que pienso y lo que pienso acerca de esas dos cosas es lo siguiente: Iván Thays administra desde hace muchos años el blog literario más leído e influyente de todo el mundo hispano. Gracias a ese blog, una inmensa cantidad de escritores, lectores y estudiantes de literatura peruanos están mucho más al día con la literatura contemporánea de lo que podrían estar si Iván no se diera ese trabajo, que, hasta donde sé, no le genera ingreso alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ese mismo blog ha hecho que, en todo el ámbito hispano, una gran cantidad de escritores peruanos, sobre todo escritores jóvenes, se hagan conocidos fuera del mercado lector nacional, y a estas alturas es simplemente imposible calcular cuántos escritores peruanos han tenido la oportunidad de publicar en revistas extranjeras, ser leídos más allá de nuestras fronteras, ser invitados a congresos o a conferencias, ver sus libros editados o distribuidos fuera del país, etc., gracias a la tribuna que el blog de Iván les ha dado. El mismo Iván mantuvo por muchos años, en el canal estatal, el único programa televisivo peruano dedicado exclusivamente a la literatura, otra tribuna que no habría existido si no hubiera sido por su esfuerzo personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo sé que en la mente de la mayoría de los peruanos ninguna de esas cosas es tan loable ni tan admirable como, por ejemplo, abrir un restaurant en la avenida La Mar o fundar una feria gastronómica para el goce de la clase media limeña. Pero hay retrógradas, pasatistas y anticuados como yo que pensamos que es infinitamente más encomiable, porque la producción de arte y cultura, y la producción de literatura en particular, son una espina dorsal en el cuerpo de cualquier nación, una que ninguna industria puede reemplazar o debería desplazar. Nuestra literatura es uno de los espacios donde, por ejemplo, podemos repensar, evaluar y sopesar la violencia de nuestra historia reciente. No he visto el plato novoandino que me permita hacer algo parecido. Sí he visto, en cambio, a muchos limeños que prefieren tener la boca llena de tamalitos antes que sentarse a conversar sobre las heridas aún abiertas en el país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé con pleno conocimiento de causa que muchos escritores jóvenes le deben buena parte de su carrera a la generosidad de Iván; probablemente no haya, con la excepción de Oswaldo Reynoso, un autor de generaciones anteriores que sea tan crucial para el crecimiento de la última generación de escritores peruanos como Iván Thays: no en los términos imposibles de mensurar de la influencia literaria o la emulación, sino en los términos concretos que sólo pone sobre la mesa quien da consejo, instruye, forma, difunde y apadrina a los más jóvenes. Eso no es habitual en la literatura, un mundo donde más frecuentes son el egoísmo y la confabulación y la mezquindad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo: entiendo que para la mayoría de los ciudadanos de un país donde los índices de lectoría son paupérrimos, la industria editorial es enana y defectuosa y el amor por el conocimiento ha sido desplazado por diversas formas de chauvinismo e incluso de orgullo por la ignorancia, ese lado del trabajo de Iván le resulta a la mayoría irrelevante y secundario y, en cambio, su desafecto por la comida peruana (nuestro nuevo gran valor nacional), se convierte en detestable e imperdonable. Tengo problemas para aceptar que estemos permitiendo con tanta facilidad ese ridículo enrevesamiento de valores: si mañana un ministro de Educación borrara a Arguedas de los currículos escolares no provocaría un escándalo tan grande como el que provocaría una asociación de restaurantes que borrara el lomo saltado de su menú. De hecho, la privatización del plan lector ya dejó, en la práctica, los currículos de lectura de los colegios en manos de comerciantes a los que poco les importa el contenido de los libros que venden, con tal de poder venderlos. Y el escándalo, oh sorpresa, no se ha producido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay algo francamente terrible en una sociedad en la que, de pronto, para que un pintor sea apreciado tiene que dedicarse a dibujar afiches monótonos, comercialones, repetitivos, insignificantes y decorativos; para que un escultor se vuelva célebre tiene que diseñar adornos y lamparitas, todos idénticos; una sociedad en la que lo banal es siempre más apreciado que lo significativo y en la que el único libro exitoso será el que apele al escándalo farandulero; una sociedad en la que el arquitecto más elogiado es el que haga la casa de playa más cara o el edificio más bonito en San Isidro pero en la que nadie se sorprende de que hayan desaparecido casi enteramente, por décadas, los proyectos de urbanización saludables para las zonas marginales y para los barrios más pobres; una sociedad que dice vivir un boom inmobiliario cuando una cuarta parte de la población vive bajo esteras y otra cuarta parte en el peor hacinamiento; una sociedad que dice vivir un boom de la cocina cuando los niños que mueren por desnutrición se cuentan por millares cada año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y eso último nos debería hacer pensar de verdad. Uno lee por todas partes el argumento de que, tras tantos años de pérdidas, derrotas y desencuentros, de pronto el éxito de la gastronomía peruana se ha vuelto un elemento de cohesión, un producto cultural del que todos los peruanos se pueden sentir orgullosos. El problema es que, para que eso fuera cierto, tendríamos que redefinir qué cosa es un peruano, y dejar fuera del círculo a los millones que comen lo que pobremente puedan conseguir y que jamás han puesto ni pondrán un pie en los restaurantes y las ferias que derriten el corazón de los ricos y de la clase media.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojalá que el estúpido apanado contra Iván Thays (&lt;i&gt;no pun intended&lt;/i&gt;) al menos sirva para que nos pongamos a discutir sobre estas otras cosas, que son las que deberían causarnos indignación. Yo por mi parte sé que la próxima vez que vaya a Lima conversaré con Iván sobre esto, quizás en un restaurant donde yo pueda pedir un ají de gallina e Iván pueda pedir una pizza napolitana sin que ningún atrofiado lo acuse de traición a la patria en tiempos de guerra (culinaria).&lt;br /&gt;...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-829756710501712121?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/829756710501712121/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=829756710501712121' title='18 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/829756710501712121'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/829756710501712121'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/thays-y-el-apanado.html' title='Thays (y el) apanado'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-1484799156471749744</id><published>2012-02-03T01:25:00.001-05:00</published><updated>2012-02-03T01:37:34.561-05:00</updated><title type='text'>Comiendo para olvidar</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormalCxSpFirst" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;...&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.schavelzon.com/upload/fotos/autores/201011/thays2_c_milagros_ojeda.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="137" src="http://www.schavelzon.com/upload/fotos/autores/201011/thays2_c_milagros_ojeda.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;A diferencia de mi amigo Iván Thays, a mí me gusta la comida peruana y cada vez que paso por Lima cumplo con el ritual de los restaurantes, casi siempre con placer. También, sin embargo, soy de los que creen que la etiqueta “Boom de la Comida Peruana” deberíamos reservarla para el día en que todos los peruanos tengan la oportunidad de comer decentemente, comidas nutritivas y balanceadas, tres veces al día. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Como están las cosas hoy, el ceviche puede ser nuestro plato de bandera pero el plato más frecuente en las mesas peruanas ha de ser, calculo yo, la sopa recalentada diez veces con los mismos tres huesos de pollo. El Perú es uno de los países con los más escandalosos índices de desnutrición y malnutrición de Sudamérica: dado que la alimentación es una necesidad primaria, preferiría celebrar cuando cumplamos con ella en términos prácticos y extensivos, es decir, cuando aseguremos la alimentación de todos, en lugar de festejar estólidamente que se haya convertido en la diversión favorita de la clase media y la clase alta, por más que se quiera disfrazar esa diversión con la rara noción de que la industria restaurantera va a ser la locomotora que saque al país de la pobreza.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Antes que el lema “ustedes también son peruanos y tienen derecho a comer rico”, dicho por un chef limeño a los habitantes del pueblo de Peru, Nebraska, yo preferiría el lema “ustedes también son peruanos y tienen derecho a comer”, dicho por nuestra clase política y nuestras clases dirigentes a los peruanos en general, incluyendo a los que no tienen tiempo para hacer largas colas ante la puerta de una feria gastronómica ni dinero para sentarse en un restaurant de Gastón Acurio o de Rafael Osterling.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;La reacción indignada de tantos peruanos ante &lt;a href="http://blogs.elpais.com/vano-oficio/2012/02/la-tinta-humeda.html" style="color: #990000;"&gt;la columna de Iván en su blog del diario español &lt;i&gt;El País&lt;/i&gt;&lt;/a&gt; es sin duda alguna uno de los hechos más ridículos de tiempos recientes en el Perú. Según lo entiendo yo, todo lo que Iván ha dicho es que nuestra comida no le gusta y que prefiere la pasta. Lo acusan de anti-peruano. No sé si algún crítico más original lo habrá acusado ya de italianizante o de eurocéntrico. Está claro que si Iván hubiera escrito que la pintura peruana es en general poco interesante (que lo es), o que la educación peruana es menesterosa (que lo es), o que el cine peruano es mayoritariamente mediocre (que lo es), entonces la reacción hubiera sido próxima a cero. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Todos los países eligen a lo largo del tiempo, llevados por coyunturas, inclinaciones, modas y principios, cuáles de sus productos culturales van a cifrarlos, cuáles van a representarlos, con qué elementos de su cultura van a identificarse. Si los peruanos hemos elegido el arroz con pato en vez de &lt;i&gt;Trilce&lt;/i&gt; o la causa de cangrejo en lugar de los &lt;i&gt;Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana&lt;/i&gt;, yo creo —es mi modesta opinión— que debemos preocuparnos. No me cabe la menor duda de que, si la columna de Iván dijera que Vallejo fue un escritor menor o que Mariátegui fue un idealista confundido, pocos se hubieran abalanzado sobre él para desmentirlo o para, simplemente, como ha ocurrido, insultarlo estólidamente y en rebaño.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Me pregunto si algún peruano juzgaría que la proposición “detesto la pizza” o la proposición “odio la comida china” son declaraciones xenofóbicas contra italianos y orientales. Si creen que no lo son, entonces deberían entender fácilmente que “no me gusta la comida peruana” no es una prueba de traición a la patria, si la dice un peruano, ni una declaración de xenofobia anti-peruana si la dice un extranjero. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;¿Tiene alguna importancia preguntarse por qué tanta gente reacciona de manera tan airada ante una declaración así de trivial? (Porque, finalmente, nuestro gusto culinario no puede ser otra cosa que una trivialidad). Yo creo que sí; creo que es importante observar lo desmedido de la reacción, sobre todo porque los peruanos vivimos en un contexto social en el que proposiciones como “hay que perdonar a un exdictador genocida” o “es aceptable que el Estado asesine gente inocente para mantener el orden” no son respondidas con una furia semejante. Por el contrario, son a veces incluso mayoritarias. Y si eso significa que entre los peruanos es más consensual la defensa del seco de cordero que la defensa de la vida humana, entonces nuestro problema ya no es simplemente una cuestión de chauvinismo, sino que es una cuestión de valores en el sentido más preciso: qué clase de ideas estamos dispuestos a combatir o rechazar.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;Lo más curioso del caso, probablemente, es que pocos son los que se quejan de que Iván muestre, en esa misma columna, su escepticismo ante un libro que todavía no ha leído. Entiendo su escepticismo, claro está: Gustavo Rodríguez es un escritor tan deficiente que, junto a sus libros, los de Beto Ortiz parecen obras literarias. Pero nadie ha defendido a Rodríguez de la crítica anticipada: allí está nuevamente: tampoco el juicio literario es en el Perú un terreno tan pedregoso como el de la opinión gastronómica. El conflicto de límites marítimos con Chile no causa tanta indignación ni atrae tantos reclamos como el estúpido conflicto sobre el origen de la causa rellena. Cuando, hace pocos años, un blogger arbitrario anunció, antes de ver la película, que la estupenda cinta &lt;i&gt;La teta asustada&lt;/i&gt; de Claudia Llosa era un film racista, no fuimos más de tres o cuatro los que nos sentimos insultados por la bajeza. Pero, claro, es que no se estaban metiendo con los picarones, no estaban hablando mal del arroz con leche.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;En verdad, la única afirmación polémica del artículo de Iván Thays es su idea de que probablemente es imposible escribir una gran novela que trate sobre un tema traumático de dimensiones colectivas antes de que pase un tiempo relativamente largo (es, de hecho, un tema muy debatido en la crítica literaria contemporánea). Tengo la impresión de que en cualquier sociedad centrada, que no reaccionara histéricamente ante las divagaciones estomacales y le diera más importancia a las discusiones relevantes, ése es el asunto que habría merecido debatirse: Iván está hablando de la relación clave entre nuestra historia de violencia política y nuestra capacidad de asumirla, representarla y elaborarla. No es sorprendente que sea el único punto del artículo que no ha tenido hasta ahora una respuesta (yo pienso comentarlo más adelante). La razón para la falta de reacciones sobre ese punto es más que obvia: los peruanos estamos pensando cada vez más con las tripas y menos con el cerebro. Me pregunto si no estamos comiendo para olvidar.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;... &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-1484799156471749744?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/1484799156471749744/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=1484799156471749744' title='64 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/1484799156471749744'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/1484799156471749744'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/02/comiendo-para-olvidar.html' title='Comiendo para olvidar'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>64</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-5425728914818461567</id><published>2012-01-31T14:38:00.000-05:00</published><updated>2012-01-31T14:38:49.357-05:00</updated><title type='text'>La cara del héroe</title><content type='html'>...&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-oqRXI2Zjou0/Tyg8sswcr0I/AAAAAAAADvg/ZmkHmu9GMpA/s1600/multitud.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="195" src="http://2.bp.blogspot.com/-oqRXI2Zjou0/Tyg8sswcr0I/AAAAAAAADvg/ZmkHmu9GMpA/s320/multitud.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;La historia a la que alude esta fotografía es la de un ciudadano alemán que, en pleno auge del nazismo, asistía a las manifestaciones públicas del partido, incluso aquellas en la que Hitler estaba presente, sólo para hacer notar su disenso: para no cantar los lemas y no hacer el saludo nazi y que todos vieran su rostro. Su nombre era &lt;a href="http://www.postiar.com/post/209/the-man-who-refused-the-nazi-salute.html" style="color: #990000;"&gt;August Landmesser&lt;/a&gt;. Había sido miembro del Partido Nazi en los años treinta pero para la fecha de esta imagen (1939) ya había sido arrestado por casarse con una judía y tener hijos con ella. Nada de eso lo amedrentaba. En una sociedad que se embanderaba bajo el odio al diferente, él subrayaba su diferencia, en público. Regresó a prisión, luego fue forzado a entrar en un batallón durante la guerra, luego fue dado como desaparecido en acción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Será acaso arbitrariamente que hago esta relación, pero el hecho es que viendo la foto y leyendo la historia detrás de ella, me vienen a la mente los seudo-héroes enmascarados que abundan en estos días, los que, supuestamente en defensa de la libertad de expresión e información de las mayorías, atentan contra la libertad de opinión e información de cualquiera que se les oponga, y lo hacen, para colmo, usando las hoy célebres mascaritas de Guy Fawkes, un terrorista ultracatólico que planeaba homicidios masivos con el objetivo de establecer en Inglaterra una monarquía que estuviera bajo la sujeción del Papado. (Ironías de la Generación Plop). En favor de Guy Fawkes hay que decir que las cosas que él hacía las hacía sin una máscara de Guy Fawkes, ni ninguna otra.&lt;br /&gt;...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-5425728914818461567?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/5425728914818461567/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=5425728914818461567' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/5425728914818461567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/5425728914818461567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/01/la-cara-del-heroe.html' title='La cara del héroe'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-oqRXI2Zjou0/Tyg8sswcr0I/AAAAAAAADvg/ZmkHmu9GMpA/s72-c/multitud.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-748605547614943227</id><published>2012-01-23T13:29:00.002-05:00</published><updated>2012-01-23T15:08:05.394-05:00</updated><title type='text'>Rocinante y la Generación Plop</title><content type='html'>...&lt;br /&gt;&lt;a href="http://peru21.e3.pe/ima/0/0/0/2/5/25089.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="112" src="http://peru21.e3.pe/ima/0/0/0/2/5/25089.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Imaginen por un momento la historia de este personaje: un hombrezuelo que pasa años y años leyendo novelas sobre caballeros andantes hasta que se le seca el seso y se transforma en Rocinante. Algo así es la historia de Marco Sifuentes y los cómics.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema, por su puesto no es ese: el bestiario nacional de animales fantásticos está superpoblado, es cierto, pero también es verdad que parece dispuesto a admitir nuevos especímenes. El problema es que Marco Sifuentes escribe, que tiene tribunas de opinión, que hay gente que lo sigue y que le cree, y que cree que Rocinante es un experto en temas de comunicaciones, en los asuntos del mundo virtual y el ciberespacio. Hay personas con alguna credibilidad que parecen tomarlo en serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si quieren rápidamente comprender con exactitud a qué me refiero, denle una mirada a &lt;a href="http://peru21.pe/2012/01/22/impresa/world-war-web-2008491" style="color: #990000;"&gt;este artículo suyo&lt;/a&gt; acerca de los temas del proyecto de ley SOPA y el proceso legal contra MegaUpLoad. Si ya lo hicieron es probable que yo no deba seguir argumentando: las cosas son obvias, tanto las que están en el artículo como las que no están. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero, las que están. Cada vez que Marco Sifuentes y alguno que otro compañero suyo de la Liga de la Justicia busca una metáfora para describir un fenómeno, casi sin importar cuál sea el fenómeno, la metáfora es "&lt;i&gt;X&lt;/i&gt; es una guerra". Luego la convierte en alegoría: en esa guerra, "&lt;i&gt;Z&lt;/i&gt; es Hiroshima" e "&lt;i&gt;Y&lt;/i&gt; es Pearl Harbor". Esa guerra es librada por oscuros grupos anónimos, malvadas superentidades y antihéroes gordinflones sentados ante una gran consola en el último sótano de un bunker.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que falta. Lo que falta es claramente cualquier forma de juicio moral. Es que, como sabemos, para un buen miembro de la Generación Plop (en la que no están todos los coetáneos, solo los plops), cualquier cosa que huela a moral es "moralina". Por eso, las cosas son descritas como describe un locutor de la televisión una pelea de kick boxing: todos los rivales son feroces, todos son agresivos, todos los golpes tienen una técnica pero ninguno tiene un valor positivo o negativo, ninguno es motivado por ninguna razón particular y, claro, virtualmente nada es condenable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y enmarcándolo todo, está la gran premisa de todo cómic expresamente diseñado para fanboys con un dedo de frente: todo esto ocurre en un mundo alternativo que no es nuestro mundo real (ya poco menos que inexistente) pero que es, en cierta forma, más real que la realidad. En ese universo paralelo, todo es tan nuevo y todo es tan diferente, que las leyes de nuestra moral y de nuestra ética se vuelven inaplicables. Alguien ha inventado una nueva máquina en una nueva isla del doctor Moreau, y desde ahora nuestros viejos principios dejan de funcionar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es broma: la consecuencia práctica es que, para quienes forman la Generación Plop, hay algo así como la sospecha de una nueva moral y una nueva legalidad que gobernará el futuro, pero, a la vez, como la anterior moral ya no es válida ni legítima, entonces vivimos literalmente en una tierra de nadie donde todo funciona y todo es aceptable considerando que quizás se imponga y nos rija próximamente. De ese modo, sin tener que decirlo siquiera de modo demasiado explícito, y aunque resulte paradójico (ya que, recordemos, la moral no existe para ellos), para la Generación Plop hay siempre una carga negativa con la que se marca a los defensores de la ley y una carga positiva con que se señala a los que la quieren quebrantar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué? La respuesta que darán será curiosamente libertaria y curiosamente anarquista pero yo tengo la impresión de que los motivos son infinitamente más tontos: porque quieren, en el fondo de sus corazoncitos, que el juego continúe, porque ese nuevo mundo paralelo, de llegar a imponerse, les dará espacio para fantasear; es decir, lo quieren como la audiencia de &lt;i&gt;Fringe&lt;/i&gt; quiere que la agente Olivia Dunham se desdoble ya no en dos sino en tres o cuatro: para que la saga prosiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema es que no están describiendo un cómic. El otro problema es que si entre los actores de esta historia real existe, por ejemplo, una banda de ladrones que se enriquece con lo creado por otros, y un grupo anónimo de súper vengadores dispuestos a cualquier tipo de atropello con tal de castigar a quienes no piensen como ellos (y que defienden a los ladrones como si ellos tuvieran derecho al hurto allí donde los demás no tienen ni siquiera derecho a la queja), entonces el juicio moral &lt;i&gt;es necesario&lt;/i&gt; y no se puede postergar o evadir simplemente para seguir viviendo la excitación del palomilla de ventana que mira una bronca ajena desde las sombras de un edificio en Ciudad Gótica.&lt;br /&gt;...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-748605547614943227?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/748605547614943227/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=748605547614943227' title='16 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/748605547614943227'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/748605547614943227'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/01/rocinante-y-la-generacion-plop.html' title='Rocinante y la Generación Plop'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-5468252770137764028</id><published>2012-01-21T16:57:00.003-05:00</published><updated>2012-01-21T17:05:34.321-05:00</updated><title type='text'>La covacha de Kim Dotcom</title><content type='html'>...&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://media.themalaysianinsider.com/images/sized/images/uploads/leads/mansion-dotcom-540x374.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="276" src="http://media.themalaysianinsider.com/images/sized/images/uploads/leads/mansion-dotcom-540x374.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;A uno le nace el espíritu solidario cuando piensa en los rebeldes que, viviendo poco menos que en la clandestinidad, y no lejos de la miseria, libran una feroz batalla contra el capitalismo salvaje, una verdadera cruzada antisistema, cruzada proletaria, cruzada subterránea, saboteando, desde sus computadorcitas hechas de remiendos, a las colosales corporaciones que acumulan sin piedad el dinero que estos verdaderos adalides de la libertad y la redistribución quieren dividir en partes iguales entre todos los pobres de la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miren, si no, en la foto, la covacha infrahumana en la que se ve obligado a malvivir el heroico Kim Dotcom, ese resurrecto Robin Hood, fundador de MegaUpLoad, mientras emprende su lucha contra los billonarios esclavistas de las grandes transnacionales. No es sorprendente que Anonymous y otros enmascarados y desenmascarados anarquistas, socialistas, progresistas y radicales salgan en defensa suya cuando MegaUpLoad se vuelve víctima del brazo inquisitorial de la ley y la represión. Porque, ¿acaso no es una verdadera ofensa contra las libertades de expresión e información que el modesto sitio web de este monje mendicante haya sido clausurado y sus negocios estén bajo investigación, simplemente porque el pobre hombre olvidó que los productos con los cuales estaba comerciando eran ajenos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pregunto por qué sus defensores asumen que la de Dotcom es una suerte de campaña contra el capitalismo. Dotcom no parece nada inconforme con la forma en que el capitalismo funciona, por lo menos no a juzgar por su actitud como consumidor, inversionista y acumulador de riqueza. Un ladrón que asalta un banco no es un héroe anticapitalista (excepto en las novelas de Piglia): es simplemente un ladrón que se beneficia de la existencia de los bancos que roba, sin los cuales no podría mantener su oficio.&lt;br /&gt;...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-5468252770137764028?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/5468252770137764028/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=5468252770137764028' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/5468252770137764028'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/5468252770137764028'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/01/la-covacha-de-kim-dotcom.html' title='La covacha de Kim Dotcom'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-8354779759372266756</id><published>2012-01-20T10:23:00.002-05:00</published><updated>2012-01-20T10:26:23.128-05:00</updated><title type='text'>MegaUpLoad vs. la producción cultural</title><content type='html'>&lt;div style="color: black;"&gt;...&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://static.guim.co.uk/sys-images/Technology/Pix/pictures/2012/1/20/1327067071792/Megauploads-005.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="192" src="http://static.guim.co.uk/sys-images/Technology/Pix/pictures/2012/1/20/1327067071792/Megauploads-005.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;MegaUpLoad no es una suerte de refugio comunal donde los faltos de recursos, gracias a la solidaridad de un héroe desinteresado, pueden conseguir gratuitamente productos culturales que de otra manera estarían fuera de su alcance. MegaUpLoad es un sitio web de propiedad de un multimillonario alemán, dueño de mansiones y que vuela en un jet privado, cuyo mérito consiste en enriquecerse con el trabajo ajeno sin pagar derechos por él. El nombre de esta persona es Kim Schmitz (cuarto de izquierda a derecha); lo conocen como Kim Dotcom. Antes de ser el propietario de MagaUpLoad fue un hacker convicto por fraude con tarjetas de crédito y convicto también por fraude cibernético y manejo de bienes robados. MegaUpLoad, pues, no es su primer crimen, sólo el más notorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como saben de sobra los interesados en el tema, en MegaUpLoad no sólo se encuentran superproducciones de grandes estudios cinematográficos o música de disqueras transnacionales: allí, y en otros sitios semejantes, están también, pirateados, el trabajo de intelectuales, resultado de años de investigaciones hechas con fondos propios o de instituciones académicas o de otro tipo, y ahí están también las obras de artistas que, como cualquier otro trabajador manual o intelectual, viven, o deberían vivir, de su trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si alguien cree que estamos hablando de una nueva tecnología salvadora que coloca a la audicencia a un paso de los creadores, debería reflexionar también sobre otro aspecto: una vez que MegaUpLoad agota la audiencia de esas obras, ¿cómo es que los autores ven su trabajo retribuido? Y quizás más importante: ¿cómo es que el sistema que están generando sitios como MegaUpLoad garantiza la continuidad de la creación artística e intelectual? ¿Qué pasa con, digamos, un cineasta modesto que es incapaz de recobrar lo invertido en sus producciones? ¿De dónde vendrá la siguiente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La respuesta más pusilánime y sin embargo también la más frecuente es que esos artistas encontrarán financiamiento a través de políticas de estado, de fundaciones gubernamentales y de becas, de premios nacionales y de promoción cultural. Es decir, que para que un usurpador de lo ajeno vuele en jets privados y uno pueda disfrutar del trabajo de ciertos creadores, son el estado y sus organismos los que deberían otorgar los fondos. Y si el estado no lo hace, allí se detiene todo, porque MegaUpLoad y sus congéneres no han propuesto nunca una manera alternativa real para lograr que la rueda siga girando sin perjuicio de artistas, científicos, intelectuales, etc., y sin perjuicio de quienes financian su trabajo. Curiosamente, así, buena parte de los que asumen un aire anarco para defender a sitios como MegaUpLoad, al mismo tiempo se vuelven estatistas a rajatabla a la hora de pensar en cómo mantener la industria cultural con vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, las protestas contra el cierre de MegaUpLoad me parecen no solo abusivamente facilistas sino risiblemente contradictorias. Quienes se toman un minuto extra para añadir a la queja la observación de que las nuevas tecnologías hacen indispensable la creación de nuevos mecanismos de distribución, parecen no notar lo más eviente: son sitios como MegaUpLoad los que atentan contra el avance de cualquier solución: porque, después de todo, mientras a los consumidores se les ofrezca la posibilidad de bajar versiones pirateadas de cualquier cosa gratuitamente o a precios ínfimos, ¿qué necesidad tienen de darle su dinero a, por ejemplo, un artista que decida vender independientemente sus canciones a 50 centavos cada una? Cualquier oferta de un creador puede ser mejorada por un pirata, por un solo motivo evidente: porque el pirata no ha gastado un centavo en crear el producto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;(Fotografía de &lt;a href="http://www.guardian.co.uk/technology/2012/jan/20/anonymous-attacks-after-megauploads-closure?newsfeed=true" style="color: #990000;"&gt;The Guardian&lt;/a&gt;)&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;div style="color: black;"&gt;...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-8354779759372266756?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/8354779759372266756/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=8354779759372266756' title='25 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/8354779759372266756'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/8354779759372266756'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/01/megaupload-anarco-capitalistas-y-anarco.html' title='MegaUpLoad vs. la producción cultural'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>25</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-5485707375481963921</id><published>2012-01-18T15:18:00.001-05:00</published><updated>2012-01-18T16:15:53.926-05:00</updated><title type='text'>La paradójica tiranía de Wikipedia</title><content type='html'>... &lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/6/63/Wikipedia-logo.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/6/63/Wikipedia-logo.png" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;"For over a decade, we have spent millions of hours..." Así comienza el anuncio de Wikipedia acerca del blackout de hoy. Hasta donde yo sé, en una década sólo hay 87,600 horas. Claro, deben de estar multiplicando las horas de trabajo por la cantidad de personas que pasaron esas horas trabajando. Pero no lo puedo afirmar porque busqué el concepto en Wikipedia y está en blackout. Me han inutilizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Wikipedia, está de más decirlo, tiene muchos méritos y muchos defectos. Entre los méritos: es una enciclopedia infinitamente mayor que cualquier otra conocida previamente en cuanto al espectro de los temas cubiertos; su puesta al día es a veces poco menos que inmediata; la calidad colaborativa de su elaboración la hace además un foro de discusión, nada inválido en tanto tribuna y medio de intercambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre sus problemas: está más sujeta que cualquier otra enciclopedia a la inclusión de información especulativa o simplemente malintencionada; temas de alta complejidad intelectual son tratados en ella, no pocas veces, como si fueran materia de chisme y rumor inconfirmado; es objeto constante de intervenciones voluntariamente dolosas: es un vehículo que se presta a la propaganda y la antipropaganda coyuntural y no ha desarrollado suficientemente los instrumentos que permitan discernir entre información especializada y lugar común, arbitrariedad o simple y pura mala intención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien consulta Wikipedia para refrescar datos de un campo que ya conoce, puede estar prevenido contra las deformaciones de la información; quien entra para enterarse por primera vez está más o menos indefenso ante la amenaza de la distorsión y el eventual capricho de un enciclopedista veleta. Es posible alegar que lo mismo ocurre con cualquier otra enciclopedia (abundan los ejemplos, los paso por alto por cuestión de espacio); pero Wikipedia parece más propicia y más temible en lo que toca a la imposición de la desinformación porque su enormidad la está convirtiendo en la primera y a veces la única fuente de información para mucha gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los profesores universitarios que trabajamos con estudiantes de bachillerato sabemos que a veces es una batalla perdida de antemano explicarles a los alumnos que los datos de Wikipedia pueden ser inexactos, irrelevantes, secundarios, torcidos, falsos o antojadizos. Ellos, que han crecido con Wikipedia como su primera y más frecuente fuente de lectura, tienden naturalmente a aceptar a Wikipedia como el punto de partida para cualquier tarea de familiarización con un tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La paradoja de Wikipedia es que, pese a que en su propuesta prima un rasgo democrático (el conocimiento como construcción comunal, colectiva, descentralizada), su éxito la está convirtiendo en un elemento más poderoso, central, omnímodo y omnipresente que cualquier otra fuente de información en el planeta. Otra vez hablo como profesor: hay muchos estudiantes para los cuales aquello que no está en Wikipedia es sospechoso de irrelevancia: ¿un escritor al que Wikipedia le dedica apenas un párrafo? Debe de ser de muy poca importancia. ¿Un concepto teórico que Wikipedia despacha en tres líneas o resume hasta la casi total desaparición? Debe de ser intrascendente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los estudiantes están más o menos a salvo de que esa idea se entronice en sus cabezas: la academia les enseñará con cierta rapidez que hay otras fuentes y otros caminos.Quienes no pasen por la academia, en cambio, corren el riesgo creciente de someterse a los límites y a las limitaciones de Wikipedia. Wikipedia está creando un mundo a su medida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No estaría nada mal que Wikipedia desapareciera no hoy, no solamente hoy (como ha elegido hacer en protesta por la inminente legislación sobre la transmisión de información en internet), sino por un cierto tiempo cada cierto tiempo: uno o dos meses al año en que la gente tuviera que verse forzada a buscar información en otras fuentes, y se acostumbrara, luego, a la existencia de esos otros recursos. Digo yo: para que el mundo no sea Tlön.&lt;br /&gt;&lt;div style="color: black;"&gt;...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-5485707375481963921?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/5485707375481963921/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=5485707375481963921' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/5485707375481963921'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/5485707375481963921'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/01/la-paradojica-tirania-de-wikipedia.html' title='La paradójica tiranía de Wikipedia'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-2559700475222580708</id><published>2012-01-17T20:54:00.002-05:00</published><updated>2012-01-17T20:59:17.894-05:00</updated><title type='text'>Sobre Movadef</title><content type='html'>&lt;div style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;…&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://molinadibujos.lamula.pe/files/2012/01/b-140112movadef.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://molinadibujos.lamula.pe/files/2012/01/b-140112movadef.jpg" width="172" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="font-family: inherit; line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;Gente más informada que yo sobre el asunto está escribiendo acerca del tema de Movadef, el grupo de senderistas que, al parecer sin renunciar a los dogmas de Guzmán, pretende ingresar en la vida política peruana como un partido legal. Baste decir que, como a la mayoría, me parece un horror, una jugarreta aborrecible y un despropósito. Hay que añadir que es un horror permitido por un vacío legal y político que no fue llenado ni por los gobiernos de Fujimori, Paniagua, Toledo y García ni por ninguna iniciativa nacida de la sociedad civil. Es decir, el error es nuestro, en el sentido más inclusivo que la idea de “nosotros” pueda tomar para un peruano, o al menos para peruanos que gocen de alguna agencia en nuestra vida en común.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="font-family: inherit; line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="font-family: inherit; line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;Yo sólo quiero añadir un par de observaciones, quizás laterales. La primera es que mientras los horrores cometidos desde el Estado peruano sigan sin ser reconocidos y reparados, poco se habrá hecho por crear un clima en el que fenómenos como éste otro, el de Movadef, puedan ser no sólo interceptados y solucionados a posteriori, sino previstos y deslegitimizados de antemano. Porque el clima de suciedad multilateral de los años ochentas y noventas seguirá abierto y sus heridas seguirán sin cauterizar. No hay mejor manera de anular intentos inmorales que ofrecerle al país una esfera pública transparente, redimida y voluntariamente activa en mantener su propia limpieza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="font-family: inherit; line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="font-family: inherit; line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;La segunda (muy próxima a la otra) es que, mientras parte de la voz pública en contra del senderismo provenga de los antiguos y presentes líderes del fujimorismo, que participan de nuestra vida política como si ellos no provinieran también de un colectivo manchado y criminal, mientras insistamos en que nuestros abogados acusadores contra la criminalidad de Sendero Luminoso sean los abogados defensores de la impunidad de Fujimori, poco habremos adelantado para que esa voz suene sincera y capaz de representar, en verdad, un rechazo sólido y unánime contra la impunidad del delito y contra la vil agresividad del crimen.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="font-family: inherit; line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="font-family: inherit; line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;(La caricatura es de Molina y la pueden ver mejor &lt;a href="http://molinadibujos.lamula.pe/tag/movadef" style="color: #cc0000;"&gt;aquí&lt;/a&gt;).&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="color: black; font-family: inherit; line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;…&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-2559700475222580708?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/2559700475222580708/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=2559700475222580708' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/2559700475222580708'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/2559700475222580708'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/01/sobre-movadef.html' title='Sobre Movadef'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-3868543170663197662</id><published>2012-01-17T14:26:00.002-05:00</published><updated>2012-01-17T15:16:29.516-05:00</updated><title type='text'>Los nerds (Academicistas e intelectualoides, 2)</title><content type='html'>&lt;div style="color: black;"&gt;...&lt;/div&gt;&lt;a href="http://crazy4comiccon.files.wordpress.com/2011/02/super-nerd.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="152" src="http://crazy4comiccon.files.wordpress.com/2011/02/super-nerd.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Entre quienes con mayor frecuencia usan despectivamente palabras como "intelectual" y "académico" abunda un tipo especial: los que gustan de autodenominarse "nerds". Suelen ser treintones en All Stars, con polito de Supermán, anteojos de montura ancha y una barba de tres días que les cuesta años calcular. Suelen estar orgullosos de ignorar a profundidad los temas que les parecen muy serios y cada vez que pueden despliegan, en cambio, una especie de conocimiento caótico sobre aficiones prepubescentes adquiridas a destiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un error con todo eso, claro está, y es el error de la superficialidad. Los verdaderos nerds, para comenzar, no son anti-intelectuales, sino todo lo contrario, y suelen tener el espíritu académico grabado en el ADN. La mentalidad del nerd no es otra que la mentalidad del erudito: son estudiosos, investigan, rastrean, confrontan datos, construyen teorías, arman hipótesis, celebran cada descubrimiento, persiguen fuentes, se sumergen en bibliotecas y hemerotecas, materiales o virtuales, y emergen de ellas con la satisfacción de saber algo que antes no sabían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son impresionantemente semejantes a un profesor universitario y, con no poca frecuencia, ése es su verdadero oficio, o al menos su extraviada vocación. Alguien que quiere saberlo todo acerca de cómo funciona el cerebro humano, o alguien que quiere saberlo todo sobre el origen, la producción y la difusión de las novelas caballerescas medievales no es demasiado distinto de alguien que quiere saberlo todo acerca de cómo funcionan las redes sociales, o qué pasa en el disco duro de su computadora cuando una nueva señal ingresa en él, o qué representa en el imaginario popular el consumo multitudinario de historias de superhéroes. El asunto puede diferir, pero el hambre de conocimiento es la misma y las formas de proceder son semejantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el medieval &lt;i&gt;Libro de Apolonio&lt;/i&gt; se cuenta la historia de un rey que abandona su biblioteca, convencido de que todo lo que en ella ha leído es irrelevante o errado, y sale a conocer el mundo a caballo y luego en un velero. Unos siglos después, en el &lt;i&gt;Quijote&lt;/i&gt;, un hidalgo manchego deja atrás su biblioteca debido a un impulso diferente: quiere, acaso inconscientemente, comprobar que el mundo real sí es idéntico al que él ha conocido en sus libros. Apolonio es un nerd que renuncia y el Quijote es un nerd practicante. Pero lo es, precisamente, porque es un bibliópata, un ratón de biblioteca, un erudito: su error es la locura, pero es la locura el error, no el ímpetu libresco. Intuye que entre libros y mundo hay una conexión real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué cosa es un nerd que descree del academicismo, la intelectualidad y la erudición y renuncia al esfuerzo de descubrir la relevancia de aquello que atrae su curiosidad? Es un idiotizado, un hipnotizado; no es que deje de ser un poco intelectual: es que se ha transformado en un intelectual irrelevante, un falso intelectual, y su falsedad la expresa en su desprecio ante aquellos intelectuales que siguen confiando en la importancia del conocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, la academia, esa fábrica de verdaderos nerds, es la instancia social que ha dotado de relevancia a los temas que los falsos nerds reclaman como suyos pero son incapaces de comprender en su verdadera complejidad. Hay los falsos nerds que pueden citar millares de películas de horror pero jamás podrán explicar, por ejemplo, de qué manera el 11 de setiembre del 2001 marcó el nuevo boom de las películas de horror en los Estados Unidos, o cómo los monstruos mutantes y los humanos deformes invadieron las pantallas japonesas después de Hiroshima (ayer nomás hablaba de esto con un amigo, el antropólogo --y nerd-- Tito Castro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay los falsos nerds que saben hasta qué marca de camisetas usa Alan Moore pero no pueden siquiera empezar a problematizar cuál es la relación entre la moral del superhéroe descreído de hoy y las obras de Nietzsche y Dostoievsky y la explosión del terrorismo contemporáneo y el imperialismo al estilo George W. Bush. Eso lo hacen, en cambio, los verdaderos nerds, casi siempre desde dentro de la academia. Hay los nerds que construyen robots (como los perros jugadores de fútbol con que mis colegas de Bowdoin han ganado medallas nacionales en torneos de cibernética) y hay los falsos nerds que se compran su muñequito de robot y acaso sueñan con ser uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El verdadero nerd es un académico (dentro o fuera de la academia), un intelectual, un escolástico; el verdadero nerd sabe que no hay nada trivial en la indagación de nuevos conocimientos. No es nerd por autoproclamación y no necesita las Converse blanquinegras ni el pin de &lt;i&gt;V for Vendetta&lt;/i&gt;. Necesita más libros, más bibliotecas, más salones de clase, más archivos, más tiempo para aprender, más canales para decir lo que sabe: más academia.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;...&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-3868543170663197662?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/3868543170663197662/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=3868543170663197662' title='10 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/3868543170663197662'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/3868543170663197662'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/01/los-nerds-academicistas-e.html' title='Los nerds (Academicistas e intelectualoides, 2)'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-1531013527617660288</id><published>2012-01-16T23:00:00.001-05:00</published><updated>2012-01-16T23:00:50.296-05:00</updated><title type='text'>Una de piratas (y tecnología)</title><content type='html'>&lt;span style="color: black;"&gt;...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://desktopia.net/wp-content/uploads/walls/thumbs/Pirate-Flag-575x431.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="149" src="http://desktopia.net/wp-content/uploads/walls/thumbs/Pirate-Flag-575x431.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;El ciberespacio parece tener una manera sui generis de separar a conservadores de progresistas: ponerlos a conversar sobre derechos intelectuales, derechos de autoría y derechos de reproducción. No importa de qué lado del espectro político venga cada quien, hay una especie de tendencia natural a creer que quienes persisten en creer en la necesidad de preservarlos son conservadores y quienes proponen fórmulas alternativas y modos libres de préstamo y reproducción son progresistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos últimos parecen creer en una suerte de gran axioma: los cambios en la tecnología propician nuevos soportes para la información y también propician nuevas facilidades para la reproducción (por ejemplo, para la libre reproducción del trabajo ajeno). Siendo así, a la humanidad no le queda otra cosa que adaptarse al cambio y dejar en el museo de los objetos inútiles todas sus costumbres legales sobre el tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son los mismos que heroizan a los hackers y a los pseudo-hackers, que defienden la piratería o la rebautizan con algún nombre menos hiriente. Para ellos, si la tecnología permite nuevas maneras de difusión, esas maneras son legítimas casi automáticamente; oponerse a ellas es retardatario. Suena interesante, pero es antojadizo y, además, es una noción demostrablemente falsa desde el punto de vista histórico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conversando con un amigo español, historiador de la literatura, descubro el asunto de las batallas legales entre dramaturgos, compañías de teatro y dueños de corrales de comedias entre fines del siglo XVI y mediados del siglo XVII en España. Cuando un dramaturgo escribía una obra, vendía el manuscrito original y ciertas leyes le pedían que firmara en la primera página con su nombre y anotando a qué compañía de teatro le vendía la obra. El director de la compañía, entonces, se convertía en el dueño de la obra y el ejemplar era la prueba física (simultáneamente nacían y eran cedidos los derechos de autor y se originaban los derechos de representación).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces entraban en la historia los llamados "memoriones": sujetos que iban al corral de comedias a ver las escenificaciones de las obras; las veían una vez, dos veces, diez veces. Durante cada función memorizaban poco a poco los diálogos y los transcribían, hasta que, al cabo de un tiempo, tenían un nuevo manuscrito de la misma obra, que entonces entregaban a otro director de otra compañía (el que los había comisionado desde un principio para esta operación). Semanas más tarde, esa nueva compañía "estrenaba" la misma obra en alguna otra ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tecnología, entonces, eran la pura memoria y la pluma y el papel. Que esa tecnología permitiera esa reproducción y esa nueva transmisión de la información, sin embargo, no legitimaba nada. Y así ha sido siempre. La misma batalla se sigue librado ahora, casi medio milenio más tarde. Si en ese tiempo el memorión y el fraudulento director alegaban que, si ellos tenían la forma de hacerlo, tenían entonces también el derecho de hacerlo, el sentido común les respondía con juicios y con multas y también con una mirada de sorpresa ante el descaro de la explicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto que digo, claro, puede ser leído como el tonto alegato académico de un intelectual. Pero es que a veces el conocer un poco más (por ejemplo, conocer la historia un poco más), nos permite ver que aquello que hoy nos deslumbra por su novedad es en verdad muy antiguo. Antiguo como el plagio, el atropello y la dolosa apropiación de lo ajeno. En mi anticuada manera de ver las cosas, por otro lado, lo verdaderamente progresista es asegurar la supervivencia de ciertas formas de creatividad y ciertas formas de investigación, y nunca he escuchado un argumento que me explique cómo es que ambas cosas puedan seguir garantizándose bajo el nuevo escenario que los falsos progresistas proponen.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;...&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-1531013527617660288?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/1531013527617660288/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=1531013527617660288' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/1531013527617660288'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/1531013527617660288'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/01/una-de-piratas-y-tecnologia.html' title='Una de piratas (y tecnología)'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-8159717112705619359</id><published>2012-01-16T13:56:00.003-05:00</published><updated>2012-01-16T16:58:37.006-05:00</updated><title type='text'>Columnistas y payasos</title><content type='html'>&lt;span style="color: black;"&gt;...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.paranormalknowledge.com/wp-content/uploads/2010/03/scary-clowns.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" src="http://www.paranormalknowledge.com/wp-content/uploads/2010/03/scary-clowns.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Sin duda alguna, todavía quedan en la prensa peruana unos pocos columnistas que dicen cosas centradas y reflexivas. Más discutible es que haya muchos que vayan más allá de lo que cualquier ciudadano sensato podría opinar desde el sentido común. Lo que es indiscutible (como hace notar con frecuencia mi amigo Félix Reátegui) es que ya casi no hay quien cultive la columna de opinión como forma, con alguna bondad de estilo, con respeto por el hecho mismo de trabajar dentro de lo que, finalmente, pese a quien le pese, es un género literario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mismo Félix me hace notar cuán difícil es distinguir, en términos formales, entre una columna de Aldo Mariátegui y una columna del más constante de sus críticos, Juan Carlos Tafur, el mismo que ha etiquetado al primero con el bochornoso membrete de mandamás de la "derecha bruta y achorada". El lenguaje de ambos es con frecuencia el mismo: una pobre adición de pseudo agudezas y humor barato; la torpeza de estilo campea en los dos; la actitud es la de quien cree ganar la discusión si puede alzar la voz propia por encima de la ajena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero algo ha llamado mi atención particularmente en &lt;a href="http://www.diario16.pe/columnista/1/juan-carlos-tafur/1444/se-achora-el-diariospam" style="color: #cc0000;"&gt;la columna de Tafur del día 12 de enero&lt;/a&gt; en &lt;i&gt;Diario 16&lt;/i&gt;. Es la frase con la que Tafur refiere cómo, años atrás, él mismo le dio cobijo a Mariátegui, hoy director del diario &lt;i&gt;Correo&lt;/i&gt;, como columnista de esa publicación, cuando Tafur la dirigía: "De allí, cometimos el error", dice, "de darle cabida en &lt;i&gt;Correo&lt;/i&gt;, aunque siempre lo  colocamos bajo el rango de esos payasitos que pueden condimentar una  parrilla de columnistas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que es como consecuencia del ejemplo de Tafur que Mariátegui alinea entre los columnistas de &lt;i&gt;Correo&lt;/i&gt;, hoy, a personajes como el racista atrabiliario &lt;a href="http://www.peru.com/noticias/portada20090826/52040/Peruano-Andres-Bedoya-Ugarteche-gana-premio-Survival-del-articulo-mas-racista" style="color: #cc0000;"&gt;Andrés Bedoya Ugarteche&lt;/a&gt;; y supongo que la misma idea sigue Tafur cuando entrega una columna de &lt;i&gt;Diario 16&lt;/i&gt; a un plagiario demostrado y repetido como Eloy Jáuregui. Pero me pregunto qué otros columnistas de &lt;i&gt;Diario 16&lt;/i&gt;, ahora mismo, están allí en calidad de payasitos, como puro condimento irresponsable, y cómo se sentirán los demás columistas de ese periódico al leer esa confesión de parte acerca del modo en que Tafur selecciona a sus colaboradores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, en otro post diré lo que pienso sobre la torpe etiqueta "derecha bruta y achorada". Por ahora baste decir que, al menos en este aspecto, la lamentable descripción parece manchar también a quien la ha acuñado. Lo que queda claro es que Tafur no siente demasiado respeto por la inteligencia de sus lectores, y que su doctrina del aderezo payasesco es uno de los factores que tornan árido el panorama de la opinión periodística en el Perú.&lt;br /&gt;&lt;div style="color: black;"&gt;...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-8159717112705619359?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/8159717112705619359/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=8159717112705619359' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/8159717112705619359'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/8159717112705619359'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/01/columnistas-y-payasos.html' title='Columnistas y payasos'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-333580935119236307</id><published>2012-01-16T02:19:00.003-05:00</published><updated>2012-01-16T02:36:41.566-05:00</updated><title type='text'>Academicistas e intelectualoides, 1</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormalCxSpFirst" style="color: black; line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;… &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://abigailabanilla.com/wp-content/uploads/2011/01/covers-0437.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="183" src="http://abigailabanilla.com/wp-content/uploads/2011/01/covers-0437.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;No sé ustedes, pero yo nunca he escuchado que alguien critique a un futbolista porque su juego es demasiado futbolístico. No sé de científicos a los que se critique por ser excesivamente científicos ni creo que se suela calificar negativamente a los artistas por ser muy artísticos. ¿Mi profesor es demasiado pedagógico? ¿Mi estudiante es en exceso estudioso? ¿Ese periodista es demasiado periodístico? Jamás he escuchado cosas así, salvo que fueran dichas con ironía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;Sin embargo, da la impresión de cada vez está más de moda criticar a los intelectuales por ser muy intelectuales y a los académicos por ser muy académicos. Y lo más grave no es eso: lo peor es que hay intelectuales y académicos que sienten que deben defenderse y poner excusas cuando se les critica de esa manera. En el colmo del absurdo, hay intelectuales que hacen suya la bandera de quienes los critican así, y acusan a otros intelectuales y a otros académicos porque, al parecer, los encuentran demasiado intelectuales y excesivamente académicos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;Quienes usan esas palabras en sentido despectivo algunas veces parecen percibir, aunque sea de modo superficial, el absurdo de lo que hacen, y entonces cambian ligeramente los términos: para ellos, todo intelectual que no sea un divulgador campechano y simplificante es un “intelectualoide” y todo académico que no sea inmediatamente inteligible por los neófitos es un “academicista”. Prefieren al sociólogo populista, al psicoanalista televisivo, al antropólogo que opina sobre cualquier cosa en términos que no se alejen demasiado del sentido común.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;Lo irónico del asunto es que, al hacer eso, están confiando más en el título del personaje que en su conocimiento real: no le piden al sociólogo que analice, sino que adivine el futuro; al psicoanalista le piden que sea un gurú; al antropólogo, que ponga en términos transparentes lo que ellos ya creen saber de antemano. Es decir, buscan la validación ex-cathedra, no la reflexión, y no les importa si detrás de la opinión obtenida hay un razonamiento que se sostenga y se problematice (eso sería “academicista” e “intelectualoide”). Así, los únicos intelectuales que se libran de esos epítetos son los que se prestan fácilmente al rol de &lt;i&gt;talking heads&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;spin doctors&lt;/i&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;Nadie es más fácilmente apantallado por un grado académico que aquellos que desprecian a los académicos de verdad. Por supuesto, nunca le dirían a su médico que por qué tanto análisis, por qué tanto estudio, por qué tanto diagnóstico con palabras de cinco sílabas, por qué tanto descubrimiento complicado y difícil de entender, por qué mejor no sale de su burbuja, pone los pies sobre la tierra y les receta un té con limón y una aspirina. ¿Por qué no es usted un poco menos médico, doctor?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;El asunto no es nada secundario. En una sociedad en la que el sistema universitario es sumamente mediocre, la enseñanza escolar es tierra de nadie, los niveles de lectoría son aterradores y la especialización profesional es un barco a la deriva, es una irresponsabilidad difundir la noción de que hay tal cosa como dedicarse &lt;i&gt;demasiado&lt;/i&gt; al estudio, la reflexión y la discusión intelectual. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormalCxSpMiddle" style="color: black; line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-333580935119236307?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/333580935119236307/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=333580935119236307' title='15 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/333580935119236307'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/333580935119236307'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/01/academicistas-e-intelectualoides-1.html' title='Academicistas e intelectualoides, 1'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-4479249582314818251</id><published>2012-01-15T21:09:00.004-05:00</published><updated>2012-01-15T21:12:11.404-05:00</updated><title type='text'>Qué horror (latinoamericano)</title><content type='html'>&lt;div style="color: black; font-family: inherit;"&gt;...&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://cineclubipicyt.files.wordpress.com/2011/03/esqueletodelasramorales.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://cineclubipicyt.files.wordpress.com/2011/03/esqueletodelasramorales.jpg" width="144" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Los fans del cine de terror suelen ser militantes y por eso cuando uno le pregunta a un aficionado latinoamericano por películas del género hechas en nuestros países, uno normalmente escucha una respuesta entusiasta, inmediata, ruidosa y... muy breve: luego de citar uno que otro clásico (si lo conocen) y una que otra joven revelación (si la recuerdan), por lo común terminan reconociendo que no hay demasiado, si uno espera cosas de buena calidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El gran clásico es el brasileño José Mojica Marins (por allí anda el mexicano Rogelio González); el mayor iconoclasta, el chileno Alejandro Jodorowsky; el más reconocido, y acaso el más consistente dentro de los límites de lo comercial, el mexicano Guillermo del Toro. Un &lt;i&gt;crash course&lt;/i&gt; en horror fílmico latinoamericano tiene que pasar por &lt;i&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="line-height: 115%;"&gt;Á meita noite levarei sua alma&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="font-size: small; line-height: 115%;"&gt;, de Mojica Marins; &lt;i&gt;El esqueleto de la señora Morales&lt;/i&gt;, de González; &lt;i&gt;Santa sangre&lt;/i&gt;, de Jodorowsy, y, en el caso de del Toro, por &lt;i&gt;Cronos&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;El espinazo del diablo &lt;/i&gt;(asumiendo que &lt;i&gt;El laberinto del fauno&lt;/i&gt; no cae enteramente en el género).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El horror en nuestra lengua, con altas y bajas, claramente es patrimonio español: Paul Naschy, Amando de Ossorio, Jess Franco, Álex de la Iglesia, Alejandro Amenábar, Jaume Balagueró, Juan Antonio Bayona, etc. Hay algún colombiano, algún argentino, algún uruguayo, algún cubano, y, por supuesto, el excéntrico gótico andino de ínfimo presupuesto que ha creado un circuito informal y paralelo pero que, seamos francos, no ha generado una producción estéticamente considerable.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="font-size: small; line-height: 115%;"&gt;En el cine de América Latina, más bien, parecería que el horror, el horror como efecto y como tópico, crece fuera de los límites del género: en el cine de denuncia social, en la semi-ficción postdictatorial (&lt;i&gt;Garage Olimpo&lt;/i&gt;), en el realismo carcelario (&lt;i&gt;Leonera&lt;/i&gt;), en el relato de la marginalidad (&lt;i&gt;Maruja en el infierno&lt;/i&gt;). Alguien tendrá una explicación más sugestiva o más aclaratoria. A mí simplemente me llama la atención lo escasa que es la tradición del cine de horror entre nosotros (que igual somos grandes consumidores del cine de horror extranjero).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="color: black; font-family: inherit; font-size: small; line-height: 115%;"&gt;...&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-4479249582314818251?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/4479249582314818251/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=4479249582314818251' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/4479249582314818251'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/4479249582314818251'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/01/que-horror-latinoamericano.html' title='Qué horror (latinoamericano)'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-3614221741033419188</id><published>2012-01-15T18:27:00.002-05:00</published><updated>2012-01-15T18:33:28.304-05:00</updated><title type='text'>Ilas Stavans, antologador</title><content type='html'>&lt;div style="color: black;"&gt;...&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://mcnallyjackson.com/files/mcnallyjackson/fsg20thclatinamericanpoetry.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://mcnallyjackson.com/files/mcnallyjackson/fsg20thclatinamericanpoetry.jpg" width="133" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Estamos de acuerdo en que nadie es un blanco más fácil que un antologador de poesía y pocas tareas son más difíciles de emprender que una antología genérica que cubre un largo periodo y abarca muchas tradiciones. La antología bilingüe de poesía latinoamericana que ha editado Ilan Stavans para la editorial Farrar, Strauss and Giroux --&lt;i&gt;The FSG Book of Twentieth-Century Latin American Poetry&lt;/i&gt; (New York, 2011)--, sin embargo, parece empeñarse en presentar &lt;i&gt;todos&lt;/i&gt; los flancos vulnerables posibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi primera reacción ante este tipo de libro (porque soy un peruano chauvinista) es buscar a mis compatriotas antologados: baste decir que, cronológicamente, después de Antonio Cisneros, el único que aparece es Odi Gonzales. No hay Verástegui, no hay Hinostroza, no hay Watanabe, etc. Y antes de él sólo están Blanca Varela, César Vallejo y... ¡José Santos Chocano! No hay Eguren, no hay Martín Adán, no hay Belli, ni Moro, ni Westphalen, ni Eielson, ni Sologuren ni nadie más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como si eso fuera poco, tras revisar los textos de Vallejo y Cisneros que Stavans recoge en la antología, aún estoy buscando uno (al menos uno) que no contenga erratas inconcebibles. No quiero ni pensar qué cosa ha hecho Stavans con sus transcripciones de lenguas indígenas (el poema de Gonzales, por ejemplo, es un poema quechua) o con las tomadas del portugués.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es encomiable el trabajo de difusión; pero es catastrófico hacerlo con tanto descuido. En la introducción, Stavans, traductor, además, de varios de los textos recogidos, teoriza sobre el ejercicio de la traducción literaria apoyándose en Wittgenstein et al ("Translation and Power", se titula su texto). Resulta un poco difícil comprarse el rollo viendo la negligencia con que los textos originales han sido tratados.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;...&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-3614221741033419188?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/3614221741033419188/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=3614221741033419188' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/3614221741033419188'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/3614221741033419188'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/01/ilas-stavans-antologador.html' title='Ilas Stavans, antologador'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7347786108031180843.post-9024304139025488527</id><published>2012-01-15T16:24:00.003-05:00</published><updated>2012-01-15T16:46:06.768-05:00</updated><title type='text'>Bienvenidos</title><content type='html'>&lt;div style="color: black;"&gt;... &lt;/div&gt;Una cuestión de dimensiones: los textos que publicaba en Puente Aéreo solían ser más grandes de lo que quiero escribir por estos días, pero, por otra parte, el twitter me queda demasiado chico (lo siento: soy híper-dramático, rara vez epigramático y no soy un maestro del haikú). Además, a veces me sobrecoge la rara impresión de tener algo más que decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que opto por este punto medio: un blog de posts más bien pequeños, puntuales, que me permitan seguir comunicando lo que quiera y me den más tiempo para la familia (tenemos un nuevo miembro: una bebe adorable de diez meses llamada Zoe), y también para el trabajo, mis otros proyectos y, en fin, lo que se ofrezca. También me gustaría que los anónimos ofensivos desaparecieran para que este blog no espante a los comentaristas más interesados en dialogar. Bienvenidos.&lt;br /&gt;&lt;div style="color: black;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: black;"&gt;...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7347786108031180843-9024304139025488527?l=gustavofaveron.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/feeds/9024304139025488527/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7347786108031180843&amp;postID=9024304139025488527' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/9024304139025488527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7347786108031180843/posts/default/9024304139025488527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/01/bienvenidos.html' title='Bienvenidos'/><author><name>Gustavo Faverón Patriau</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13509602281323253970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
